Frases de Las uvas de la ira

Las uvas de la ira

39 frases de Las uvas de la ira (Grapes of wrath) de John Steinbeck... Obra que describe el drama de la emigración de los componentes de la familia Joad, que se ven obligados a abandonar sus tierras en Texas, rumbo a la "tierra prometida" de California.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de John Steinbeck son: volver a empezar, california, el sueño americano, gran depresión, bancos, empresas financieras, ambientada en texas (estados unidos), trabajo esclavo, indigencia, emigración, desnutrición.

Frases de John Steinbeck Libros de John Steinbeck

Frases de Las uvas de la ira John Steinbeck

01. No se necesita valor para hacer una cosa cuando es lo único que puedes hacer.


02. No soy más que un dolor cubierto de piel.


03. Después de las gradas entraban en escena las grandes sembradoras, doce penes curvos de hierro, erectos en la fundición, cuyos orgasmos los producían los engranajes, que iban violando la tierra metódicamente, sin pasión.


04. No abrumes a los demás con tus pecados. No es decente.


05. Se refugió en un silencio ofendido.


06. Ella le miró y dibujó una de sus sonrisas secretas. Era toda secretos ahora que estaba embarazada, secretos y cortos silencios que parecían tener significados.


07. ¿Cómo podremos vivir sin nuestras vidas? ¿Cómo sabremos que somos nosotros si no tenemos pasado?


08. Las nubes aparecieron, luego se trasladaron y después de un tiempo ya no volvieron a asomar.


09. Voy a hacer el amor sobre la hierba con quien quiera tenerme, abierta y honradamente. Voy a jurar y a soltar juramentos, a oír la poesía del habla de la gente. Antes no entendía que todo eso es sagrado, que son las cosas buenas.


10. El ser propietario te deja congelado para siempre en el "yo" y te separa para siempre del "nosotros".


11. Está comprando años de trabajo, de esfuerzo bajo el sol; está comprando una pena que no puede hablar...


12. Las compañías poderosas no sabían que la línea entre el hambre y la ira es muy delgada.


13. En las carreteras la gente se movía como hormigas en busca de trabajo, de comida. Y la ira comenzó a fermentar.


14. Si tienes problemas o estás herido o necesitado... Acude a la gente pobre. Son los únicos que te van a ayudar...Los únicos.


15. Y siempre que tuviera un poco de dinero, un hombre podía emborracharse...Los fracasos se disimulaban y el futuro dejaba de ser una amenaza.


16. Las oraciones nunca han traído tocino. Hace falta un puerco para tener carne de cerdo.


17. Y el pequeño hecho evidente que se repite a lo largo de la historia: el único resultado de la represión es el fortalecimiento y la unión de los reprimidos.


18. En los graneros la gente se acurrucó muy junta; y el terror se apoderó de ellos hasta cubrir de gris sus rostros. Los niños lloraban de hambre y no había comida.


19. Cuando vas de caza, tú eres el cazador y eres fuerte. Nadie puede vencer a un cazador. Pero cuando eres el cazado, entonces es diferente. Cambias. No eres fuerte: puedes ser fiero, pero no fuerte.


20. Los policías causan más problemas de los que evitan.


21. Si necesita un millón de acres para sentirse rico, me parece que es porque en su interior se encuentra muy pobre, y si es pobre en sí mismo, no hay acres suficientes que le vayan a hacer sentirse rico.


22. Esto no es la tierra de leche y miel, como dicen los predicadores. Aquí hay algo maligno. La gente de aquí tiene miedo de los que venimos; Así que sueltan policías para que nos amedrenten y nos demos la vuelta.


23. Puedes saber esto: teme el momento en que el hombre deje de sufrir y morir por un concepto, porque esta cualidad es la base de la esencia humana, esta cualidad es el hombre mismo, y lo que le diferencia en el conjunto del universo.


24. No existe el pecado y no existe la virtud. Sólo hay lo que la gente hace. Todo es parte de lo mismo. Algunas cosas que los hombres hacen son bonitas y otras no, pero eso es todo lo que un hombre tiene derecho a decir.


25. Y conseguirán hombres. Hombres hambrientos. No se puede alimentar a la familia con veinte centavos la hora, pero se coge cualquier cosa. Te llevan por donde quieren. Subastan los trabajos sin más. Dios mío, dentro de nada nos harán pagar por trabajar.


26. Delante de nosotros hay mil vidas distintas que podríamos vivir, pero cuando llegue, sólo será una.


27. Claro que llevo pecados. Todo el mundo los lleva. Un pecado es algo de lo que no estás seguro. Esas personas que están seguras de todo y no tienen ningún pecado... vaya, con esos hijos de puta, si yo fuera Dios los echaba del cielo de una patada en el culo.


28. -No me gustaría nada tener que viajar en un cacharro como ese. -Bueno, tú y yo somos sensatos. Esos condenados okies no tienen sensatez ni sentimiento. No son humanos. Un ser humano no podría vivir como viven ellos. Un ser humano no resistiría tanta suciedad y miseria. No son mucho mejores que gorilas.


29. Sentadas miraron las cosas y se las grabaron a fuego en la memoria. ¿Cómo será no saber qué tierra hay tras la puerta? ¿Cómo será despertar por la noche y saber...Saber que el sauce no está allí? ¿Puedes vivir sin el sauce? No, no puedes. El sauce eres tú. El dolor de ese colchón...Ese dolor espantoso...Eso eres tú.


30. Y los propietarios se van a agarrar a sus posesiones aunque tengan que matar hasta el último hombre para conservarlas. Tienen miedo y eso les pone furiosos. Ya lo verán. Ya lo oirán. Es la puñetera tierra más hermosa que hayan visto, pero su gente no les tratará bien. Tienen tanto miedo y están tan preocupados que ni siquiera se tratan bien entre ellos.


31. El banco no es como un hombre. Sí, pero el banco no está hecho más que de hombres. No, estás equivocado, estás muy equivocado. El banco es algo más que hombres. Fíjate que todos los hombres del banco detestan lo que el banco hace, pero aún así el banco lo hace. El banco es algo más que hombres, créeme. Es el monstruo. Los hombres lo crearon, pero no lo pueden controlar.


32. Las causas yacen en lo más hondo y son sencillas: las causas son el hambre en un estómago, multiplicado por un millón; el hambre de una sola alma, hambre de felicidad y un poco de seguridad, multiplicada por un millón; músculos y mente pugnando por crecer, trabajar, crear, multiplicado por un millón. La función última del hombre, clara y definitiva: músculos que buscan trabajar, mentes que pugnan por crear algo más allá de la mera necesidad: esto es el hombre.

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