Miguel Hernández, el destacado poeta español, abordó el tema del amor presente en diversas dimensiones de la vida, que abarcaban tanto el afecto romántico como la conexión con la naturaleza y la compasión hacia la humanidad.
En sus escritos, Hernández capturó la esencia de las relaciones humanas en sus múltiples matices, desde la pasión ardiente y la ternura hasta la comprensión profunda y la solidaridad con los desfavorecidos.
Su poesía continúa inspirando a generaciones posteriores al ofrecer una visión conmovedora y auténtica de las conexiones humanas que enriquecen nuestras vidas.
A continuación, se presentan algunas citas y fragmentos de su poesía que reflejan sus opiniones sobre este tema.
Referencia: Miguel Hernández - Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
01.Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde.Viento del pueblo
02.No te asomes a la ventana, que no hay nada en esta casa. Asómate a mi alma.Cancionero y romancero de ausencias
03.No perdono a la muerte enamorada, no perdono a la vida desatenta, no perdono a la tierra ni a la nada.El rayo que no cesa
04.No hay quien sitie la vida, no hay quien cerque la sangre cuando empuña sus alas y las clava en el aire.Viento del pueblo
05.No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida.El rayo que no cesa
06.Nadie me salvará de este naufragio si no es tu amor, la tabla que procuro, si no es tu voz, el norte que pretendo.El rayo que no cesa
07.Pasó el amor, la luna, entre nosotros y devoró los cuerpos solitarios. Y somos dos fantasmas que se buscan y se encuentran lejanos.Cancionero y romancero de ausencias
08.Tu corazón, una naranja helada con un dentro sin luz de dulce miera y una porosa vista de oro: un fuera venturas prometiendo a la mirada.El rayo que no cesa
09.Cada día lo desea más mi sangre y se me agranda de amor y se me desbanda, y no llego a comprender por qué no lo he de querer si el corazón me lo manda.El labrador de más aire
10.El vuelo significa la alegría más alta, la agilidad más viva, la juventud más firme. En la pasión del vuelo truena la luz, y exalta alas con que batirme.El hombre acecha
11.Cuerpos como un mar voraz, entrechocado, furioso. Solitariamente atados por el amor, por el odio, por las venas surgen hombres, cruzan las ciudades, torvos.Cancionero y romancero de ausencias
12.Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes. Tristes.Cancionero y romancero de ausencias
13.Coloco relicarios de mi especie a tu talón mordiente, a tu pisada, y siempre a tu pisada me adelanto para que tu impasible pie desprecie todo el amor que hacia tu pie levanto.El rayo que no cesa
14.A mí me ha de enamorar, de una manera acendrada, mujer que no luzca nada sino este particular: como la tierra ha de ser de sencilla y amorosa, que así será más esposa y así será más mujer.El labrador de más aire
15.No sé qué es de mi oreja sin tu acento, ni hacia qué polo yerro sin tu estrella, y mi voz sin tu trato se afemina. Los olores persigo de tu viento y la olvidada imagen de tu huella, que en ti principia, amor, y en mí termina.El rayo que no cesa
16.Quiero decirte, amor, con sólo esto, que cuando tú me das a la olvidanza, reconcomido de desesperanza ¡Cuánta pena me cuestas y me cuesto! Mi verdadero gesto es desgraciado cuando la soledad me lo desnuda, y desgraciado va de polo a polo. Y no sabes, amor, que si tú el lado mejor conoces de mi vida cruda, yo nada más soy yo cuando estoy solo.El rayo que no cesa
17.¡Ay!, ¡Ama!, campesino, ¡Adámate! De amor por tus labores. El encanto del campo está seguro para ti, en ti, por ti, de ti lo espero. En nombre de la espiga, te conjuro: ¡Siembra el pan! Con esmero. Día vendrá un cercano venidero en que revalorices la esperanza, buscando la alianza del cielo y no la guerra. ¡Tierra! De promisión y de bonanza volverá a ser la tierra.El rayo que no cesa
Para realizar esta recopilación se tuvieron en cuenta los siguiente libros: