Helmer: Antes que nada, eres esposa y madre. Nora: No creo ya en eso. Ante todo soy un ser humano con los mismos títulos que tú..., o, por lo menos, debo tratar de serlo. Sé que la mayoría de los hombres te darán la razón, Torvaldo, y que esas ideas están impresas en los libros; pero ahora no puedo pensar en lo que dicen los hombres y en lo que se imprime en los libros. Necesito formarme mi idea respecto de esto y procurar darme cuenta de todo.
Ella no se ajustaba al modelo de esposa de un oficial de alta graduación, estaba segura de no serlo nunca, aunque se diera vuelta al revés como un calcetín. Suponía que si no se conocieran desde la niñez, jamás se habría enamorado de él y posiblemente ni siquiera hubieran tenido ocasión de encontrarse, porque los militares viven en círculos cerrados y prefieren casarse con hijas de sus superiores o hermanas de sus compañeros, educadas para novias inocentes y esposas fieles, aunque no siempre las cosas resultaran así. "De amor y de sombra" (1984), Isabel Allende
"De amor y de sombra" (1984) Frases de "De amor y de sombra" (1984) Frases de Isabel Allende
Yo jugueteo en el abigarramiento del día, un manojo de ropas mojadas, descosidas, tembloroso, veo mi carne y mi lecho bañados de luz, mi niño explotando en dinamita, mi esposa...Tu ligereza lo altera todo, y desgarra la negra tela del saco de la araña, mientras tu corazón salta y aletea como una liebre.
Los chinos, incluso los no muy ricos, tienen amantes. Las esposas lo saben. Así están tranquilas: cuando tienen mujeres afuera siempre vuelven a casa. "El amante" (1967), Marguerite Duras
Frases de "El amante" (1967) Frases de Marguerite Duras
Las mujeres más refinadas, más sentimentales, raramente conocer una vida dichosa, pues los hombres quieren una mujer para su exclusivo placer, los maridos una esposa que lleve la casa y haga la comida y los viejos una nuera que les asegure la descendencia. Ninguno busca amor.
Cuando estaba pintando, oí de repente, desde atrás de uno de los pilares coloniales de la espaciosa sala, la voz de una niña que no se veía. (...) Miró directamente hacia mí. -¿Le molesta si lo veo trabajar? -preguntó. -No, señorita; me encantaría –dije. Se sentó y me miró silenciosamente, los ojos fijos en cada movimiento de mi pincel. (...) La muchacha se quedó unas tres horas. Cuando se fue, sólo dijo: -Buenas noches. Un año más tarde supe que ella era la escondida dueña de la voz que había salido de detrás del pilar y que se llamaba Frida Kahlo. Pero no me imaginé que un día llegaría a ser mi esposa.
Gracias por impulsarme a hablar de mis problemas, sobre todo a medida que pasaban los años. Nuestra capacidad para comunicarnos hizo de nuestro matrimonio una experiencia mejor. Gracias por ayudarme a combinar mis ideas y mis sentimientos y comunicártelos como un todo. Gracias por no solo amarme, sino también por apreciarme, por ser, además de esposa y amante, amiga.
Sabía que Amy no estaba muerta, pero también sabía que estaba tan lejos de mi alcance que bien podría estarlo. Era una esposa en tiempo pretérito. "Perdida" (2012), Gillian Flynn
"Perdida" (2012) Frases de "Perdida" (2012) Frases de Gillian Flynn
Quiero que mi esposa oiga lo que usted ha dicho. Es la mujer de un viejo soldado y entiende ciertas cosas que, con frecuencia, se le escapan a un oficial en el campo. Me he acostumbrado a creer en sus intuiciones; quizás ella pueda reconocer un modelo de acción cuando lo haya oído.
Al principio estaba muy exaltado, y todas esas cosas las dije de corazón. Sólo me importaba lo feliz y a gusto que me sentía a su lado, sin pensar ni un momento en el futuro. Pero luego, cuando vinieron sus tres hermanos mayores, fuertes como toros, me llevé un susto tremendo y me pareció que tenía que poner pies en polvorosa si no quería verme obligado a tomarla por esposa.
Es lo natural. Usted, en el fondo, quiere a su esposa. No ha dejado de quererla.
Frases de Gonzalo Torrente Ballester
Creo que si no entiendo lo que escribe mi mujer es que desconozco partes esenciales de ella.