Frases de Nada


(...) En aquellas heladas horas hubo algunos momentos en que la vida rompió delante de mis ojos todos sus pudores y apareció desnuda, gritando intimidares tristes, que para mí eran sólo espantosas. XVIII, frases Nada

Frases de desnuda


¡Cuántos días sin importancia! Los días sin importancia que habían transcurrido desde mi llegada me pesaban encima, cuando arrastraba los pies al volver de la Universidad. Me pesaban como una cuadrada piedra gris en el cerebro. IV, frases Nada

Frases de ocio


El sentimiento de ser esperada y querida me hacía despertar mil instintos de mujer; Una emoción como de triunfo, un deseo de ser alabada, admirada, de sentirme como la cenicienta del cuento, princesa por unas horas, después de un largo incógnito. XVIII, frases Nada

Frases de princesa


Me estaba dando cuenta yo, por primera vez, de que todo sigue, se hace gris, se arruina viviendo. De que no hay final en nuestra historia hasta que llega la muerte y el cuerpo se deshace... XX, frases Nada

Frases de gris


En realidad, mi pena de chiquilla desilusionada no merecía tanto aparato. Había leído rápidamente una hoja de mi vida que no valía la pena recordar más. A mi lado, dolores más grandes me habían dejado indiferente hasta la burla... XVIII, frases Nada

Frases de indiferente


(...) Antes de entrar en el automóvil alcé los ojos hacia la casa donde había vivido un año. Los primeros rayos del sol chocaban contra sus ventanas. Unos momentos después, la calle de Aribau y Barcelona entera quedaban detrás de mí. XXV, frases Nada

Frases de barcelona


Porque entonces era lo suficientemente atontada para no darme cuenta que aquél era uno de los infinitos hombres que nacen sólo para sementales y junto a una mujer no entienden otra actitud que ésta. Su cerebro y su corazón no llegan a más. XII, frases Nada

Frases de actitud


Hablaba conmigo en cuclillas junto a la cafetera, que estaba en el suelo, y entonces parecía en tensión, lleno de muelles bajo los músculos morenos. Luego, inopinadamente, se tumbaba en la cama, fumando, relajadas las facciones como si el tiempo no tuviera valor, como si nunca hubiera de levantarse de allí. Casi como si se hubiera echado para morir fumando. III, frases Nada

Frases de tensión


Sobre fondo negro habían pintado en blanco, con grandes letras: "Demos gracias al cielo de que valemos infinitamente más que nuestros antepasados. - Homero". La firma era imponente. Tuve que reírme. Me encontraba muy bien allí; la inconsciencia absoluta, la descuidada felicidad de aquel ambiente me acariciaban el espíritu. XIII, frases Nada

Frases de inconsciencia


Porque a mí me gusta que los hombres se enamoren, ¿Sabes? Me gusta mirarlos por dentro. Pensar... ¿De qué clase de ideas están compuestos sus pensamientos? ¿Qué sienten ellos al enamorarse de mí? La verdad es que razonándolo resulta un juego un poco aburrido, porque ellos tienen sus añagazas infantiles, siempre las mismas. Sin embargo, para mí es una delicia tenerles entre mis manos, enredarles con sus propias madejas y jugar como los gatos con los ratones...Bueno, el caso es que tengo a menudo ocasiones para divertirme, porque los hombres son idiotas y les gusto yo mucho... XII, frases Nada

Frases de delicia


Yo no busco en las personas ni la bondad ni la buena educación siquiera..., aunque creo que esto último es imprescindible para vivir con ellas. Me gustan las gentes que ven la vida con ojos distintos que los demás, que consideran las cosas de otro modo que la mayoría...Quizá me ocurra esto porque he vivido siempre con seres demasiado normales y satisfechos de ellos mismos... XIV, frases Nada

Frases de normales


Yo tuve que sonreírme. En pocos días la vida me aparecía distinta a como la había concebido hasta entonces. Complicada y sencillísima a la vez. Pensaba que los secretos más dolorosos y más celosamente guardados son quizá los que todos los de nuestro alrededor conocen. Tragedias estúpidas. Lágrimas inútiles. Así empezaba a aparecerme la vida entonces. XXI, frases Nada

Frases de tragedia

Obras relacionadas

Nada

Nada (1945), Carmen Laforet
  • Libro, 1945
  • Frases de Nada: Novela de carácter existencialista, donde la autora a través de la joven Andrea, refleja el estancamiento y la pobreza en la que se encontraba la España de la posguerra y la lenta desaparición de la pequeña burguesía.
  • Libro esencial

Autor

Carmen Laforet (1921-2004): Escritora, novelista, ensayista y cuentista española, autora de "Nada" (1945), "La isla y los demonios" (1952), "La mujer nueva" (1955), "La insolación" (1963) y "Al volver la esquina" (2004).


Palabras clave

Adaptada al cine Familia burguesa Manipulación Independencia Guerra civil española Decadencia social Existencialismo Barcelona Posguerra

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