Frases de Una súper triste historia de amor verdadero

Una súper triste historia de amor verdadero

24 frases de Una súper triste historia de amor verdadero (Super Sad True Love Story) de Gary Shteyngart, libro de 2010.... Libro de Gary Shteyngart.

Frases de Gary Shteyngart

Frases de Una súper triste historia de amor verdadero Gary Shteyngart

01. No creemos en Dios ni en la perspectiva de otra vida después de la muerte, por lo que sabemos que solo se nos conceden unos ochenta veranos en toda nuestra existencia, más o menos, y cada uno de ellos tiene que ser mejor que el anterior.

Perspectiva


02. Cultiva la nostalgia por algo o nunca descubrirás qué es lo importante.

Nostalgia


03. Si uno deja de pensar, si deja de hacerse preguntas, se muere.

Pensar


04. ¡Aceptad vuestros pensamientos! ¡Aceptad los deseos! ¡Aceptad la verdad! Y si hay más de una verdad, aprended lo difícil: aprended a elegir.

Elegir


05. (...) El cabello se me seguiría encaneciendo y algún día se me caería del todo; y acto seguido, en algún momento absurdamente cercano al presente, tan absurdo como este mismo presente, yo desaparecería de la faz de la tierra. Y todas esas emociones, todos esos anhelos, toda esa información, si ese término ayuda a captar la enormidad de lo que estoy hablando, se volatilizaría. Y eso es lo que la inmortalidad significa para mí, Joshie. Significa egoísmo. Es esa teoría de mi generación según la cual cada uno de nosotros es más importante de lo que tú o cualquier otro podría pensar.

Egoísmo


06. Me siento segura porque es lo opuesto a mi ideal y siento que puedo ser yo misma porque no estoy enamorada de él.

Ideal


07. Se podría ahogar a un gatito en el inmenso azul de sus ojos...

Ojos


08. Escribir un libro es una tarea dura y solitaria, francamente. Por eso agradezco tanto disponer de un generoso grupo de lectores dispuestos a blandir sus bolígrafos rojos para retarme a hacer mejor las cosas.

Sobre el oficio de escribir


09. Veamos si puedo escribir sobre algo que no sea mi corazón.

Escribir


10. La luz que se apaga somos nosotros y también nosotros podemos ser, durante un momento tan breve que no registra ni la cámara... Hermosos.

Breve


11. Ya tengo mi propio imperio con el que bregar y no deseo ninguno más.

Imperio


12. Todo neoyorquino que regresa se pregunta: ¿Sigue siendo esta mi ciudad? Y yo tengo una respuesta preparada y envuelta en obstinada desesperación: sí, lo es. Y si no lo es, la querré mucho más. La querré hasta que vuelva a ser mía de nuevo.

Nueva york


13. Leer es difícil. Se supone que la gente ya no tiene que hacerlo. Estamos en una era posliteraria. Ya sabes, una era visual. Después de la caída de Roma, ¿Cuántos años transcurrieron hasta que apareció un Dante? Muchos, muchísimos.

Visual


14. Notaba la debilidad de esos libros, su inmaterialidad, su fracaso a la hora de cambiar el mundo, y no quería seguir manchándome con su inutilidad.

Cambiar el mundo


15. Los tiranos son así, supongo. Lo hacen a uno anhelar su atención; lo hacen a uno confundir la atención con la piedad.

Tiranos


16. Ahí se veía el cansancio del fracaso impuesto a un país que solo creía en lo contrario. Ahí se veía el producto final de nuestro profundo agotamiento moral.

Cansancio


17. Olvídate de la fuente de la juventud, compadre. Puedes llegar a vivir mil años y dará lo mismo. Los mediocres como tú merecen la inmortalidad.

Mediocres


18. Deseaba que ese lenguaje complejo, esta exhibición de intelecto, derivara hacia el amor. ¿No era eso lo que hacía la gente un siglo atrás, leerse poesía?

Exhibición


19. No la quería. Estaban juntos por un motivo tan obvio como intemporal: porque resultaba algo menos doloroso que estar solos.

Desamor


20. Eso es lo que admiro de los jóvenes italianos: la lenta disminución de la ambición, el haber asumido que los buenos tiempos quedan muy atrás.

Italia


21. Nadie sabe nada. Como si hubiera alguna diferencia en la calidad de las "noticias" desde que se apagaron los Medios....

Noticias


22. Me sentí orgulloso de Nueva York, ahora más que nunca, pues había sobrevivido a algo ante lo que habría sucumbido cualquier otra ciudad: a su propia rabia.

Nueva york


23. Lo único que tengo que hacer es portarme bien y creer en mí mismo. Solo tengo que mantenerme alejado de las grasas transgénicas y de la priva. Solo debo beber mucho té verde y agua alcalinizada y transmitir mi genoma a las personas adecuadas...


24. El elefante es consciente de que acabará extinguiéndose y eso le duele, lo deprime y le hace experimentar su naturaleza solitaria; sabe que acabará encontrando a duras penas el camino, atravesando la maleza y los matorrales, para yacer y morir donde las caderas de su madre, tiempo atrás, temblaron para darle la vida. Madre, soledad, encarcelamiento, extinción... El elefante es, en esencia, un animal asquenazí, pero totalmente racional: también quiere vivir eternamente.

Elefante

Obras similares

Obras que comparten tramas, ideas o sucesos históricos con "Una súper triste historia de amor verdadero" de Gary Shteyngart.

Síguenos