Frases de Tuya

Tuya

21 frases de Tuya de Claudia Piñeiro... Historia de un ama de casa dispuesta a todo con tal de conservar su matrimonio y las buenas apariencias, luego de que descubre que su marido le es infiel.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Claudia Piñeiro son: emociones, hipocresía, obsesión, aborto, frustración, falsas apariencias, matrimonio sin amor, ficción con policías, lujuria, sospechas de infidelidad, afrontar el dolor.

Frases de Claudia Piñeiro Libros de Claudia Piñeiro

Frases de Tuya Claudia Piñeiro

01. La sociedad es muy machista, hay que aceptarlo.


02. En los accidentes no hay culpables sino víctimas.


03. Lo importante no es lo que se cuenta sino como se cuenta.


04. El dolor te va curtiendo, te va dando calle, te enseña.


05. (...) En cambio la defenestración y la precipitación pueden ser accidentales, homicidas o suicidas.


06. Mi mamá me hubiera dicho: "Con los hombres es más peligroso un ramo de flores que una cachetada".


07. "No se puede andar poniendo la foto del amante entre la bisabuela y la prima, como si todos fueran la misma cosa", pensé


08. Una no se puede pasar toda la vida golpeándose el pecho y recitando "por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa".


09. (...) Porque por más que una quiera a un hombre, una tiene sus límites, y hay momentos en que, francamente, le pegaría un tiro.


10. Le serví el pollo. Ernesto se veía mal, preocupado. No era para menos, pero si uno no pone un poco de onda, la realidad te mata.


11. Bajé del colectivo por la puerta trasera. Como corresponde. El timbre no andaba. Grité. El chofer también. No lo puteé porque no es mi estilo, pero lo habría puteado.


12. Antes de entrar, me coloqué unos guantes de goma que compré en el camino. A esa altura de mi vida llevaba vistas demasiadas series policiales como para andar dejando mis huellas por cualquier lado.


13. No me gusta manejar, menos cuando estoy nerviosa. Y para qué negarlo, estaba nerviosa. Parecía que algo dentro de mi cuerpo se iba a salir por mis orejas. Algo caliente, algo en ebullición. ¿Las tripas?


14. El día de nuestro juicio, Ernesto y yo nos podremos quejar de que no cometimos el crimen que se nos imputa, pero no vamos a poder decir que somos inocentes. En el fondo, nadie es inocente.


15. Cuando dos personas se conectan como lo habíamos hecho nosotros, la cosa puede durar toda la vida. En cambio hasta la mejor atracción sexual se termina cuando llega el orgasmo. Y después te quiero ver remontando el barrilete de nuevo.


16. La puerta del cuarto de Lali estaba entreabierta y me acerqué. Espié sin entrar. Ernesto lloraba sentado en el piso, junto a la cama de Lali. La acariciaba. Había tantas cosas por hacer y él se tomaba sus tiempos para sensiblerías.


17. Fui a buscar una lapicera y como no encontraba ninguna, abrí su maletín y ahí estaba: un corazón dibujado con rouge, cruzado por un "te quiero", y firmado "tuya". Una reverenda grasada, pero la verdad es que en ese momento me dolió.


18. Mi inteligencia es de bajo perfil, es inteligencia en las sombras, sin alharaca, sin muy bien diez felicitado. Inteligencia práctica, la que sirve para las cosas de todos los días. La que lo podía salvar a su papá de quedar tras las rejas.


19. Caminé hasta el hotel. Pasé caminando frente a la puerta y me metí. El empleado me dijo que no aceptaban mujeres solas. Le contesté que quería masturbarme. "No, lo lamento", me respondió un señor con granos. Salí. Miré a un lado y a otro como buscando alguien con quién entrar. Era una locura.


20. Yo sé bastante de mecánica, pero él no sabe que sé, porque ocuparse de los autos es una tarea de los hombres, y como decía mi mamá, el día que cambiás un cuerito, sonaste, porque ya creen que sos plomera diplomada y no agarran un destornillador ni que se esté inundando la casa.


21. A ver si el isósceles me iba a arreglar el problema con Tuya a mí. De esos triángulos nadie te enseña, tenes que aprender solita. Y cómo cuesta. Casi siempre te bochan. Aunque una piense que salió victoriosa. Porque el día menos pensado, en vez de eliminar un lado del triángulo, te das cuenta que se agregó otro. Y el triángulo se transformó en cuadrado. Como me pasó a mí.

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