Frases de La agonía del Eros

La agonía del Eros

47 frases de La agonía del Eros (Agonie des Eros) de Byung-Chul Han... El neoliberalismo, con sus desinhibidos impulsos narcisistas del yo y del rendimiento, es el infierno de lo igual, una sociedad de la depresión y el cansancio compuesta por sujetos aislados. Para Byung-Chul Han, el capitalismo elimina la experiencia.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Byung-Chul Han son: sociedad de consumo, fuerza de la pasión, fidelidad, eternidad, hipercomunicación, sociedad del cansancio, hiperinformación, economía de la supervivencia, crisis de la fantasía.

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Frases de La agonía del Eros Byung-Chul Han

01. Lo erótico nunca está libre de misterio.


02. El capitalismo elimina la alteridad para someterlo todo al consumo.


03. La desritualización del amor se consuma en el porno.


04. El mundo adquiere rasgos cada vez más marcados de desnudez y obscenidad.


05. El amor se positiva hoy para convertirse en una fórmula de disfrute.


06. El pensamiento en sentido enfático comienza por primera vez bajo el impulso de Eros.


07. Domina una economía de la supervivencia en la que cada uno es su propio empresario.


08. El superviviente equivale al no muerto, que está demasiado muerto para vivir y demasiado vivo para morir.


09. En una sociedad donde cada uno es empresario de sí mismo domina una economía de supervivencia.


10. La proclamación neoliberal de la libertad se manifiesta en realidad como un imperativo paradójico: sé libre.


11. Ros conduce y seduce el pensamiento a través de lo no transitado, de lo otro atópico.


12. Hoy parece que es sobre todo el deseo (epithymia) el que domina la experiencia de placer del alma.


13. Así, Barthes cita a Kafka: "Fotografiamos cosas para ahuyentarlas del espíritu. Mis historias son una forma de cerrar los ojos".


14. La "verdadera esencia del amor" consiste en "renunciar a la conciencia de sí mismo, en olvidarse de sí en otra mismidad".


15. El hombre actual permanece igual a sí mismo y busca en el otro tan solo la confirmación de sí mismo.


16. La alteridad no es ninguna diferencia que pueda consumirse. El capitalismo elimina por doquier la alteridad para someterlo todo al consumo.


17. En una sociedad del cansancio, con sujetos del rendimiento aislados en sí mismos, también se atrofia por completo la valentía.


18. En la relación de poder y dominación me afirmo y opongo al otro en la medida en que lo someto.


19. La ausencia total de negatividad hace que el amor hoy se atrofie como un objeto de consumo y de cálculo hedonista.


20. (...) La fidelidad misma es una forma deductiva, que introduce una eternidad en el tiempo. Es la inclusión de la eternidad en el tiempo.


21. Cerrar los ojos es una negatividad, que se compagina mal con la positividad y la hiperactividad de la sociedad actual de la aceleración.


22. El deseo del otro es suplantado por el confort de lo igual. Se busca la placentera, y en definitiva cómoda, inmanencia de lo igual.


23. La fuerza de la negatividad consiste en que las cosas sean vivificadas justamente por su contrario. A una mera positividad le falta esta fuerza vivificante.


24. La tremenda cantidad de información eleva masivamente la entropía del mundo, y también el nivel de ruido. El pensamiento tiene necesidad de silencio.


25. El narcisismo no es ningún amor propio. El sujeto del amor propio emprende una delimitación negativa frente al otro, a favor de sí mismo.


26. Ante la proliferante masa de información y datos, hoy las teorías son más necesarias que nunca. Impiden que las cosas se mezclen y proliferen.


27. Lo meramente positivo carece de vida. La negatividad es esencial para la vivacidad: "Por lo tanto algo es viviente, solo cuando contiene en sí la contradicción".


28. La sociedad de la transparencia y de la información es una sociedad con un nivel de ruido muy alto. Y sin negatividad se da siempre lo mismo.


29. Ante la pura masa de imágenes hipervisibles, hoy no es posible cerrar los ojos. Tampoco deja ningún instante para ello el rápido cambio de imágenes.


30. (...) Porque tus ojos que han penetrado a través de los míos hasta el fondo de mi corazón, encienden en mis entrañas un vivísimo fuego.


31. El neoliberalismo, con sus desinhibidos impulsos narcisistas del yo y del rendimiento, es el infierno de lo igual, una sociedad de la depresión y el cansancio compuesta por sujetos aislados.


32. La hipervisibilidad va unida con el desmontaje de umbrales y límites. Es la meta de la sociedad de la transparencia. El espacio se hace transparente cuando es alisado y allanado.


33. La sangre sirve aquí como medio para la comunicación erótica. Entre los erotizados ojos del amante y los del amado se produce una especie de transfusión de sangre.


34. La sociedad del rendimiento, dominada por el poder, en la que todo es posible, todo es iniciativa y proyecto, no tiene ningún acceso al amor como herida y pasión.


35. El Eros, el deseo erótico, vence la depresión. Conduce del infierno de lo igual a la atopía; es más, a la utopía de lo completamente otro.


36. El amor como acontecimiento, como "escena de lo dos", des-habitúa y reduce el narcisismo. Produce una "ruptura", una "perforación" en el orden de lo habitual y de lo igual.


37. Si hay que buscar un responsable de la creciente decepción en la sociedad actual, no habría que apuntar a la fantasía incrementada, sino a las expectativas más altas.


38. La crisis actual del arte, y también de la literatura, puede atribuirse a la crisis de la fantasía, a la desaparición del otro, es decir, a la agonía del Eros.


39. El cuerpo, con su valor de exposición, equivale a una mercancía. El otro es sexualizado como objeto excitante. No se puede amar al otro despojado de su alteridad, solo se puede consumir.


40. La fantasía, en cambio, habita en un espacio indefinido. Información y fantasía son fuerzas opuestas. Así, no hay ninguna imaginación "densa en información" que no esté en condiciones de "idealizar" al otro.


41. La sociedad positiva, de la que se ha retirado la negatividad de la muerte, es una sociedad de la mera vida, que está dominada tan solo por la preocupación de "asegurar la supervivencia en la discontinuidad". Y esa vida es la de un esclavo.


42. No es casual que los síntomas de la depresión incluyan la indecisión, la incapacidad de resolución. La depresión es característica de un tiempo en el que, por el exceso de abrir y deslimitar, se ha perdido la capacidad de cerrar, de concluir.


43. La sociedad de la información es una sociedad de la vivencia. Y también esta última es aditiva y acumulativa. En eso se diferencia de la experiencia, que con frecuencia es única. La vivencia no tiene ningún acceso a lo completamente distinto. Le falta el Eros, que transforma.


44. La imaginación incrementada "eleva el umbral de aspiraciones masculinas y femeninas sobre los atributos deseables en la pareja y/o sobre las posibilidades de una vida en común". Por eso, hoy se "genera decepción" con más frecuencia. La decepción "viene de la mano de la imaginación".


45. Los nuevos medios de comunicación no dan alas precisamente a la fantasía. Más bien, la gran densidad de información, sobre todo la visual, la reprime. La hipervisibilidad no es ventajosa para la imaginación. Así, el porno, que en cierto modo lleva al máximo la información visual, destruye la fantasía erótica.


46. La comunicación erótica de la antigüedad es todo menos plácida. Según Ficino, el amor es la "peste más perniciosa". Es una "transformación". "Enajena al hombre de su propia naturaleza y le trae la extraña". Esta transformación y vulneración constituye su negatividad, que hoy se pierde por completo a causa de la creciente positivación y domesticación del amor.


47. "Amor" también significa para Marsilio Ficino morir en el otro: "Sin duda cuando te amo, al amarte me reencuentro en ti que piensas en mí, y me recupero en ti que conservas lo que había perdido por mi propia negligencia". Cuando Ficino escribe que el amante se olvida a sí mismo en otro, pero que en este perecer y olvidar se "recupera de nuevo", o incluso "se posee", esta posesión es el don del otro.

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