Las mejores frases de Ernesto Sabato sobre el amor

El escritor argentino Ernesto Sabato tenía una visión existencialista de la vida, hecho que reflejó en sus obras y temas de interés.

Sabato habla del amor usando binomios, por ejemplo "sumisión - dominio", "libertad - fatalidad", "alma - cuerpo" o "amor - muerte". Los elementos que componen estos binomios se requieren mutuamente y, conforme avanza la trama de sus historias, las vivencias amorosas se mueven de un polo al otro.

Compartimos una selección de frases que reflejan esta particular visión en binomios que desarrolló este físico y ensayista galardonado con el Premio Miguel de Cervantes (1984).

Frases de Ernesto Sabato sobre el amor

01.Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia.


02.Nadie se levanta violentamente contra nada que de algún modo no siga constituyendo su amor.Hombres y engranajes


03.Pienso ahora hasta qué punto el amor enceguece y qué mágico poder de transformación tiene. ¡La hermosura del mundo!El túnel


04.El Universo, visto así, es un universo infernal, porque vivir sin creer en algo es como ejecutar el acto sexual sin amor.Hombres y engranajes


05.El amor ansia lo absoluto, motivo por el cual todos los grandes amores de alguna manera terminan trágicamente con la muerte.El escritor y sus fantasmas


06.Resignarse es una cobardía, es el sentimiento que justifica el abandono de aquello por lo cual vale la pena luchar, es, de alguna manera, una indignidad.La Resistencia


07.Ni el amor, ni los encuentros verdaderos, ni siquiera los profundos desencuentros, son obra de las casualidades, sino que nos están misteriosamente reservados.La Resistencia


08.Los hijos son un sacrificio para los padres, el cuidado de los mayores o de los enfermos también lo es. Como la renuncia a lo individual por el bien común, como el amor.La Resistencia


09.Si nos llega dinero por nuestra obra, está bien. Pero escribir para ganar dinero es una abominación. Esa abominación se paga con el abominable producto que así se engendra.El escritor y sus fantasmas


10.La ciencia estricta -es decir, la ciencia matematizable- es ajena a todo lo que es más valioso para un ser humano: sus emociones, sus sentimientos de arte o de justicia, su angustia frente a la muerte.Uno y el universo


11.Trágicamente, el hombre está perdiendo el diálogo con los demás y el reconocimiento del mundo que lo rodea, siendo que es allí donde se dan el encuentro, la posibilidad del amor, los gestos supremos de la vida.La Resistencia


12.El reino del hombre no es el estrecho y angustioso territorio de su propio yo, ni el abstracto dominio de la colectividad, sino esa tierra intermedia en que suelen acontecer el amor, la amistad, la comprensión, la piedad.Hombres y engranajes


13.¿Qué podemos esperar para los problemas que se refieren al hombre y sus pasiones? Y a menos que neguemos realidad a un amor o a una locura, debemos concluir que el conocimiento de vastas regiones de la realidad está reservado al arte y solamente a él.El escritor y sus fantasmas


14.El problema es ser o no ser. El problema es la transitoriedad de todo lo terrenal: la frágil felicidad del amor, las ilusiones de la adolescencia, los instantes de comunicación con el semejante. Todo marcha, inexorable y angustiosamente, hacia la muerte.Hombres y engranajes


15.(...) Las generosas palabras que dijeron se filtraron como un torrente entre las capas de mi ser. Confluyeron tantos años de búsqueda, de peligro, de adversidad, de ataques, de luchas desproporcionadas. Salí apretujado entre la gente que luchaba por acercarse a mí, a saludarme, a darme un beso. Me agradecen, me bendicen. Un sentimiento que enseguida me sobrepasa, mostrándome lo inmerecido que nos es el amor.España en los diarios de mi vejez


16.Siempre, (...), llevamos una máscara, que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los lugares que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero ¿Qué máscara nos ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca?La Resistencia


17.(...) Queda tan muerto como queda una casa cuando se retiran para siempre los seres que la habitan y, sobre todo, que sufrieron y se amaron en ella. Pues no son las paredes, ni el techo, ni el piso lo que individualiza la casa sino esos seres que la viven con sus conversaciones, sus risas, con sus amores y odios; Seres que impregnan la casa de algo inmaterial pero profundo, de algo tan poco material como es la sonrisa en un rostro, aunque sea mediante objetos físicos como alfombras, libros o colores.Sobre héroes y tumbas


18.Dice Jung que el amor a las cosas es prerrogativa masculina, mientras que es un rasgo esencialmente femenino el hacer todo por amor a un ser humano. Esto es parcialmente cierto, pues habría que decir, con más precisión, que la característica del hombre es su amor a la cosidad, a las cosas en abstracto. Pues el amor concreto de la mujer a los seres que la rodean se proyecta a las cosas inanimadas que de algún modo estén vinculadas a ellos: una pipa, un traje, un juguete y, en general, a todos los objetos que constituyen el universo casero.Heterodoxia


19.El amor verdadero no era precisamente uno de esos absolutos; Pregunta en la cual la palabra "amor", sin embargo, tenía tanto que ver con la empleada por kant o hegel como la palabra "catástrofe" con un descarrilamiento o un terremoto, con sus mutilados y muertos, con sus aullidos y su sangre. Bruno respondía que, a su juicio, la calidad del amor que hay entre dos seres que se quieren cambia de un instante a otro, haciéndose de pronto sublime, bajando luego hasta la trivialidad, convirtiéndose más tarde en algo afectuoso y cómodo, para repentinamente convertirse en un odio trágico o destructivo.Sobre héroes y tumbas


20.Porque felizmente (pensaba) el hombre no está sólo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; No sólo de muerte sino también de anhelo de vida; Tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que ese mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades.Sobre héroes y tumbas

Selección de las mejores frases de Ernesto Sabato sobre el amor

¿De dónde tomamos estas frases?

Esta recopilación de frases de Ernesto Sabato fueron tomadas de los siguiente libros:

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