Frases de Sálvate, la vida te espera

Sálvate, la vida te espera

25 frases de Sálvate, la vida te espera (Sauve-toi, la vie t'appelle) de Boris Cyrulnik, libro de 2012.... ¿Cómo funciona la memoria? ¿Cómo selecciona? ¿Cómo se equivoca? ¿Cómo restituye la historia? Y por qué es capital para la construcción de nuestra personalidad.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Boris Cyrulnik son: autobiografía, coraje ante la adversidad, esencia de la vida, historia personal, indiferencia, memoria traumática, persecución, resiliencia, segunda guerra mundial, ser diferente, superación de las dificultades.

Frases de Boris Cyrulnik Libros de Boris Cyrulnik

Frases de Sálvate, la vida te espera Boris Cyrulnik

01. Cuando el "yo" es frágil, el "nosotros" sirve de prótesis.

Yo


02. La quimera llamada "ficción" es hermana gemela del "relato de uno mismo".

Quimera


03. En la memoria sana, la representación de uno mismo cuenta la manera de vivir que nos permite ser felices. En la memoria traumática, un desgarro increíble fija la imagen pasada y enturbia el pensamiento.

Memoria traumática


04. En toda obra imaginativa hay un relato de uno mismo. En toda autobiografía hay una remodelación imaginaria.

Autobiografía


05. Una relación verdadera provoca una influencia recíproca. Son dos mundos íntimos que interactúan y uno modifica al otro.

Influencia


06. Adelante, no te vuelvas, no pienses más en tu pasado, de él solo sacarás lágrimas. El futuro será de color de rosa. ¡Adelante!

Seguir adelante


07. Ya sea colectiva o individual, la memoria es intencional: busca en el pasado los hechos que dan forma a lo que uno siente en el presente.

Memoria colectiva


08. Cuando la desgracia de los otros es inimaginable, la comparamos con nuestras pequeñas miserias. Esta reacción que protege al entorno aísla al infortunado.

Reacción


09. La desgracia de la guerra me enseñó el arte del silencio. Cuando mi cultura me ha devuelto por fin la palabra, he comprendido el sentido del camino que he recorrido.

Guerra mundial


10. El impacto de un suceso será menos traumatizante si, antes de la fractura, el niño que ha adquirido un apego seguro dispone de un valioso instrumento para el control emocional: la aptitud para verbalizar.

Apego


11. No hay ninguna historia inocente. Contar es exponerse al peligro. Callarse es aislarse.

Inocente


12. No se trata de elegir entre castigar o perdonar, sino entre comprender para ganar un poco de libertad o someterse para experimentar la felicidad en la esclavitud. Odiar es permanecer prisionero del pasado. Para superarlo, es preferible comprender que perdonar.

Vivir de recuerdos


13. Así es como funciona más o menos la memoria traumática: una imagen clara sorprendentemente precisa, rodeada de percepciones borrosas, una certeza envuelta en creencias. Ese tipo de memoria parecida a una huella biológica no es inexorable, aunque esté grabada en el cerebro.

Memoria traumática


14. Cuando el entorno no está dispuesto a escucharos o cuando los relatos del entorno narran una cosa distinta a la que habéis vivido, es difícil y hasta peligroso testimoniar. Decir es ser excluido. Callarse es aceptar la amputación de una parte del alma.

Excluidos


15. "Todo estaba sumergido en un silencio de pecera, como una escena vista en sueños". No es así como debe vivir un hombre. Debe tener un hogar, padres, amigos, una escuela y sueños. Un ser humano no puede vivir en una pecera, necesita espacio y palabras.

Ser humano


16. (...) Contemplaba a menudo ese grabado, que adquirió para mí un valor moral: eso es lo que ocurre cuando se piensa en el pasado. La sal de nuestras lágrimas nos transforma en estatuas y la vida se detiene. No vuelvas la vista atrás si quieres vivir. ¡Adelante, adelante!

Estatua


17. Un trauma que aísla a un niño durante mucho tiempo desgasta su alma, el apego se extingue. El caos de los acontecimientos, la falta de una estabilidad afectiva, el desgarro repetido de los sucesivos destinos tienen un efecto anestesiante sobre la afectividad, y eso permite sufrir menos.

Trauma


18. Ni odio ni perdón. Nadie solicitó mi perdón, excepto tal vez los jóvenes alemanes que todavía se sienten culpables de los crímenes cometidos por sus abuelos. ¿Por qué me piden perdón? Cuando un hombre viola a una mujer, no se mete en la cárcel a su hijo.

Crímenes


19. La evolución perversa comienza cuando el mito se convierte en dogma y nos pide que creamos que no hay otra verdad. A partir de entonces, basta que uno de nosotros contemple otra evolución, descubra una experiencia diferente o un archivo que podría cambiar el mito, para que se le tome por blasfemo.

Dogma


20. El desarrollo que debilita el alma y, en caso de desgracia, permite que se origine un síndrome traumático está determinado por un aislamiento sensorial y una dificultad para verbalizar, que son anteriores al trauma. Eso explica por qué, en una situación de horror, quienes han adquirido seguridad y han aprendido a comunicarse están menos traumatizados.

Dificultad


21. La muerte de mis padres no fue para mí un hecho memorable. Estaban allí, y luego dejaron de estarlo. No conservo la huella de su muerte, pero su desaparición me marcó. ¿Cómo se puede vivir con ellos y luego, de repente, sin ellos? No se trata de un sufrimiento; en el desierto no se sufre, sencillamente se muere.

Desaparición


22. En los años de la guerra, la indiferencia me había protegido del trauma. Como no tenía a nadie por quien vivir, no temía a la muerte. Los adultos hablaban de mi valor o de la fuerza de mi carácter. En el fondo, yo sabía que mi muerte no haría sufrir a nadie, que mi desaparición no dejaría ningún vacío.

Desaparición


23. La madurez precoz no es un signo de buen desarrollo; más bien es una prueba de seriedad anormal en un niño. Los adultos se equivocan cuando creen que el niño ha madurado muy pronto. No es la experiencia, es una pérdida de vitalidad. Bajo el efecto del trauma, los niños se apagan y los adultos admiran su "madurez". Creerán que es un contrasentido. El niño abatido no juega y trata de dar una forma verbal a su abatimiento.

Madurez


24. La vida es una locura, ¿No es cierto? Por eso es apasionante. Imaginen que somos personas equilibradas con una vida apacible, no habría ni suceso, ni crisis, ni trauma que superar, únicamente rutina, nada que recordar; ni siquiera seríamos capaces de descubrir quiénes somos. Si no hay sucesos no hay historia, no hay identidad. No podríamos decir: "Mira lo que me sucedió, sé quién soy porque sé de lo que soy capaz ante la adversidad". Los seres humanos son apasionantes porque su vida es una locura.

Adversidad


25. Desde muy joven me atraía la duda que ofrece el placer de no someterse al discurso común, pero que a la vez priva del placer de someterse al discurso común. Pensar por uno mismo es una gran satisfacción. Qué pena que este esfuerzo nos prive de la alegría de sentirse apoyado por un mito susceptible de ser compartido. Nos sentimos mal cuando tenemos que elegir entre la felicidad en la servidumbre que nos da seguridad y el placer de seguir un camino personal que nos aísla.

Adoctrinado

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