Frases del libro "Crepúsculo" de Stephenie Meyer

Crepúsculo

Disfruta de estas 26 frases de "Crepúsculo"... Cuando Isabella Swan se muda a Forks, su vida da un giro excitante y aterrador una vez que se encuentra con el misterioso y seductor Edward Cullen y conoce su identidad vampírica.

Índice

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en las frases y pensamientos de "Crepúsculo", de Stephenie Meyer son: enamorarse, adolescentes, adaptada al cine, poderes sobrenaturales, hombre lobo, amor inquebrantable, ciencia ficción, vampiros.

Frases de "Crepúsculo"

01. Soy el mejor depredador del mundo, ¿No es cierto? Todo cuanto me rodea te invita a venir a mí: mi voz, el rostro, incluso mi olor. (...) ¡Como si los necesitara! ¡Como si pudieras huir de mí!


02. -No te ofendas, pero pareces ser una de esas personas que atraen los accidentes como un imán. Así que..., intenta no caerte al océano, dejar que te atropellen, ni nada por el estilo... ¿De acuerdo?


03. -Y de ese modo la leona se enamoró del cordero... Aquella palabra desató una nueva descarga eléctrica por mi cuerpo. - ¡Qué cordero tan estúpido! -intenté ocultar mi reacción. - ¡Qué leona tan morbosa y masoquista!


04. Parecía que la mayoría de los mitos sobre los vampiros se concentraban en reflejar a hermosas mujeres como demonios y a los niños como víctimas. También parecían estructuras creadas para explicar la alta tasa de mortalidad infantil y proporcionar a los hombres una coartada para la infidelidad.


05. (...) Y había otro problema adicional a raíz de lo que recordaba de las pocas películas de terror que había visto y que se reforzaba con aquellas lecturas: los vampiros no podían salir durante el día porque el sol los quemaría hasta reducirlos a cenizas.


06. Es sólo que conozco los pensamientos de otras personas, y sé que el amor y el deseo no siempre recorren el mismo camino. Para mí, sí. Al menos ahora que ambos existen para mí -musité. Eso está bien. Al menos tenemos una cosa en común -dijo complacido.


07. -A ti no te preocupa dirigirte al encuentro de una casa llena de vampiros, lo que te preocupa es conseguir su aprobación, ¿Me equivoco? -No -contesté de inmediato, ocultando mi sorpresa ante el tono informal con el que utilizaba la palabra. Sacudió la cabeza. -Eres increíble.


08. Cerró los ojos, ensimismado en su agónica confesión. Yo le escuchaba con más deseo de lo racional. El sentido común me decía que debería estar aterrada. En lugar de eso, me sentía aliviada al comprenderlo todo por fin.


09. Estaba totalmente segura de tres cosas. Primera, Edward era un vampiro. Segunda, una parte de él, y no sabía lo potente que podía ser esa parte, tenía sed de mi sangre. Y tercera, estaba incondicional e irrevocablemente enamorada de él.


10. No hay en todo el vasto y oscuro mundo de espectros y demonios ninguna criatura tan terrible, ninguna tan temida y aborrecida, y aun así aureolada por una aterradora fascinación, como el vampiro, que en sí mismo no es espectro ni demonio, pero comparte con ellos su naturaleza oscura y posee las misteriosas y terribles cualidades de ambos.


11. Y en ese momento -susurró-, pronunciaste mi nombre en sueños. Lo dijiste con tal claridad que por un momento creí que te habías despertado, pero te diste la vuelta, inquieta, musitaste mi nombre otra vez y suspiraste. Un sentimiento desconcertante y asombroso recorrió mi cuerpo. Y supe que no te podía ignorar por más tiempo.


12. Yo me acerqué a ella con una lentitud deliberada, observando su rostro en busca de algún signo que indicara que me daba permiso para hacerlo. Sus ojos se ensancharon aún más, si cabe, y permaneció inmóvil. Con suavidad y cautela dejé que las yemas de mis dedos rozaran la reluciente piel de la parte trasera de su brazo. Me sorprendió notarla tan fría como siempre. Mientras mis dedos la rozaban, los reflejos del fuego también titilaron contra mi piel y, de repente, mi mano ya no pareció una mano ordinaria. Era tan asombrosa que tenía incluso la capacidad de hacer que yo fuera menos anodino.


13. Puedes llevarte mi alma, porque no la quiero sin ti, ¡Ya es tuya!


14. No sientas vergüenza. Si yo pudiera soñar, soñaría contigo.


15. A veces me preguntaba si veía las cosas igual que el resto del mundo. Tal vez la cabeza no me funcionara como es debido.


16. Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces cualquiera de tus expectativas, no es razonable lamentarse de su conclusión.


17. ¿Y qué son? ¿Qué son los fríos? Sonrió sombríamente. Bebedores de sangre -replicó con voz estremecedora-. Tu gente los llama vampiros.


18. Te quiero -susurré. -Ahora tú eres mi vida -se limitó a contestar. No había nada más que decir por el momento.


19. (...) Ya conoces mis sentimientos, por supuesto. Estoy aquí, lo que, burdamente traducido, significa que preferiría morir antes que alejarme de ti.


20. Te quiero, es una excusa muy pobre para todo lo que te hago pasar, pero es la pura verdad.


21. -No te acomplejes (...) Si pudiera soñar, sería contigo. Y no me avergüenzo de ello.


22. Decidí que, ya puesto a ir al infierno, lo podía hacer del todo.


23. Y ahí estaba él, con el rostro demasiado cerca del mío. Su belleza aturdió mi mente...Era demasiada, un exceso al que no conseguía acostumbrarme.


24. -Te llamó guapa -prosiguió al fin, acentuando más el ceño fruncido-. Y eso es prácticamente un insulto con el aspecto que tienes hoy. Eres mucho más que hermosa.


25. ¿Es que no te lo ha dicho nadie? La vida no es justa.


26. Me gusta la noche. Jamás veríamos las estrellas sin la oscuridad.

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