Frases de Vicio propio

Vicio propio

19 frases de Vicio propio (Inherent vice) de Thomas Pynchon, libro de 2009.... Doc Sportello es un detective privado en Los Ángeles de finales de los años sesenta. Cuando su ex Shasta acude a él porque ha desaparecido su amante, queda enredado en una complicada y peligrosa trama.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Thomas Pynchon son: amante, conjura, detective privado, drogas, ficción con hippies, generación beat, los ángeles, misterio, muerte, personas desaparecidas.

Frases de Thomas Pynchon

Frases de Vicio propio Thomas Pynchon

01. Las personas con un honesto sentido del respeto por la conservación del entorijo contra la escoria humana en manzanas de viviendas superpobladas que ni siquiera sabe lavarse sola....

Clases sociales


02. Te lo digo como alguien que ha pasado por ese peaje de salida...Lo único que puedes hacer es recorrer los bulevares del remordimiento hasta cierto punto, pero luego tienes que volver a la autopista.

Remordimiento


03. Hacía ya horas que la playa estaba a oscuras, él no había fumado mucho y no había faros..., pero antes de que ella se diera la vuelta, Doc habría jurado que había visto una luz incidiendo sobre su cara, la luz anaranjada que aparece justo después de que se ponga el sol y que se refleja en un rostro vuelto hacia el oeste mientras contempla el océano, a la espera de que alguien, con la última ola del día, regrese a la orilla y a la seguridad.

Orilla


04. Tratar con el hippy es por lo general sencillo. Su naturaleza infantil suele responder positivamente a las drogas, el sexo, y/o el rock and roll, aunque el orden en que deben administrarse dependerá de las condiciones específicas del momento.

Rock


05. A veces lo que se va vuelve, pero nunca acaba exactamente en el mismo sitio, ¿Te has fijado? Como un disco sobre un plato, lo único que hace falta es variar un surco y el universo se transforma en otra canción completamente distinta.

Sitio


06. Me disculpo si he interrumpido algún trabajo hippy excepcionalmente exigente, como por ejemplo intentar recordar de qué lado está el pegamento en el papel de fumar Zig-Zag, pero es que me parece que tenemos otro problema, relacionado, para variar, con esa fatalidad que te persigue y te hace llevar la desgracia a todas las vidas que tocas, aunque sólo sea de refilóri.

Fatalidad


07. En esa ciudad todos conducían como perdedores, a la espera de sufrir un accidente en cualquier momento. Doc podía identificarse con esa actitud -era como en la playa, donde vivías en una atmósfera de incondicional credulidad hippy, fingiendo que te fiabas de todo el mundo mientras esperabas que cualquiera de traicionara-, pero tampoco tenía por qué gustarle.

Accidente


08. Cualquiera con la menor pretensión de estar al día "amaba" a quien fuera, por no mencionar otros usos prácticos de la palabra, como empujar a los demás a actividades sexuales en las que, si se les presentaba la ocasión, no les importaría mucho participar.

Participar


09. Era Coy Harlingen, recién regresado del otro mundo, donde la muerte, junto con sus efectos secundarios, había destruido el menor sentido de la moda que el saxo tenor hubiera tenido antes de la sobredosis, lo que se concretaba en un mono de pintor, una camisa rosa de botones de los años cincuenta, una estrecha corbata negra de punto y viejas botas puntiagudas de cowboy.

Saxo


10. (...) Pero no hay manera de eludir el tiempo, el mar del tiempo, el mar del recuerdo y el olvido, los años de esperanzas, perdidos e irrecuperables, de esta tierra a la que casi se le permitió reclamar su mejor destino, sólo para que se lo arrebatasen los mismos malvados de siempre, y se viera arrastrada y secuestrada en el futuro en que debemos vivir ahora y para siempre.

Añoranza


11. Cuando volvió, encendió el televisor y vio reposiciones de los Monkees hasta que empezaron las noticias locales. Hoy el invitado era un economista marxista de visita, procedente de una de las naciones del Pacto de Varsovia, que parecía estar en plena crisis nerviosa. -Las Vegas -intentaba explicar- se levanta aquí, en medio del desierto, no produce bienes tangibles, el dinero entra a raudales y sale igual, no se produce nada. Según la teoría, este lugar no debería ni existir, ni mucho menos prosperar como prospera. Siento que mi vida se ha basado en premisas ilusorias. He perdido el sentido de la realidad. ¿Sería tan amable de decirme, por favor, dónde está la realidad?

Bienes


12. Porque los investigadores privados están malditos, tío -dijo Doc recuperando un hilo que había perdido antes-, se veía venir desde hace años, en las películas, en la tele. Antes estaban todos aquellos grandes investigadores de los viejos tiempos: Philip Marlowe, Sam Spade, el detective de los detectives Johnny Staccato, siempre más listo y más profesional que los polis, siempre resolviendo los crímenes mientras los polis siguen pistas falsas y no hacen más que molestar. -Aunque aparecen al final para poner las esposas. -Sí, pero ahora lo único que vemos son polis, la tele está saturada de mierdosas series de polis, que parecen tipos normales, que sólo quieren hacer su trabajo, gente corriente, que no suponen más amenaza para la libertad de nadie que un padre en una sitcom. Pues vale. Los espectadores está tan contentos con los pasmas que ruegan que por favor los detengan. Adiós, Johnny Stacatto, bienvenido, Steve McGarrett, y ya de paso, por favor, echa mi puerta abajo a patadas. Mientras tanto, aquí, en el mundo real, la mayoría de los sabuesos privados ni siquiera sacamos para pagar el alquiler. - ¿Y por qué sigues en la profesión? ¿Por qué no te pillas una casa flotante en el delta de Sacramento y fumas, bebes, pescas, follas, ya sabes, lo que hacen los viejos? -No te olvides de mear y quejarse.

Investigador


13. No me canso de repetirlo: cambia de peinado, cambia de vida.

Peinado


14. ¿Había tantos colegas que querían cargárselo y simular que había sido un accidente? Doc no se sentía con ánimo de preguntarlo.

Colegas


15. En tanto la vida americana creara la necesidad de escapar, el cártel contaría con toda seguridad con una reserva sin fondo de nuevos clientes.

Adicción


16. El ácido te invita a atravesar la puerta, el PCP, la abre, te empuja adentro, la cierra de golpe a tu espalda y echa la llave....

LSD


17. Dejando aparte las cuestiones del pelo y el consumo de drogas, nunca te he tenido por menos que un profesional.

Profesional


18. A primera vista...Dos mundos separados, cada uno inconsciente del otro. Pero siempre conectan en algún punto.

Inconsciencia


19. Vehi no sólo estaba "muy metido" en el LSD, sino que el ácido era el medio en el que nadaba y, a veces, hasta surfeaba.

LSD

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