Frases del libro "La práctica de la inteligencia emocional" de Daniel Goleman

La práctica de la inteligencia emocional

Disfruta de estas 33 frases de "La práctica de la inteligencia emocional"... Los fragmentos de esta obra revelan las aptitudes que definen a los profesionales más competentes. ¿Cuál es el factor determinante para que alguien sea el mejor?.

Índice

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en las frases y pensamientos de "La práctica de la inteligencia emocional", de Daniel Goleman son: motivación para actuar, trabajo en equipo, empatía, confianza, inteligencia emocional, liderazgo, flexibilidad, aptitudes, búsqueda de la excelencia, especialización, competencia, confianza en sí mismo.

Frases de "La práctica de la inteligencia emocional"

01. ¿Cómo puede usted formar un equipo si antes no ha constituido un grupo?


02. El mero hecho de trabajar en lo que nos gusta resulta una auténtica delicia.


03. Las personas capaces de resolver conflictos y de solventar los problemas resultan imprescindibles para cualquier empresa.


04. Existen algunas competencias que diferenciaban a los trabajadores estrella de los otros. A saber: empatía, autodisciplina, iniciativa.


05. El estilo autoritario propio del pasado ha quedado ya obsoleto y las exigencias del moderno liderazgo incluyen la empatía.


06. En un mundo tan cambiante encontramos que la flexibilidad, la posibilidad de adaptarse al cambio es más importante que la experiencia.


07. Lo más importante para el éxito no es la especialización técnica ni la preparación intelectual sino la inteligencia emocional.


08. Y no convendría olvidar que madurez es la palabra con la que tradicionalmente nos hemos referido al desarrollo de la inteligencia emocional.


09. Cerca de trescientos estudios patrocinados por empresas diferentes subrayan que la excelencia depende más de las competencias emocionales que de las capacidades cognitivas.


10. Ya que la atención es selectiva y lo que más nos importa es aquello a lo que atendemos de manera automática.


11. Cuanto más complejo sea el mundo laboral, las empresas más competitivas serán aquéllas en las que las personas trabajen mejor en equipo.


12. Las fortalezas y debilidades de la competencia emocional de un jefe pueden medirse, respectivamente, con el pleno aprovechamiento o el mal uso del talento de sus subordinados.


13. Vivimos en una época en la que la perspectiva del futuro depende de la capacidad de controlarnos a nosotros mismos y de manejar más adecuadamente nuestras relaciones.


14. Cuanto más apoyo reciban los trabajadores por parte de la empresa, mayor será su confianza, fidelidad y lealtad, y más comprometidos se sentirán con ella.


15. Otras que muestran un grado mayor de inteligencia emocional se hallan más preparadas para sobrevivir -y rendir óptimamente- en los turbulentos años que, muy posiblemente, nos depare el futuro.


16. La mayor ventaja de los equipos de trabajo tal vez sea la económica porque, al igual que ocurre con los trabajadores "estrella", los equipos pueden suponer un extraordinario beneficio económico.


17. Las personas que se hallan en estado de "flujo" hacen que lo difícil parezca fácil, una apariencia externa que no es sino un reflejo de lo que está ocurriendo en su cerebro.


18. Todo depende del tipo de relación que mantengamos con nosotros mismos, del modo en que nos relacionemos con los demás, de nuestra capacidad de liderazgo y de nuestra habilidad para trabajar en equipo.


19. Existe una diferencia esencial entre el funcionamiento cerebral en condiciones de "estrés positivo" (es decir, los desafíos que nos movilizan y nos motivan) y de "estrés negativo" (es decir, las amenazas que nos desbordan, nos paralizan o nos desalientan).


20. Una competencia es un rasgo personal o un conjunto de hábitos que llevan a un desempeño laboral superior o más eficaz o, por decirlo de otro modo, una habilidad que aumenta el valor económico del esfuerzo que una persona realiza en el mundo laboral.


21. Debemos señalar, en primer lugar, que la inteligencia emocional no significa sólo "ser amable", porque hay momentos estratégicos en los que no se requiere precisamente la amabilidad sino, por el contrario, afrontar abiertamente una realidad incómoda que no puede eludirse por más tiempo.


22. Las competencias emocionales más relevantes para el éxito caen dentro de los tres grandes grupos siguientes: Iniciativa, motivación de logro y adaptabilidad. Influencia, capacidad para liderar equipos y conciencia política. Empatía, confianza en uno mismo y capacidad de alentar al desarrollo de los demás.


23. La única habilidad cognitiva que diferencia a los directivos "estrella" de los mediocres es la capacidad de reconocer pautas, es decir la capacidad de extraer la información necesaria para comprender las tendencias más relevantes y forjarse una "visión global" que permita planificar estrategias de acción para el futuro.


24. Algunos de nosotros, por ejemplo, podemos ser muy empáticos pero carecer de la habilidad necesaria para controlar nuestra propia ansiedad mientras que otros, por su parte, pueden ser conscientes de los más mínimos cambios de su estado de ánimo sin dejar por ello, no obstante, de ser socialmente incompetentes.


25. Sólo cuando una persona muestra un amplio ramillete del espectro total de las competencias emocionales existe la posibilidad de que alcance lo que McClelland denominó "punto crítico", una condición que permite descollar como un trabajador "estrella" y desempeñar una función semejante a la de los catalizadores en ciertas reacciones químicas.


26. Los trabajadores estrella buscan deliberadamente el feedback y desean conocer la opinión que los demás tienen de ellos porque saben que se trata de un información sumamente valiosa. También las personas que se conocen muy bien a sí mismas son buenos trabajadores ya que su autoconciencia les permite corregir continuamente sus fallos.


27. Las ventajas de los equipos comienzan ya en el nivel individual, puesto que las personas que forman parte de un equipo autogestionado experimentan los beneficios combinados de una cooperación y una autonomía que les brinda la posibilidad de disfrutar más de su trabajo. Asimismo, el buen funcionamiento de los equipos de trabajo aumenta la productividad al tiempo que disminuye el trasiego y el absentismo laboral.


28. Una de las características distintivas de los trabajadores íntegros es la sinceridad, aun cuando se trate de manifestar sus propios sentimientos, un rasgo que contribuye a nimbarles del halo de autenticidad que les rodea. Por el contrario, quienes nunca admiten que han incurrido en un error o "exageran" acerca de un producto, de su empresa o de sí mismos, no hacen más que socavar su propia credibilidad.


29. Las competencias emocionales resultan especialmente importantes en el campo del liderazgo, que apunta a lograr que las personas lleven a cabo su trabajo del modo más eficaz posible. Es por esto por lo que la ineptitud emocional de los jefes consume tiempo, genera roces, desalienta la motivación y el compromiso, fomenta la hostilidad y la apatía y, en suma, provoca un menoscabo en el rendimiento laboral de los trabajadores.


30. La confianza en uno mismo está muy ligada a lo que se denomina "autoeficacia", el juicio positivo de nuestra capacidad de actuar. Pero la autoeficacia no es lo mismo que nuestras capacidades reales, sino más bien lo que creemos que podemos llegar a hacer con ellas. Por sí sola nuestra capacidad no basta para garantizar el desempeño óptimo, sino que también debemos creer en ella para poder sacarle el máximo provecho.


31. Las habilidades que marcan la diferencia en el ámbito de la programación informática no son estrictamente técnicas sino que tienen que ver con la capacidad de trabajar en equipo. En este sentido, los mejores siempre están dispuestos, por ejemplo, a quedarse un tiempo extra para ayudar a sus compañeros a concluir un proyecto y no se guardan para sí los pequeños descubrimientos que pueden facilitar el trabajo sino que los comparten abiertamente. Son personas, en suma, que no compiten sino que colaboran.


32. Para afrontar adecuadamente las situaciones emocionales en sumo grado hace falta ser un buen mediador, es decir, hay que ser capaz de despertar la confianza de los demás y de establecer un adecuado rapport (Índice de relación caracterizada por la afinidad y la armonía) con ellos, es decir, saber escuchar, ser capaz de persuadir y saber aconsejar. En palabras de este mismo directivo: "para poder alentar la confianza de los demás usted debe ser consciente de sí mismo, asumir el punto de vista de los demás y ser también capaz de estar plenamente presente.


33. Ésta es una aplicación del "principio de Peter" -que afirma que la gente se ve promocionada hasta su nivel de incompetencia- al mundo laboral. Porque el hecho de que la persona que asciende a causa de sus conocimientos técnicos se encuentra súbitamente en la situación, nueva para él, de tener que dirigir a otras personas, es algo que explica por qué el entorno laboral se halla tan saturado de malos jefes. El principio de Peter nos permite explicar por qué tanta gente desconsiderada o, dicho de otro modo, interpersonalmente inepta, ocupa tantos puestos directivos en las empresas de todo el mundo. El error consiste en asumir que las capacidades singulares de una persona necesariamente deben ir acompañadas de una adecuada capacidad de liderazgo.

Frases de libros similares

Obras parecidas a "La práctica de la inteligencia emocional", que comparten frases, tramas, ideas o sucesos afines al libro de Daniel Goleman.

Libros parecidos

Síguenos