Frases de Pedro Calderón De La Barca - Página 2

01. El caer no ha de quitar la gloria del haber subido.

+ Frases de Caer


02. Nunca el pobre es ni bien ni mal nacido; bien, porque otro ha de dudarlo; mal, porque él no ha de decirlo.

+ Frases de Bien


03. Odiad a vuestros enemigos, como si un día debierais amarlos.

+ Frases de Enemigo


04. Es muy puntual el diablo.

+ Frases de Diablo


05. Si Dios todo lo ha criado, ¿quién no es criado de Dios?

+ Frases de Dios


06. Tenemos un Cielo tan piadoso, que no envía el daño sin el remedio.

+ Frases de Remedio


07. Es centro del demonio el pecho del pecador.

+ Frases de Pecador


08. Ya veo al cristal del desengaño, que soy polvo, nada y viento.

+ Frases de Desengaño


09. En la más noble lengua la propia alabanza es vil.

+ Frases de Alabanza


10. Para templar el daño, consejo muda el prudente.

+ Frases de Daño


11. El que olvidar solicita, no olvida cuando se acuerda de que se acuerda que olvida.

+ Frases de Olvidar


12. Es muy propio hablar más el que más teme.

+ Frases de Hablar

Influencias

Autores relacionados

Francisco de Quevedo Luis de Góngora Miguel De Cervantes Saavedra Tirso De Molina

Pedro Calderón De La Barca


Dramaturgo y poeta español del Siglo de Oro del teatro español y una de las figuras más importantes del teatro universal.

Sobre Pedro Calderón De La Barca

Pedro Calderón De La Barca fue el tercer hijo de Diego Calderón, un secretario del "Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda" y de Ana María de Henao, proveniente de una familia noble alemana.

En 1905 comenzó sus estudios en un colegio de Valladolid, pero se cambió, por deseos del padre, al Colegio Imperial de los jesuitas (1608) en Madrid, donde permaneció hasta 1613.

En 1610, Pedro Calderón De La Barca pierde a su madre y cinco años después su padre, por lo que se vio loberado de la obligación de seguir en la Universidad de Alcalá y pasó a la de Salamanca, estudiando derecho canónico y civil.

En 1622 es premiado en los certámenes poéticos organizados con motivo de la beatificación y canonización de San Isidro, patrono de la ciudad.

Tuvo una pequeña carrera militar, formó parte de las campañas bélicas de Italia y Flandes entre 1623 y 1625.

Tiempo después estrena sus primeras obras de teatro en el Palacio Real, con gran éxito y mereciendo los elogios de Félix Lope De Vega, con quien años después tendría una acérrima enemistad.

En 1635, Pedro Calderón De La Barca es nombrado director del Coliseo del Buen Retiro, distinguiéndose tiempo después como soldado durante el sitio de Fuenterrabía (1638) y en la guerra de secesión de Cataluña (1640).

Durante el sitio de Lérida fue herido y se le otorgo una licencia y pensión vitalicia en 1642.

La muerte de sus hermanos, José (1645) y Diego (1647), lo sumió en una depresión hasta 1649, cuando se convierte en secretario del Duque de Alba e ingresa a la Tercera orden de San Francisco en 1650, ordenándose sacerdote en 1651.

En 1653, Pedro Calderón De La Barca obtuvo la capellanía de los Reyes Nuevos de Toledo, cargo que desempaño hasta 1663.

Tiempo después regresó a Madrid, donde es nombrado capellán de honor de Felipe IV.

En 1680 escribió la comedia "Hado y divida de Leonido y Marfisa" con motivo de la coronación de Carlos III y al año siguiente falleció.

El teatro de Pedro Calderón De La Barca se divide en una primera etapa llamada "teatro profano", formada por comedias y dramas y una segunda llamada "teatro sagrado", formada por autos sacramentales.

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