Frases de Una soledad demasiado ruidosa


Como dice la frase del Talmud... Somos como aceitunas, cuando nos chafan sacamos nuestro mejor jugo. 2, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de aceitunas


Me ha serenado pasear por Praga esta mañana, me ha sosegado el hecho de que yo no soy el único, que millares de personas como yo trabajan en la Praga subterránea, en las cuevas y los subsuelos, y miles de ideas vivas y vivificantes me pasan por la cabeza. 3, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de praga


Todo lo que he visto en este mundo está animado simultáneamente por un movimiento de vaivén, todo avanza y retrocede, como el fuelle de una fragua, como el cilindro de mi prensa cuando pulso el botón verde y el rojo, todo va y viene, oscila en su propio contrario y por eso nada en este mundo anda cojo. 5, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de prensa


En esas visitas a los subsuelos, a las cloacas, a las alcantarillas, a las depuradoras, encuentro siempre la calma; ilustrado a pesar de mí mismo, tiemblo y me quedo boquiabierto cuando Hegel me enseña que la única cosa aterradora es lo fosilizado, rígido y moribundo y, en cambio, la única cosa satisfactoria es cuando un individuo o, mejor dicho, toda la sociedad, consiguen rejuvenecerse en la lucha, conquistar su derecho a una nueva vida. 3, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de progreso social


Hace treinta y cinco años que trabajo con papel viejo y ésta es mi love story. Hace treinta y cinco años que prenso libros y papel viejo, treinta y cinco años que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre las muchas de las cuales, durante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de treinta toneladas, soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos, soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí, y cuáles he adquirido leyendo. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de prensa


Cada anochecer me dirijo a mi casa, en silencio voy por las calles inmerso en una profunda meditación, paso de largo tranvías y coches y peatones, perdido en una nube de libros que acabo de encontrar en mi trabajo y que me llevo a casa en la cartera, así, soñando, cruzo en verde sin percatarme de ello, sin topar con los postes ni con la gente, camino, apestando a cerveza y a suciedad, pero sonrío porque tengo la cartera llena de libros de los cuales espero que por la noche me expliquen algo sobre mí mismo, algo que todavía desconozco. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de amor por los libros


Con lo que disfruto más es visitando a los chicos de las calderas, personas cultas sin excepción, con educación universitaria, atados a su trabajo como un perro a su caseta, que aprovechan los ratos muertos para escribir la historia de su época, basada en investigaciones sociológicas, en su sótano he aprendido que una cuarta parte del mundo, la nuestra, se está despoblando, que hoy en día se obliga a los obreros de los bajos fondos a estudiar una carrera, mientras que a los especialistas con títulos superiores se les condena a ejercer de obreros. 3, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de especialistas


Y yo, al pie de la montaña, me encojo como Adán entre los matorrales, con un libro en la mano abro mis atemorizados ojos a un mundo extraño, distinto de aquel en el que me hallaba hace apenas un instante porque yo, cuando me sumerjo en la lectura, estoy en otra parte, dentro del texto, me despierto sorprendido y reconozco con culpa que efectivamente vuelvo de un sueño, del más bello de los mundos, del corazón mismo de la verdad. Diez veces al día me maravilla haberme alejado tanto de mí mismo. 1, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de lectura


Siempre me ha gustado la caída del día, me parece el único momento en que puede pasar algo importante, la luz del crepúsculo lo embellece todo, las calles, las plazas, la gente parece aterciopelada como las flores, los pensamientos morados y amarillos, incluso a mí mismo me percibo más joven y de mejor ver, me agrada observarme en el espejo cuando oscurece, palparme la cara, entonces la encuentro lisa, sin arrugas en las comisuras de los labios ni en la frente; el crepúsculo aporta belleza a mi vida cotidiana. 5, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de crepúsculo


Como un relámpago se me apareció Arthur Schopenhauer afirmando que la más elevada de las leyes es el amor y el amor es compasión, comprendí por qué Arthur odiaba tanto al forzudo de Hegel y me alegré de que ni Hegel ni Schopenhauer hubieran sido comandantes de dos ejércitos adversarios: estaba seguro de que aquellos dos habrían sido tan despiadados como los dos clanes de ratas en las alcantarillas del subsuelo de Praga. 5, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de adversario


Esta semana descubrí un centenar de cuadros de Rembrandt van Rijn, cien reproducciones del retrato del viejo artista de cara esponjosa, la imagen de un hombre a quien el arte y la ebriedad llevaron hasta el umbral mismo de la eternidad, y veo que el pomo gira y que, al otro lado, un desconocido abre esa última puerta. También mi rostro ha ido adquiriendo ese aspecto de hojaldre enmohecido, de pared húmeda y mellada, la misma sonrisa necia, y es que yo también he empezado a mirar el mundo y los acontecimientos humanos desde el otro lado. Hoy, pues, cada bala está adornada con el retrato del anciano Rembrandt van Rijn; lleno las fauces de mi máquina con papel viejo y con libros abiertos. 2, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de prensa


Entonces comprendí la exactitud de las palabras de Rimbaud a propósito de que la lucha del espíritu es tan terrible como cualquier guerra. 3, frases Una soledad demasiado ruidosa

Frases de exactitud

Otras obras de Bohumil Hrabal

« Frases de "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971) Frases de "Las desventuras del viejo Werther" (1994) »


Una soledad demasiado ruidosa

Una soledad demasiado ruidosa
  • Libro, 1977
  • Original: Prílis hlucná samota
  • Frases de Una soledad demasiado ruidosa: Cuenta la historia de un anciano ecléctico y malhumorado que trabaja como triturador de papel en Praga, un obsesivo coleccionista de libros raros y prohibidos en su época.
  • Libro esencial

Una soledad demasiado ruidosa

Autor

Bohumil Hrabal (1914-1997): Escritor, poeta y novelista checo, autor de "Trenes rigurosamente vigilados" (1964), "Yo, que he servido al rey de Inglaterra" (1971), "Una soledad demasiado ruidosa" (1977) y "Bodas en casa" (1986).


Palabras clave

Resistencia Absurdo Totalitarismo Soledad Alcoholismo Nazismo Convivencia con el invasor Censura Quema de libros Placer de leer Libros sobre libros Ambientada en Praga (República Checa) Amor por los libros

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