Frases de Theodor Adorno

Cuanto más la todopoderosa industria cultural usurpa el principio clarificador y lo corrompe en una manipulación de lo humano que favorece la perduración de lo oscuro, tanto más se contrapone el arte a la falsa claridad, opone al omnipotente estilo actual de las luces de neón configuraciones de esa oscuridad reprimida y ayuda a la clarificación únicamente en cuanto convence de un modo consciente a la claridad del mundo de sus propias tinieblas.

Frases de Industria cultural


El significado de los emblemas fascistas, de la disciplina ritual, de los uniformes y de todo el aparato supuestamente irracional, es el de hacer posible el comportamiento mimético. Los símbolos fantasiosos característicos de todo movimiento contrarrevolucionario, las calaveras y los disfraces, el bárbaro redoble de los tambores, la repetición monótona de palabras y gestos, constituyen imitaciones organizadas de prácticas mágicas: la mimesis de la mimesis.

Frases de Repetición


La complicidad de la crítica cultural con la cultura no se debe meramente a la ideología del crítico. Más bien es fruto de la relación del crítico con la cosa que trata. Al convertir la cultura en su objeto vuelve a objetivarla. Pero el sentido propio de la cultura es precisamente la suspensión de la cosificación. En cuanto la cultura se cuaja en "bienes culturales" y en su repugnante racionalización filosófica, los llamados "valores culturales", peca contra su razón de ser.

Frases de Complicidad


Sólo los dominados toman como invariablemente necesario el proceso que con cada subida decretada del nivel de vida los hace un grado más impotentes. Una vez que se puede garantizar el sustento vital de los que aún son empleados en el manejo de las máquinas con una parte mínima del tiempo de trabajo que está a disposición de los señores de la sociedad, el resto superfino, la inmensa masa de la población es instruida ahora como guardia adicional para el sistema, para servir hoy y mañana de material a sus grandes planes.

Frases de Masa


A través de la mediación de la sociedad total, que invade todas las relaciones y todos los impulsos, los hombres son reducidos de nuevo a aquello contra lo cual se había vuelto la ley de desarrollo de la sociedad, el principio del sí mismo: a simples seres genéricos, iguales entre sí por aislamiento en la colectividad coactivamente dirigida. Los remeros, que no pueden hablar entre sí, se hallan esclavizados todos al mismo ritmo, lo mismo que el obrero moderno en la fábrica, en el cine y en el transporte colectivo. Son las condiciones concretas de trabajo en la sociedad las que imponen el conformismo, y no las influencias conscientes que, adicionalmente, harían estúpidos a los hombres dominados y los desviarían de la verdad.

Frases de Colectividad


Auschwitz empieza dondequiera que alguien mira un matadero y piensa: son sólo animales.

Frases de Vegetariano

Contexto histórico

Marxismo Segunda Guerra Mundial

Influencia en las frases de Theodor Adorno

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Theodor Adorno

Frases de Theodor Adorno

Frases de Theodor Adorno: Filósofo, sociólogo, musicólogo, compositor y profesor alemán considerado uno de los máximos representantes de la Escuela de Fráncfort y de la teoría crítica de inspiración marxista.

Nombres

RealTheodor Ludwig Wiesengrund Adorno

Biografía Theodor Adorno

Theodor Adorno nace en el seno de una familia de clase alta, de padre comerciante de vinos Oscar Alexander Wiesengrund y madre cantante soprano lírica Maria Calvelli Adorno.

Asistió al Kaiser Wilhelm Gymnasium, donde destacó como excelente estudiante y compuso sus primeras obras musicales hacia 1920 alentado por su madre y hermana Agatha, eximia pianista.

Finalizados sus estudios iniciales, Theodor Adorno ingresó en la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Fráncfort del Meno (Estado federado de Hesse, Alemania), donde estudió filosofía, sociología, psicología y música.

Tras recibirse en 1924 y escribir varios ensayos de crítica musical, Theodor Adorno viajó a Viena (Austria) para tomar clases de música con Alban Berg, y frecuentó a otros dos compositores clave en la Segunda Escuela de Viena: Anton Webern y Arnold Schönberg.

De regreso a Fráncfort, Theodor Adorno obtuvo su doctorado en filosofía y tiempo después logró la venia legendi (1931), la más alta calificación académica que una persona puede alcanzar en ciertos países de Europa y Asia.

En 1933 Theodor Adorno se incorporó al Instituto para la Investigación Social (Institut für Sozialforschung), pero tiempo después debió exiliarse huyendo del nazismo.

Tras un tiempo en Oxford (Oxfordshire, Inglaterra), Theodor Adorno se traslada a Estados Unidos en 1938, residiendo primero en Nueva York y luego en California (1941-1949).

Finalizada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Theodor Adorno regresa a Fráncfort y asume el cargo de director del Instituto para la Investigación Social, que reconstruyó con su colega Max Horkheimer.

Durante la década de 1960 se abocó a la dirección del Instituto, a sus clases en la Universidad de Fráncfort y a la publicación de sus obras.

Libros destacados

  • Dialéctica de la Ilustración (1944)
  • Dialéctica negativa (1966)
  • Mínima moralia (1951)
  • Disonancias (1956)
  • Notas de literatura I (1958)
  • Momentos musicales (1964)

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