Frases de Meridiano de sangre


Hay menos alegría en la taberna que en el camino que conduce a ella.

Frases de camino


Los hombres de Dios y los hombres de la guerra tienen extrañas afinidades.

Frases de guerra


Los libros mienten, dijo. Dios no. No, dijo el juez. Dios no. Y estas son sus palabras. Les mostró un pedazo de roca. Él habla por mediación de los árboles y las piedras. Los harapientos intrusos se miraron asintiendo con la cabeza y no tardaron en darle la razón, a aquel hombre instruido, en todas sus conjeturas, cosa que el juez se ocupó de fomentar hasta que los hubo convertido en prosélitos del nuevo orden solo para después burlarse de ellos por ser tan tontos.

Frases de juez


Que un hombre caiga muerto en un duelo no prueba que sus opiniones fueran erróneas.

Frases de prueba


Cuando los corderos se pierden en el monte, dijo, se les oye llorar. Unas veces acude la madre. Otras el lobo.

Frases de monte


La ley moral es un invento del género humano para privar de sus derechos al poderoso en favor del débil.

Frases de ley


El hombre que cree que los secretos del mundo están ocultos para siempre vive inmerso en el misterio y el miedo. La superstición acabará con él. La lluvia erosionará los actos de su vida. Pero el hombre que se impone la tarea de reconocer el hilo conductor del orden de entre el tapiz habrá asumido por esa sola decisión la responsabilidad del mundo y es solo mediante esa asunción que producirá el modo de dictar los términos de su propio destino.

Frases de superstición


(...) Todos los demás oficios están contenidos en la guerra. ¿Es por eso que la guerra persiste? No. Persiste porque los jóvenes la aman y los viejos la aman a través de aquellos. Los que han peleado y los que no. Eso es lo que piensas tú. El juez sonrió. Los hombres nacen para jugar. Para nada más. Cualquier niño sabe que el juego es más noble que el trabajo. Y sabe que el incentivo de un juego no es intrínseco al juego en sí sino que radica en el valor del envite. Los juegos de azar carecen de significado si no media una apuesta. Los deportes ponen en juego la destreza y la fortaleza de los adversarios y la humillación de la derrota y el orgullo de la victoria son en sí mismos apuesta suficiente porque son inherentes al mérito de los protagonistas y los determinan. Pero ya sea de azar o de excelencia, todo juego aspira a la categoría de guerra, pues en esta el envite lo devora todo, juego y jugadores.

Frases de incentivo


La verdad sobre el mundo, dijo, es que todo es posible. Si no lo hubierais visto desde el momento de nacer y despojado por tanto de su extrañeza os habría parecido lo que es, un juego de manos barato, un sueño febril, un éxtasis poblado de quimeras sin analogía ni precedente, una feria ambulante, un circo migratorio cuyo destino final después de muchos montajes en otros tantos campos enfangados es más calamitoso y abominable de lo que podemos imaginar. El universo no es una cosa acotada y su orden interno no está limitado, en virtud de ninguna latitud de conceptos, a repetir en una de sus partes lo que ya existe en otra. Incluso en este mundo existen más cosas sin que nosotros tengamos conocimiento de ellas que en todo el universo y el orden que observamos en la creación es el que nosotros le hemos puesto, como un hilo en el laberinto, para no extraviarnos. Pues la existencia tiene su propio orden y eso no puede comprenderlo ninguna inteligencia humana, siendo que la propia inteligencia no es sino un hecho entre otros.

Frases de circo


Una legión de horribles, cientos de ellos, medio desnudos o ataviados con trajes áticos o bíblicos o de un vestuario de pesadilla, con pieles de animales y con sedas y trozos de uniforme que aún tenían rastros de la sangre de sus anteriores dueños, capas de dragones asesinados, casacas del cuerpo de caballería con galones y alamares, uno con sombrero de copa y uno con un paraguas y uno más con medias blancas y un velo de novia sucio de sangre y varios con tocados de plumas de grulla o cascos de cuero en verde que lucían cornamentas de toro o de búfalo y uno con una levita puesta del revés y aparte de eso desnudo y uno con armadura de conquistador español, muy mellados el peto y las hombreras por antiguos golpes de maza o sable hechos en otro país por hombres cuyos huesos eran ya puro polvo, y muchos con sus trenzas empalmadas con pelo de otras bestias y arrastrando por el suelo y las orejas y colas de sus caballos adornadas con pedazos de tela de vistosos colores y uno que montaba un caballo con la cabeza pintada totalmente de escarlata y todos los jinetes grotescos y chillones con la cara embadurnada como un grupo de payasos a caballo, cómicos y letales, aullando en una lengua bárbara y lanzándose sobre ellos como una horda venida de un infierno más terrible aún que la tierra de azufre de cristiana creencia, dando alaridos y envueltos en humo como esos seres vaporosos de las regiones incognoscibles donde el ojo se extravía y el labio vibra y babea.

Frases de vestuario

Obras relacionadas

Meridiano de sangre

Meridiano de sangre (1985), Cormac McCarthy
  • Libro, 1985
  • Original: Blood meridian
  • Frases de Meridiano de sangre: Frontera entre México y Estados Unidos a mitad del siglo XIX. Se forma una expedición paramilitar para acabar con el mayor número de indios... La ley de la selva en todo su esplendor.
  • Libro esencial

Autor

Cormac McCarthy (1933): Escritor, novelista, dramaturgo y guionista estadounidense, autor de "Suttree" (1979), "Meridiano de sangre" (1985), "Todos los hermosos caballos" (1992), "En la frontera" (1994), "Ciudades de la llanura" (1998), "No es país para viejos" (2005) y "La carretera" (2006)


Palabras clave

Crueldad Ficción histórica Absurdo Asesino en serie Crímenes Expedición Psicópata Violencia Corrupción política Ambientada en Oaxaca (México) Ambientada en Texas (Estados Unidos) Masacre Ficción con indios Ficción con paramilitares

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