Frases de Una soledad demasiado ruidosa


Como música de fondo, en los abismos de las alcantarillas resuenan las aguas residuales en las que dos clanes de ratas luchan a muerte. ¡Qué día más espléndido, el de hoy! 3, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de alcantarilla


Cuando un libro comunica algo válido, su ritmo silencioso persiste incluso mientras lo devoran las llamas, y es que un verdadero libro siempre indica algún camino nuevo que conduce más allá de sí mismo. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de mejores libros


Los libros me han enseñado, y de ellos he aprendido que el cielo no es humano en absoluto y que un hombre que piensa tampoco lo es, no porque no quiera sino porque va contra el sentido común. Bajo mis manos y en mi prensa expiran libros preciosos y yo no puedo detener ese flujo. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de fatalidad


La puerta se abre, entra un gigante y con él el tufo del río, toma una silla y la parte en dos, con sus manos de mortero persigue a los clientes asustados, los hace retroceder a los rincones, los tres jóvenes se arriman contra la pared como si se quisieran hundir en ella, aterrados como las flores, como los pensamientos bajo un aguacero, al final el gigante alza los dos mazos como si fuera a matar a alguien, pero de súbito los mazos se convierten en dos batutas con las que el monstruo marca el compás de su canción... Palomita cenicienta, ¿Dónde has estado?... Canta dulcemente y al acabar tira los restos de la silla, se la paga al camarero y, una vez en la puerta, da media vuelta y dice a los clientes horrorizados... Señores, soy el ayudante del verdugo... Y desaparece, infeliz, soñador, tal vez fue él quien, hace un año, delante del matadero de Holesovice me puso por la noche el puñal al cuello, sacó un trozo de papel y me leyó un poema sobre los hermosos paisajes de los alrededores de Rícany, después me pidió disculpas diciendo que ésa era la única forma de obligar a la gente a escuchar su poema. 8, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de trovador


Puedo permitirme el lujo de abandonarme porque nunca estoy abandonado, estoy solo para poder vivir en una soledad poblada de pensamientos, porque yo soy un poco el don quijote del infinito y de la eternidad, y el infinito y la eternidad sienten predilección por la gente como yo. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de abandonado


Me venían a la memoria fragmentos de poemas de Sandburg que dicen algo así como que del hombre, al final, apenas queda nada más que el fósforo suficiente para una caja de cerillas, y el hierro suficiente para forjar un clavo donde colgarse. 2, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de cenizas


Ando como una casa en llamas, como una granja ardiendo, la luz de la vida se alza del fuego y el fuego surge de la madera que muere, el hostil desconsuelo resta en el corazón de las cenizas. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de hostil


(...) Abierto por las páginas donde figura un pasaje que siempre me conmovió... El cielo estrellado sobre mi cabeza y la ley moral en mi interior son objeto de una renovada y creciente admiración y veneración... 5, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de veneración


Me gustaba contemplarla mientras comíamos debajo de la bombilla encendida: partía el pan en pedacitos y se los depositaba en la boca como quien recibe la eucaristía, después recogía las migajas y las tiraba ritualmente al fuego. Luego nos echábamos boca arriba mirando el techo donde bailaban sombras y reflejos, hacía un buen rato que habíamos apagado la bombilla cuando me incorporaba para tomar la jarra de cerveza, tenía la impresión de estar en un acuario poblado de algas y plantas acuáticas, de atravesar un bosque espeso en una noche de luna llena, tanto se agitaban las sombras, y mientras bebía, observaba la desnudez de la gitana, estirada en la cama, el blanco fulgurante de sus ojos, nos veíamos mejor en la oscuridad que con luz. 5, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de desnudez


Cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de caramelo


Me he apaciguado tanto que trabajo con mayor afán que ayer, trabajo maquinalmente y eso me permite volver en pensamientos a mi juventud, cuando cada sábado me planchaba los pantalones y me lustraba los zapatos, mimándolos, me limpiaba incluso la suela porque los jóvenes son amantes de la limpieza, se preocupan de la imagen mental que tienen de sí mismos y esta imagen se puede mejorar. 3, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de poder de la imagen


El cuerpo humano es como un reloj de arena, lo que está abajo está arriba, y viceversa. 8, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de reloj de arena

Obras relacionadas

Una soledad demasiado ruidosa

Una soledad demasiado ruidosa (1977), Bohumil Hrabal
  • Libro, 1977
  • Original: Prílis hlucná samota
  • Frases de Una soledad demasiado ruidosa: Cuenta la historia de un anciano ecléctico y malhumorado que trabaja como triturador de papel en Praga, un obsesivo coleccionista de libros raros y prohibidos en su época.
  • Libro esencial

Una soledad demasiado ruidosa

Autor

Bohumil Hrabal (1914-1997): Escritor, poeta y novelista checo, autor de "Trenes rigurosamente vigilados" (1964), "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971), "Una soledad demasiado ruidosa" (1977) y "Bodas en casa" (1986).


Palabras clave

Resistencia Absurdo Totalitarismo Soledad Alcoholismo Nazismo Convivencia con el invasor Censura Quema de libros Placer de leer Libros sobre libros Ambientada en Praga (República Checa) Amor por los libros

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