Socialismo utópico


El socialismo utópico constituye la primera manifestación doctrinaria del movimiento socialista y tuvo origen en Francia.

Las duras condiciones de la revolución industrial y la gran injusticia social que generó estimularon la formación de un pensamiento igualitario: el socialismo utópico, llamado así por su romanticismo e idealismo.

Sus representantes se preocupaban más por abolir las injustas diferencias sociales, que por sentar las bases de nuevos principios económicos.

El socialismo utópico tuvo así un marcado carácter moralista y ético.

El término "socialismo utópico" fue introducido por Karl Marx para distinguir tal corriente utópica del socialismo científico, basado en un análisis científico de la realidad social.

Características

  • Sociedad idealizada: creación de una sociedad ideal y perfecta, en la que el ser humano se relacionase en paz, armonía e igualdad.
  • Bases voluntarias: sus ideales habrían de llevarse a la práctica mediante la simple voluntad de los hombres, pacíficamente.
  • Crítica al capitalismo: condenaron los efectos del capitalismo, pero no investigaron sus causas profundas.
  • Acciones sociales: con el fin de paliar las injusticias y desigualdades acometieron diferentes planes, en los que primaron la solidaridad, el cooperativismo, la filantropía y el amor fraternal.