Frases del libro "De qué hablo cuando hablo de escribir" de Haruki Murakami

De qué hablo cuando hablo de escribir

Disfruta de estas 33 frases de "De qué hablo cuando hablo de escribir"... El autor comparte con sus lectores su experiencia como escritor y como lector. A partir de grandes autores, reflexiona sobre la literatura, la imaginación, los premios literarios y sobre la figura del escritor.

Índice

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en las frases y pensamientos de "De qué hablo cuando hablo de escribir", de Haruki Murakami son: libros sobre libros, escritura creativa, ser escritor, proceso creativo, escritos sobre literatura, lectura, originalidad.

Frases de "De qué hablo cuando hablo de escribir"

01. Los personajes son elementos esenciales para la novela.


02. La originalidad es algo fresco, enérgico e inconfundiblemente propio.


03. Para escribir una novela, sea cual sea, hay que leer muchos libros.


04. Las carencias se pueden superar con esfuerzo, pero las oportunidades perdidas no se recuperan.


05. Las palabras tienen poder y ese poder hay que saber usarlo de una forma correcta.


06. La única cosa que hay que temer de verdad es morir rodeado de aduladores y alabanzas.


07. Las críticas no van a lograr que pierda la confianza ni que me dé por vencido.


08. Expresado de un modo quizás extremo, se puede decir que los escritores son seres necesitados de algo innecesario.


09. Las clases de educación física parecen estar pensadas para que la gente termine por odiar el deporte.


10. Una de las cosas más divertidas de escribir novelas es la posibilidad de convertirme en cualquier otra persona.


11. Cuando una novela se encarrila bien, los personajes terminan por moverse solos y la historia avanza por sí misma.


12. (...) Es como si la imaginación se separase de la conciencia y empezara a moverse libremente por un espacio tridimensional.


13. Yo atrapé mi oportunidad por puro azar, y al mirar ahora desde la distancia siento que me ayudó la fortuna.


14. Para determinar si alguien se expresa con originalidad o crea obras que merecen esa consideración, resulta imprescindible el factor tiempo.


15. Cuando uno se aventura fuera de su territorio, de su especialidad, quienes se dedican profesionalmente a ello no ponen buena cara.


16. Una de mis virtudes, sin embargo, es que dedico todas mis energías a lo que me gusta y no me quejo.


17. Un escritor es un individuo que crea un mundo propio en su interior y lo hace crecer día a día.


18. La creatividad es una fuerza continua e invisible que comporta, a veces, esas inversiones dramáticas ayudadas por el paso del tiempo.


19. La combinación diaria de ejercicio físico y trabajo intelectual, por tanto, produce un efecto idóneo para el trabajo creativo del escritor.


20. Superar desafíos y hacer cosas de las que antes era incapaz me produce la sensación real y concreta de que crezco como escritor.


21. Solo las personas que a pesar de todo quieren escribir o no pueden dejar de hacerlo terminan por dedicarse a ello sin una fecha límite.


22. La mayor parte de las veces, el instinto y la intuición de un escritor brotan de sus decisiones, no de un proceso lógico de pensamiento o reflexión.


23. Lo más importante son los lectores. Son ellos quienes compran mis libros con su dinero. Comparado con ese hecho fundamental, no veo la sustancia de los premios, sea el que sea.


24. La originalidad o no de una obra se establece mediante un criterio determinado por quienes la reciben, es decir, los lectores en el caso de la literatura, y por el paso del tiempo.


25. (...) Me alejé de la ciudad. Me impuse la disciplina de acostarme temprano, de despertarme pronto y empecé a correr todos los días para mantenerme en forma. Cambié mi vida por completo sin dudarlo.


26. La creación tiene un carácter sumamente individual. Existe, en primer lugar, una identidad sólida, un estilo peculiar. Esos elementos se reflejan en el talento, se funden y terminan por tomar una forma física e individualizada.


27. El escritor da vida a sus personajes, pero si de verdad están vivos, a partir de cierto momento se alejan de él para actuar por su cuenta. Es un hecho admitido por la mayor parte de los novelistas.


28. Yo solo digo que cada cual interprete como le parezca. No hace falta pensar tanto en lo que quieren los demás. Hay que tocar como uno quiera y hacerse entender, aunque para lograrlo se tarden quince o veinte años.


29. Desde una perspectiva puramente personal, y con total franqueza, me parece que la mayoría de los escritores -no todos, obviamente- no destacan por ser personas con un punto de vista imparcial sobre las cosas y por tener un carácter apacible.


30. Se trate del país que se trate, quienes trabajan en el sector editorial suelen tener en común su pasión por los libros. Quienes solo piensan en el dinero, o en vivir bien con un buen salario, nunca se dedicarán al mundo editorial, sea donde sea.


31. El hecho de que, en mi caso concreto, la crítica literaria se haya manifestado negativamente respecto a mis obras puede haber terminado por convertirse en una ayuda, en una tabla de salvación. Un famoso crítico llegó a decir incluso que yo era algo parecido a un fraude matrimonial.


32. La imaginación es una combinación de recuerdos fragmentados e incoherentes. Esa memoria incoherente combinada de forma eficaz, por muy contradictoria que pueda parecer, puede tener un carácter tanto preventivo como intuitivo y, en mi opinión, eso debe transformarse en el motor y en la fuerza de la historia.


33. A mi modo de ver, debería ser la base de cualquier tipo de expresión artística: una alegría espontánea y abundante. La originalidad, en cierto sentido, no es más que uno de los resultados de ese deseo, de ese impulso de transmitir a la gente una alegría ilimitada por lo que se hace, una sensación de libertad.

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