Frases de Friedrich Nietzsche - Página 14

Frases de Friedrich Nietzsche (página 14 de 16)

313. Al preguntársele cuál era la característica de los seres humanos más común en todas partes, aquel viajero que había visto muchas tierras y pueblos, y visitado muchos continentes, respondió: la inclinación a la pereza. "Schopenhauer como educador" (1874)

Pereza


314. Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros.

Despedida


315. Oh, esos pobres pícaros que están en las grandes ciudades de la política mundial, hombres jóvenes, dotados, torturados por la ambición, que consideran su deber decir su palabra acerca de todos los sucesos... ¡Y siempre sucede algo!

Ambición


316. El ideal, se seduce a si mismo el seducido, seria amar a la tierra como la ama la luna, y palpar su belleza únicamente con la mirada. Y el no pedir de las cosas más que poder estar tendido ante ellas... "Así habló Zaratustra" (1883)

Pedir


317. El cristianismo quiere devolver las pasiones a los hombres...Incita a las pasiones a que se manifiesten con su mayor grado de fuerza y de esplendor como amor de Dios, temor de Dios, fe fanática en Dios, esperanza ciega en Dios. "Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales" (1881)

Cristianismo


318. Cuando un hombre rebaja su talento únicamente para ponerse al nivel del lector, comete un pecado mortal que éste no le perdonará nunca, suponiendo, por supuesto, que se dé cuenta de ello. Puede uno decirle al hombre cosas atroces, pero enalteciendo su vanidad. "Humano, demasiado humano" (1878)

Nivel


319. La fórmula más general que subyace a toda religión y moral reza así: "Haz tal cosa y tal otra; omite tal cosa y tal otra, ¡Y serás feliz! De lo contrario... ". Toda moral, toda religión es este imperativo. "El crepúsculo de los ídolos" (1889)

Moral


320. En todo hablar hay su poco de desprecio. El lenguaje, parece, se ha inventado solo para el término medio, para lo mediano, para lo comunicativo. Con el lenguaje se vulgariza ya el hablante. De una moral para sordomudos y otros filósofos. "El crepúsculo de los ídolos" (1889)

Desprecio


321. Quienes obran libremente en la vida se hallan en una situación más desfavorable que quienes piensan libremente, dado que a los hombres les afectan de una forma más directa las consecuencias de los actos que las consecuencias de los pensamientos. "Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales" (1881)

Consecuencias


322. Ser "natural", por lo menos en sus defectos, es quizá el único elogio que cabe dirigir a un artista que es afectado, comediante y ficticio en todo lo demás. Por eso, un individuo así dará siempre rienda suelta únicamente a sus defectos. "Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales" (1881)

Elogio


323. Tus deseos son mayores que tu razón, y tu vanidad es mayor aún que tus deseos. A los individuos de tu calaña hay que recomendarles básicamente mucha práctica cristiana, además de una cierta dosis de teoría schopenhaueriana. "Aurora. Reflexiones sobre los prejuicios morales" (1881)

Vanidad


324. El que yo tenga cariño, y muchas veces demasiado cariño, a la sabiduría, obedece al hecho de que me recuerda a la vida. Tiene ella el mismo mirar, la misma risa… ¿Qué culpa tengo yo de que las dos se parezcan tanto?

Cariño


325. La sed de igualdad puede manifestarse en que se quiere, o bien someter a los demás rebajándolos, reduciéndolos al silencio, mirándolos sobre el hombro, o bien elevarse con todos (haciéndoles justicia, ayudándolos, regocijándose de los éxitos de otros). "Humano, demasiado humano" (1878)

Someter


326. ¿Qué es la moral judaica, qué es la moral cristiana? Es el acaso que ha perdido su inocencia; es la desventura manchada con el concepto de pecado; es el bienestar considerado como peligro, como tentación; el malestar fisiológico envenenado por el gusano del remordimiento... "El Anticristo" (1888)

Pecado


327. En el mundo no hay más que un camino que sólo tú puedes recorrer: ¿A dónde conduce? No preguntes, síguelo. ¿Quién dijo que "un hombre jamás se eleva tan alto como cuando no sabe a dónde puede llevarle su camino"? "Schopenhauer como educador" (1874)

Camino


328. ¿Donde está la belleza? Allí donde uno tiene que querer con toda la fuerza de voluntad; allí donde uno quiere amar y perecer, para que tal imagen deje de ser nada más que imagen. Amar y perecer; desde todas las eternidades lo uno está ligado a lo otro.

Fuerza de voluntad


329. La filosofía, tal como yo la he entendido y vivido hasta ahora, es vida voluntaria en el hielo y en las altas montañas: búsqueda de todo lo problemático y extraño que hay en el existir, de todo lo proscrito hasta ahora por la moral. "Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es" (1889)

Filosofía


330. La teología está construida sobre este hecho; Hablan del hombre de los cuatro mil años últimos como de un hombre eterno, con el cual tienen desde su principio relación directa natural todas las cosas del mundo. Pero todo ha evolucionado; No existen hechos eternos ni verdades absolutas. "Humano, demasiado humano" (1878)

Teología


331. Yo podría imaginarme una música cuyo más raro encanto consistiría en que no supiese yo nada del bien y del mal y sobre la cual tal vez sólo acá y allá se deslizasen una cierta nostalgia de navegante, algunas sombras doradas y algunas blandas debilidades. "Más allá del bien y del mal" (1886)

Nostalgia


332. Voy a decir todavía unas palabras para los oídos más selectos: qué es lo que yo quiero en realidad de la música. Que sea jovial y profunda, como un mediodía de octubre. Que sea singular, traviesa, tierna, una dulce mujercita llena de perfidia y encanto. "Ecce homo. Cómo se llega a ser lo que se es" (1889)

Música


333. Mi objeción contra los medios empleados por el cristianismo es ésta: que en él faltan los fines santos. Sólo fines malos: envenenamiento, calumnias, negación de la vida, desprecio del cuerpo, envilecimiento y corrupción del hombre mediante el concepto de pecado; por consiguiente, también sus medios son malos. "El Anticristo" (1888)

Cristianismo


334. No hay error más peligroso que confundir la consecuencia con la causa: lo llamo la auténtica corrupción de la razón. No obstante, este error se cuenta entre las costumbres más antiguas y más modernas de la humanidad: entre nosotros está incluso santificado, lleva el nombre de "religión", "moral". "El crepúsculo de los ídolos" (1889)

Causa


335. Es bien sabido que la ciencia y el nacionalismo son cosas que se contradicen, aunque los monederos falsos de la política nieguen ocasionalmente ese saber: pero también llegará ¡por fin! El día en que se comprenderá que sólo para su daño puede ahora toda cultura superior seguir cercada por vallas nacionales.

Nacionalismo


336. Cuando Zaratustra llegó a la primera ciudad, situada al borde de los bosques, encontró reunida en el mercado una gran muchedumbre: pues estaba prometida la exhibición de un volatinero. Y Zaratustra habló así al pueblo: Yo os enseño el superbombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para superarlo? "Así habló Zaratustra" (1883)

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