Frases de Secuestrados

Secuestrados

22 frases de Secuestrados (Taken) de Robert Crais... Cuando Nita Morales contrata a Elvis Cole para que encuentre a su hija desaparecida, no se muestra demasiado preocupada... Criminales sin piedad y tráfico de personas se mezclan en esta historia.

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Frases de Secuestrados Robert Crais

01. Si escribes rápido, abrevias.


02. Esos cabrones son agresivos como pitbulls.


03. Es cierto: los sueños pueden hacerse realidad.


04. No se puede abrir un negocio si no tienes el personal adecuado.


05. Hasta las chicas más listas cometen estupideces cuando creen que un chico las quiere.


06. Ambos queremos a alguien que él tiene, de modo que deberíamos trabajar juntos en esto.


07. Sus ojos eran duros y brillantes, como los de un perro asilvestrado del desierto que huele la sangre.


08. Que siga la función. Hagámoslo tan rápido que ese cabrón no tenga tiempo de pensar.


09. Me miró con su terrible ojo giratorio. Una sonrisa retorcía su rostro como una serpiente que cruzase una carretera.


10. Él tenía algo que ellos querían: eso le daba cierto poder. El poder era tiempo, y el tiempo era vida.


11. No es que fuera un experto en inmigración, pero cualquiera que viva en el sur de California se vuelve un poco versado en el asunto.


12. No se secuestra a alguien por quinientos dólares. Quinientos dólares es lo que te dice que pidas el idiota de tu novio cuando necesita dinero.


13. Cuando la gente llama a un investigador privado porque alguien a quien quiere ha desaparecido, especialmente un niño, el miedo burbujea en su voz como manteca hirviendo.


14. Todas las bandas asiáticas son malas, pero las coreanas son las peores. Es China. Si uno se cría mirando fijamente a China, se le jode el cerebro.


15. Golpeó la puerta justo en la cerradura. La madera crujió, pero la puerta no cedió. Cogió impulso de nuevo y rompió más madera, pero había algo que bloqueaba la puerta.


16. El gato se regodeó un momento, pero luego se apartó. El pelo que cubría su lomo se erizó. Dobló las orejas y luego las levantó. Su cara de guerrero adquirió un aire feroz.


17. Le encantaba ser soldado; le encantaba la compañía de hombres que pensaban como él; le encantaba el ruido, la habilidad, la aventura salvaje y desatada que provocaba el pavor en hombres de menor valía.


18. Es poco para usted o para una mujer con un negocio próspero, pero es una fortuna para una familia que cuenta hasta el último céntimo. Estamos hablando de gente pobre. Unos pocos centenares, luego mil, otros quinientos más.


19. Ahora transportar gente es un buen negocio. Grupos de Asia, Europa y Oriente Medio pasan a través de Centroamérica, y los llevan al norte por México en grandes grupos. Los nuevos coyotes ni siquiera hablan de ellos como si fueran personas. Son pollos. No son humanos.


20. Trece años de servicio, los cuatro últimos con Delta...Los compromisos de larga duración no eran lo más importante de su lista. Le encantaba tener una misión, completarla. Y si tenía que dar algunas patadas en el culo entre tanto y hacer unos cuantos dólares, pues se hacía. Si las cosas se ponían mal y se le aceleraba demasiado el pulso... , bueno, eso era mejor que tener las arterias obstruidas.


21. La mayoría de la gente que piensa en el Delta está pensando en Rambo, con un arma enorme y unos músculos más grandes todavía. Los chicos D son guerreros mortales, desde luego, pero no se encuentran muchos que tengan un aspecto como el de Rambo. Y eso se debe a que no se pueden rescatar rehenes o apoderarse de objetivos de alto valor en pueblos hostiles a menos que uno los encuentre, de modo que a los chicos D también los eligen para recoger información. Son extraordinariamente listos, con aspecto corriente, y están entrenados para mezclarse en cualquier parte con cualquiera. Por eso se llama a los chicos D "conseguidores".


22. Pike no usaba un GPS civil. Llevaba uno militar, conocido como Defense Advanced GPS Receiver, o receptor de GPS avanzado de defensa; también lo llamaban dagger. Tenía una precisión tal que permitía guiar misiles, no se podía interferir y contenía la criptografía necesaria para usar el sistema de satélites del Ejército y las Fuerzas Aéreas. Era ilegal que un civil poseyera uno, pero Pike lo había usado en lugares remotos de toda África, Oriente Medio y partes de América del sur y del centro. Lo tenía desde que trabajaba como experto militar contratado por empresas multinacionales, sobre todo, pero también para el Gobierno de Estados Unidos, que era precisamente quien se lo entregó, aunque era delito que lo tuviera. Los Gobiernos hacen esas cosas.

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