Frases de El expediente del náufrago

El expediente del náufrago

27 frases de El expediente del náufrago de Luis Mateo Díez... Libro de Luis Mateo Díez.

Frases de Luis Mateo Díez

Frases de El expediente del náufrago Luis Mateo Díez

01. Esa profundidad que en el despertar alcanza la desolación más intensa, tal vez porque es el instante del mayor desvalimiento, el momento en que aún no son posibles las defensas que inventamos para subsistir.


02. A tal musa tales poemas.


03. Del abrazo que va culminando la entrega surgen resquebrajaduras que yo percibo como insistentes recelos y en esa contradicción del deseo y del rechazo siento que mi ardor se extingue y hay un momento extremo en el que ya no sé a dónde asirme, como si el cuerpo que me pertenece no soportara ya ni la mínima caricia, ni el menor contacto.


04. Ni siquiera en estas historias tan irremediables las cosas suceden sin ambigüedad...


05. Esa falta de respeto absoluta a lo que se puede ser, a lo que se puede hacer, cuando hay conciencia del talento, es imperdonable.


06. Nunca podremos alcanzar la fortuna de la vida los que para ella no estamos preparados.


07. Cuando no hay grandeza para emprender cosas grandes, ajenas a la miseria de lo que somos, se conforma uno con esas inquinas y malevolencias.


08. La desgracia sobreviene y la desdicha hay que cultivarla.


09. La santidad (...) es lo que está más cerca de la inopia, en ese límite de la estulticia humana que preside la inocencia absoluta.


10. Quien se acerca a la desgracia (...) corre el riesgo de contagiarse.


11. Los barrios no son distintos a los patios de vecindad, siempre se habla más de la cuenta.


12. Domesticar la bestia que todos llevamos dentro es parte fundamental de nuestro destino, y el modo más razonable de hacerlo es dándole de comer...


13. La santidad sólo es peligrosa para quien la cultiva.


14. El cine es el instrumento moderno de la mentira. (...) Esas imágenes que se suceden con tanto artificio son una caricatura de la vida.


15. Sentí esa advertencia que nos hace ponernos en guardia cuando el azar no parece suficiente coartada para que algo se repita con sospechosa exactitud.


16. Los que están poseídos por la quimera deben saber navegar entre la miseria de sus manías y la grandeza de sus obsesiones.


17. La mediocridad es el condimento más amargo de la existencia.


18. Todos los felinos tienen el alma traicionera. No hay mayor superchería que la del animal doméstico.


19. Estas cosas que nunca se cuentan son las que más se recuerdan, y por algo será.


20. Todos estamos predestinados a la soledad, pero hay quien la alcanza sin que todavía le corresponda y entonces es muy duro aceptarla como conviene.


21. La conciencia del servidor público cuando se jubila (...) es una conciencia vacía, una conciencia despojada. Volver a uno mismo se hace imposible porque los restos de lo que privadamente fuimos se diluyeron al fin. Yo no me encuentro, no sé quién soy, más allá del puesto que detenté.


22. Lo público anega lo privado, que es una manera de intentar aniquilarlo y de dejar así a la persona demediada. Pero cuando, en contadas ocasiones, lo privado se inmiscuye en lo público y rebasa su ámbito ajeno y secreto, es siempre para mal, para contribuir a la desgracia. Porque sólo lo peor de lo privado, lo oscuro, lo negativo, es sacado a flote para poner de relieve el riesgo de su contaminación.


23. A los fallecidos que no devengan se les da carpetazo. El muerto solitario no deja huella burocrática, (...). El que no tiene familia es como si no tuviese memoria.


24. La vida (...) es cosa de enterradores. La tarea más noble es, a la vez, la más perversa: inhumar y echar escombro a lo que perdemos.


25. Uno tiene en la vida lo que le cae encima y el naufragio es una vicisitud que sólo pueden correr quienes navegan, aquellos que en la vida se adentran como en el mar.


26. No hay que engañarse, una cosa es la materia sublime de la lírica y otra la mísera humana que la procrea.


27. La quimera a todos los hace muy pagados de sí mismos porque (...) nadie cree más en lo que hacen los otros que en lo que hace él, ni nadie es capaz de resignarse a considerar que lo suyo es mediano.

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