Frases de Sobre Grace

Sobre Grace

39 frases de Sobre Grace (About Grace) de Anthony Doerr... Una novela sobre el poder del amor, la belleza de la naturaleza y los pequeños milagros que transforman nuestras vidas. ¿Se puede abandonar a las personas que amamos?.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Anthony Doerr son: familia, amor por la naturaleza, poder del amor, exilio, esencia de la vida, escapar, poderes sobrenaturales, pesadillas, correr riesgos, déjà vu, ambientada en alaska, premoniciones.

Frases de Anthony Doerr

Frases de Sobre Grace Anthony Doerr

01. Era medianoche, marzo, lluvia en las ventanas y, a la mañana siguiente, tenía que levantarse a las cinco. Oyó el chasquido y el golpeteo de las gotas contra los cristales. Se le cerraron los párpados.


02. Ya no me interesa tanto la ciencia de la nieve. Prefiero limitarme a mirarla. La luz, la forma en que absorbe el sonido. La manera en que nos hace sentir que, cuanto más caiga, más somos perdonados.


03. Estar enamorado era quedarse aturdido veinte veces cada mañana: por la celosía que dibujaba la escarcha en su parabrisas, por una pluma suelta de su almohada, por el festón de luz rosa sobre las montañas.


04. Los muertos se han ido, así que su poder sobre los vivos es solo temporal. Pierdes horas de sueño, pierdes el apetito, pero con el tiempo te duermes y con el tiempo comes... Tal vez te odies por ello, pero las exigencias del cuerpo son incontrovertibles.


05. Las colinas eran vastas, interminables como un océano en su inmensidad e indiferencia. En la luz declinante, en las caras rotas de rocas, desdibujadas y vacilantes en el sol, había empezado a percibir una amenaza paciente, invisible, oculta justo fuera de su campo de visión, algo por completo indiferente a si vivía o moría.


06. Pero ¿Qué era una familia? Sin duda algo más que genes, color de ojos, misma sangre. Una familia era una historia: de verdades, luchas y castigos. Una familia era tiempo... Si alguna cosa había aprendido era que la familia no consistía tanto en lo que te era dado como en lo que eras capaz de conservar.


07. Más tarde, mientras miraba cómo ella cruzaba el césped y dejaba atrás el hotel oscuro y dormido, se preguntó si las personas nacían con esas cosas. Si tal vez no podemos cambiar quiénes somos, si el lugar del que procedemos dicta el lugar en el que terminaremos.


08. ¿Alguna vez has deseado algo mucho? ¿Tanto que no puedes dormir, tanto que te duele todo el cráneo? ¿Pero el caso es que ni siquiera sabes si eso que deseas es posible? ¿Ni siquiera sabes si alguna vez podría ocurrir? ¿Y está por completo fuera de tu control?


09. En las infinitas permutaciones de un cristal de nieve todo se repite, pero, en realidad, desde otro punto de vista, nada se repite. Los brazos parten, forman dendritas, láminas seccionadas, siempre es el mismo ángulo, pero el resultado -debido al viento, debido a la vibración molecular, debido a la tasa de crecimiento y a la temperatura- nunca es el mismo.


10. El mar se agitaba bajo la luz de la luna. El humo subió hacia las palmeras. Una brisa atrapó un trozo de papel ardiendo y lo envió volando sobre la laguna, donde brilló en los bordes y luego ennegreció y desapareció al tocar el agua. Se maravilló de la indiferencia del mundo, de cómo seguía adelante, a pesar de todo.


11. (...) Tenía la sensación de que no avanzaba ni retrocedía en el tiempo, sino que vivía variaciones del mismo día una y otra vez. Tal vez era él quien estaba atrapado en el agua bajo un suelo de plexiglás mientras el mundo seguía adelante, hombres y mujeres que entraban y salían de las habitaciones tirando de maletas demasiado llenas, las suelas de sus zapatos pisando ligeras sobre su cabeza.


12. Las respuestas parecían flotar en el espacio que lo rodeaba. Tenía que ver con el amor. Tenía que ver con que en el momento de la concepción recibieras un don que te diferenciara de todos los demás y pasaras la vida entrando y saliendo de los márgenes del tiempo, sin entender las horas como el resto de la gente parece entenderlas: mirando relojes de pulsera, consultando horarios..., con dificultades para comprender lo que las personas quieren conseguir con su día a día: mañana, mediodía, atardecer, noche. Levántate y duerme y levántate. Tenía que ver con la familia, con cómo la sangre desbanca la muerte; tenía que ver con esforzarte al máximo; tenía que ver con nieve.


13. El agua era una sustancia salvaje, caprichosa: nada en ella era sólido ni permanente, nada en ella era lo que parecía.


14. Es reconfortante conocer los límites del lugar en el que vives. Aquí todo el mundo parece comportarse como si las cosas fueran infinitas.


15. Siento que tu búsqueda fuera tan mal. Pero no te desanimes. La esperanza es algo que puede ser muy peligroso, pero sin ella la vida sería horriblemente árida. Imposible, incluso. Créeme.


16. ¿Qué era lo que le habían enseñado Watson y Einstein y Pasteur? Que las cosas que vemos no son más que máscaras de las que no vemos.


17. Pasaron por una azucarera echada a perder: una noria abandonada, un molino oxidado, reliquias de la esclavitud. Pensó: Nuestras sombras son nuestra historia, las llevamos a todas partes.


18. Quizá estaba muerto y aquella isla era un purgatorio desde el cual solo se le permitía contemplar las almas de los elegidos camino de sus edenes.


19. Así es como se miden, quizá, las vidas, por una serie de abandonos que confiamos, contra toda esperanza, en poder llegar a aceptar algún día.


20. Era como si todos esos recuerdos hubieran estado hibernando en él, no muertos, solo dormidos, esperando, y ahora empezaran a salir de sus mil madrigueras.


21. Ni esta hoja, ni cien hojas como esta, darían para todas las cosas que tendría que decirte, todas las cosas que mereces saber.


22. ¿Qué es la muerte sino dejar de participar en el mundo, una separación de los que amas y de aquellos que te aman?


23. En nuestros recuerdos, las historias de nuestras vidas desafían la cronología, se resisten a la transcripción: el pasado tiende una emboscada al presente y el futuro se apresura a ser historia.


24. Se preguntó si los sueños hacían ruido al llegar. El más leve, como el ruido de un embrión al ser concebido, o el de un copo de nieve al tocar el suelo.


25. Su corazón era una catapulta dentro de su pecho.


26. Las estrellas eran tantas y tan blancas que parecían trocitos de hielo incrustados en el tejido de la noche.


27. La memoria galopa, luego se detiene y da un giro inesperado; para la memoria, el orden de los acontecimientos es arbitrario.


28. La esperanza era un amanecer, un amigo en un callejón, un susurro en un pasillo desierto.


29. En la memoria, en la historia, al final, podemos rehacer las vidas de acuerdo con nuestras necesidades.


30. Ahora lloraba, en silencio, inhalando con tal vehemencia que era como si quisiera reabsorber las lágrimas.


31. ¿Qué hago aquí? ¿Estoy siguiendo un camino ya trazado para mí, o lo estoy trazando yo?


32. ¿De qué sirven los recuerdos cuando los recuerdos hacen poco más que apagarse?

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