La inflación es un impuesto sin legislación.
Contra la inflación la única actitud correcta es el rechazo resuelto y airado; la menor desviación de esta conducta está mal.
La inflación es esencialmente antidemocrática. "El Estado omnipotente" (1944), Ludwig von Mises
Frases de "El Estado omnipotente" (1944) Frases de Ludwig von Mises
Con un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden confiscar, secreta e inadvertidamente, una parte importante de la riqueza de sus conciudadanos.
(...) Pero cuanto más aumenta la inflación, tanto más se acentúa la presión, que se trata de compensar mediante la economía coercitiva. Y tanto más amplia y desconsiderada ha de ser también la economía coercitiva para poder detener la creciente presión de la inflación, siendo lícito que nos preguntemos si es posible semejante economía coercitiva sin la esclavitud del totalitarismo de que el Tercer Reich dio tan pavoroso ejemplo.
La propia inflación no es en el fondo más que una forma singular de tributación. Quizá la peor, ya que de ordinario exige más de quienes cuentan con menores posibilidades económicas. Pero aun suponiendo que la inflación afectase a todos por igual (lo que nunca puede ser cierto, según hemos demostrado), en tal caso equivaldría a un simple impuesto sobre el consumo que gravara con igual porcentaje toda clase de mercancías, lo mismo el pan y la leche que los diamantes y pieles lujosas. "La economía en una lección" (1946), Henry Hazlitt
"La economía en una lección" (1946) Frases de "La economía en una lección" (1946) Frases de Henry Hazlitt
El camino de la inflación reprimida termina en el caos y la paralización. Cuanto más empuja la inflación los precios hacia arriba, tanto más refuerza el Estado la presión de su aparato represivo. Pero cuanto más ficticio se hace el sistema de los precios controlados, tanto mayor es el caos económico y el descontento general y tanto más se debilita la autoridad de Gobierno o su pretensión de seguir ostentando un carácter democrático.
(...) Entre estos lentos cánceres de nuestra economía y sociedad occidentales se destacan dos: el avance al parecer incontenible del Estado de beneficencia o Benefactor y la erosión del valor del dinero, lo que se denomina inflación reptante. Existe entre ambos un estrecho vínculo nacido de sus causas comunes y de su refuerzo recíproco. Los dos se inician lentamente, pero al poco tiempo el ritmo se acelera hasta que cuesta detener el deterioro, lo cual multiplica el peligro.
Como ocurre con cualquier otro impuesto, la inflación perturba todo cálculo económico e influye poderosamente en nuestra conducta privada y en la orientación que convendrá dar a nuestros negocios. "La economía en una lección" (1946), Henry Hazlitt
"La economía en una lección" (1946) Frases de "La economía en una lección" (1946) Frases de Henry Hazlitt
La inflación alemana de los años 1920-1923 quedará siempre en la memoria del mundo para ejemplo de cómo un continuado aumento del dinero le permite al Gobierno tapar momentáneamente el hueco abierto en las finanzas públicas. Pero también de cómo tan despreocupada y alevosa cobertura de los gastos públicos tiene como consecuencia un aumento de precios sin precedentes, un exasperante empobrecimiento de la mayoría con el desvergonzado enriquecimiento de la minoría más opulenta y, por último, de la peligrosa desintegración de la economía y de la sociedad.
La simple inflación, es decir, la mera emisión de más dinero, con la consecuencia de salarios y precios más elevados, puede aparecer como creación de mayor demanda. Pero en términos de producción real e intercambio de mercancías efectivas no lo es. "La economía en una lección" (1946), Henry Hazlitt
"La economía en una lección" (1946) Frases de "La economía en una lección" (1946) Frases de Henry Hazlitt
A medida que el exceso inflacionista de dinero hace subir precios, costes y tipos de cambio, el cada vez más amplio y elaborado aparato de la economía coercitiva intenta contrarrestar esta subida mediante medidas policíacas. La inflación reprimida se convierte así en un sistema de precios coactivos ficticios, que suele estar inseparablemente unido al usual sistema económico del colectivismo, y que se ha establecido en todos aquellos países donde el socialismo ha subido al poder o ejerce influencia.