Frases de Por quién doblan las campanas


Ya que su rabia se había disipado se encontraba excitado placenteramente con la tormenta, como le sucedía siempre con las tormentas. En una nevada, un temporal, un aguacero tropical o una tormenta de verano con muchos truenos en las montañas hallaba siempre una excitación que no se parecía a nada. Era como la excitación de la batalla, pero más limpia. XXVII, frases Por quién doblan las campanas

Frases de aguacero


No te engañes acerca del amor que sientas por alguien. Lo que ocurre es que las más de las gentes no tienen la suerte de encontrarlo...Habrá siempre gentes que digan que eso no existe, porque no han podido conseguirlo. Pero yo te digo que existe y que has tenido suerte, aunque mueras mañana. XXVII, frases Por quién doblan las campanas

Frases de verdadero amor


Los fascistas están abrigados -pensó-, y muy a gusto, y mañana por la noche los mataremos. Es una cosa rara y no me gusta pensar en eso. Los he estado observando todo el día; son hombres como nosotros. Creo que podría ir al aserradero, llamar a la puerta y que sería bien recibido; si no fuera porque tienen la orden de pedir los papeles a todos los viajeros. Pero entre ellos y yo no hay más que órdenes. Esos hombres no son fascistas. Los llamo así, pero no lo son. Son pobres gentes como nosotros. No debieran haber combatido jamás contra nosotros, y no me gusta nada la idea de matarlos. XV, frases Por quién doblan las campanas

Frases de fascista


Los fascistas están abrigados -pensó-, y muy a gusto, y mañana por la noche los mataremos. Es una cosa rara y no me gusta pensar en eso. Los he estado observando todo el día; son hombres como nosotros. Creo que podría ir al aserradero, llamar a la puerta y que sería bien recibido; si no fuera porque tienen la orden de pedir los papeles a todos los viajeros. Pero entre ellos y yo no hay más que órdenes. Esos hombres no son fascistas. Los llamo así, pero no lo son. Son pobres gentes como nosotros. No debieran haber combatido jamás contra nosotros, y no me gusta nada la idea de matarlos. XXVII, frases Por quién doblan las campanas

Frases de fascista


"Pero ¡Si no tienes casa ni corral! Y por lo que hace a la familia, sólo tienes un hermano que va mañana al combate, y no posees nada más que el viento, el sol y unas tripas vacías en este momento. El viento, apenas corre. Y no hay sol. Tienes cuatro bombas de mano en tu bolsillo; pero no sirven más que para tirarlas. Tienes una carabina a la espalda, pero no es buena más que para disparar balas. Llevas un papel que tienes que entregar. Y tienes una buena cantidad de estiércol que podrías dar a la tierra, en este momento -pensó, sonriendo, en medio de la noche-. Podrías también mojarla orinándote encima. Todo lo que tienes son cosas que dar. Bueno, eres un fenómeno de filosofía y un hombre muy desgraciado", se dijo, sonriendo de nuevo. XXXIV, frases Por quién doblan las campanas

Frases de desgraciado


(...) Era su don más preciado. La cualidad que le hacía apto para la guerra; esa facultad, no de ignorar, pero sí de despreciar el final, por desgraciado que fuera. Esa cualidad quedaba, no obstante, destruida cuando tenía que echarse encima responsabilidades de los otros o cuando sentía la necesidad de emprender una tarea mal preparada o mal concebida. Porque en tales circunstancias no podía permitirse el ignorar un final desgraciado, un fracaso. No era ciertamente una posibilidad de catástrofe para él mismo, que podía ignorar. (...) Sabía que él no era nada y sabía que no era nada la muerte. Lo sabía auténticamente; tan auténticamente como todo lo que sabía. En aquellos últimos días había llegado a saber que él, junto con otro ser, podía serlo todo. Pero también sabía que aquello era una excepción. Hemos tenido esto -pensó-. Y hemos sido muy dichosos. Se me ha otorgado eso quizá porque nunca lo había pedido. Nadie puede quitármelo ni puede perderse. Pero eso es algo pesado, algo que se ha concluido al despuntar el día, y ahora tenemos que hacer nuestro trabajo. XXXIX, frases Por quién doblan las campanas

Frases de despreciar


Comprender es perdonar. XXXI, frases Por quién doblan las campanas

Frases de perdonar


No era un hijo de mala madre; Era un cobarde, simplemente, y eso es la peor desgracia que puede sucederle a un hombre. XXX, frases Por quién doblan las campanas

Frases de cobarde


Echaba de menos la oración, aunque se le antojaba poco honrado e hipócrita el rezar. No quería pedir ningún favor especial, ningún trato diferente del que estaban recibiendo todos los hombres. XV, frases Por quién doblan las campanas

Frases de rezar


Echaba de menos la oración, aunque se le antojaba poco honrado e hipócrita el rezar. No quería pedir ningún favor especial, ningún trato diferente del que estaban recibiendo todos los hombres. XXVII, frases Por quién doblan las campanas

Frases de rezar


Esta gente es maravillosa cuando es buena. No hay gente como esta cuando es buena, y cuando es mala no hay gente peor en el mundo. I, frases Por quién doblan las campanas

Frases de muchedumbre


La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre. I, frases Por quién doblan las campanas

Frases de alegre

Obras relacionadas

Por quién doblan las campanas

Por quién doblan las campanas (1940), Ernest Hemingway
  • Libro, 1940
  • Original: For whom the bell tolls
  • Frases de Por quién doblan las campanas: Ambientada en la guerra civil española, la novela es una bella historia de amor y muerte entre Robert Jordan, un profesor de español oriundo de Montana y María.
  • Libro importante

Autor

Ernest Hemingway (1899-1961): Escritor, novelista, periodista y corresponsal de guerra estadounidense, autor de "Fiesta" (1926), "Adiós a las armas" (1929), "Por quién doblan las campanas" (1940) y "El viejo y el mar" (1952).


Palabras clave

Ficción histórica Solidaridad Enamorarse Adaptada al cine Montañas Historia de amor Guerra civil española Fascismo Ambientada en España

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