Frases de Suite francesa


Odiaba la guerra, que amenazaba algo mucho más importante que su vida o su bienestar: a cada instante destruía el universo de la ficción, el único en que se sentía feliz.

Frases de guerra mundial


Pero ¿Por qué siempre nos toca sufrir a nosotros y a la gente como nosotros? -exclamó con rabia-. A la gente normal, a la clase media. Haya guerra, baje el franco, haya paro o crisis, o una revolución, los demás salen adelante. ¡A nosotros siempre nos aplastan! ¿Por qué? ¿Qué hemos hecho? Pagamos por todo el mundo. ¡Claro, a nosotros nadie nos teme! Los obreros se defienden y los ricos son fuertes. Pero nosotros, nosotros somos los que pagamos los platos rotos.

Frases de clase media


Ese mismo día escribe a su director literario en Albin Michel una carta que no deja ninguna duda sobre su certeza de que no sobreviviría a la guerra que los nazis habían declarado a los judíos: "Querido amigo... Piense en mí. He escrito mucho. Supongo que serán obras póstumas, pero ayuda a pasar el tiempo".

Frases de judío


En octubre de 1940 se promulga una ley sobre "los ciudadanos extranjeros de raza judía". Estipula que pueden ser internados en campos de concentración o estar bajo arresto domiciliario. La ley del 2 de junio de 1941, que sustituye al primer estatuto de los judíos de octubre de 1940, vuelve su situación aún más precaria. Supone el preludio de su arresto, internamiento y deportación a los campos de exterminio nazis.

Frases de exterminio


La nieve cubría la tumba de Charles Langelet en Père-Lachaise y el cementerio de automóviles cercano al puente de Gien: los coches bombardeados, calcinados, abandonados durante el mes de junio, se amontonaban a ambos lados de la carretera, panza arriba o tumbados sobre un costado, con el capó abierto en un enorme bostezo o convertidos en un amasijo de retorcida chatarra. Los campos, silenciosos, inmensos, estaban blancos; durante unos días, la nieve se fundía y los campesinos recuperaban los ánimos. "Qué alegría ver la tierra...", decían. Pero al día siguiente volvía a nevar, y los cuervos graznaban en el cielo. "Este año hay muchos", murmuraban los jóvenes pensando en los campos de batalla, en las ciudades bombardeadas... Pero los viejos respondían: "¡Igual que siempre!"

Frases de cementerio


En los barrios populares, el metro y los malolientes refugios estaban siempre llenos, mientras que los ricos preferían quedarse en las porterías, con el oído atento a los estallidos y las explosiones que anunciarían la caída de las bombas, con el alma en vilo, con el cuerpo en tensión, como animales inquietos en el bosque cuando se acerca la noche de la cacería. No es que los pobres fueran más miedosos que los ricos, ni que le tuvieran más apego a la vida; pero sí eran más gregarios, se necesitaban unos a otros, necesitaban apoyarse mutuamente, gemir o reír juntos.

Frases de apego


(...) Pues bien, ¡Todo seguía igual! Se acordó de la Historia Sagrada y la descripción de la tierra antes del Diluvio. ¿Cómo era? ¡Ah, sí! Los hombres construían, se casaban, comían, bebían... Bueno, pues el Libro Sagrado estaba incompleto. Debería añadir: "Las aguas del diluvio se retiraron y los hombres siguieron construyendo, casándose, comiendo, bebiendo..." De todas maneras, los hombres eran lo de menos. Lo que había que preservar eran las obras de arte, los museos, las colecciones.

Frases de diluvio


Nunca se acaba de conocer a nadie.

Frases de conocer


Todos sabemos que el ser humano es complejo, múltiple, contradictorio, que está lleno de sorpresas, pero hace falta una época de guerra o de grandes transformaciones para verlo. Es el espectáculo más apasionante y el más terrible del mundo. El más terrible porque es el más auténtico. Nadie puede presumir de conocer el mar sin haberlo visto en la calma y en la tempestad. Sólo conoce a los hombres y las mujeres quien los ha visto en una época como ésta. Sólo ése se conoce a sí mismo.

Frases de complejo

Obras relacionadas

Suite francesa

Suite francesa (2004), Irene Némirovsky
  • Libro, 2004
  • Original: Suite française
  • Frases de Suite francesa: Historia que retrata con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX, inicia en París los días previos a la invasión alemana y todo lo vino después.
  • Libro esencial

Autor

Irene Némirovsky (1903-1942): Escritora y novelista ucraniana, autora de "El baile" (1930), "El vino de la soledad" (1935), "Jezabel" (1936), "Los perros y los lobos" (1940), "Suite francesa" (2004).


Palabras clave

Discriminación Holocausto Segunda guerra mundial Supervivencia Historia de amor Éxodo Convivencia con el invasor Resistencia francesa

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