Frases de Miedo y asco en Las Vegas

5 frases de Miedo y asco en Las Vegas (Fear and loathing in las vegas) de Hunter S. Thompson, libro de 1971... Historia que sigue el viaje del autor, bajo el seudónimo de Raoul Duke, y su abogado Zeta Acosta (alias Dr. Gonzo), por un Las Vegas surrealista, con la misión de escribir reportajes y hallar el "sueño americano"

También puedes leer todas las frases de Hunter S. Thompson que tenemos.

Frases del libro

Miedo y asco en Las Vegas

01.El periodismo no es ni una profesión ni un oficio. Es un cajón de sastre para meticones e inadaptados... acceso falso al lado posterior de la vida, un agujero sucio y meado desechado por el supervisor del editorial, pero justo lo bastante profundo para que un borracho se acurruque allí desde la acera, y se masturbe como un chimpancé en la jaula de un zoo.

Frases de periodismo


02.(...) Ninguna explicación, ninguna combinación de palabras o la música o los recuerdos pueden tocar esa sensación de saber que usted estaba allí y vivía en esa esquina del tiempo y del mundo. Sea lo que sea lo que eso quiere decir.

Frases de sensación


03.En una sociedad cerrada donde todo el mundo es culpable, el único crimen es ser atrapado. En un mundo de ladrones, el único pecado definitivo es la estupidez.

Frases de ladrones


04.Al principio, no se mostrará razonable... Pero no importa. Déjale que se calme. Querrá decir la primera palabra. Déjale que lo haga. Su cerebro estará hecho un lío. Quizás empiece a balbucir, e incluso puede que saque el revólver. Déjale que se desahogue. Tú sonríe. La cosa es indicarle que tú tenías un control total sobre ti mismo y sobre tu vehículo... Mientras que él perdió el control de todo.

Frases de control


05.Esta noche correremos las cortinas. Una cosa así puede hacer que un tipo drogado se ponga a dar saltos en la habitación como una pelota de ping-pong. Ya son bastante malas las alucinaciones. Claro que al cabo de un rato aprendes a soportar cosas como ver a tu abuela muerta subirte por la pierna arriba con un cuchillo entre los dientes. La mayoría de la gente del ácido sabe manejar este tipo de cosas. Pero nadie puede manejar ese otro viaje: la posibilidad de que cualquier chiflado con un dólar noventa y ocho pueda entrar en el Circus-Circus y aparecer de pronto en el cielo de Las Vegas a tamaño doce veces el de Dios, aullando lo que se le pase por la cabeza. No, ésta no es una ciudad buena para drogas psicodélicas. La propia realidad está ya demasiado pasada.

Frases de drogas

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