Frases de Madame Bovary


El más mediocre libertino ha soñado alguna vez con sultanas, y no hay notario que no lleve dentro de sí los despojos de un poeta. Tercera parte - VI, frases Madame Bovary

Frases de mediocre


Había concluido la sesión y la multitud empezó a dispersarse. Ahora, una vez leídos los discursos, cada cual volvía a ocupar su rango y la vida reanudaba su curso normal: los amos maltrataban a los criados, y éstos golpeaban a los animales. Segunda parte - VIII, frases Madame Bovary

Frases de hipocresía


Una especie de rigidez monacal realzaba la expresión de su semblante. Ni el menor destello de tristeza o de ternura suavizaba aquella pálida mirada. Del roce cotidiano con los animales, había adquirido su mutismo y su placidez. Segunda parte - VIII, frases Madame Bovary

Frases de destello


La audacia de su deseo protestó contra el servilismo de su conducta, y por una especie de hipocresía ingenua, acabó por considerar que aquella prohibición de verla era como un derecho que él se concedía para amarla. Primera parte - II, frases Madame Bovary

Frases de prohibición


La suya era una vida fría como un desván cuyo tragaluz da al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la sombra por todos los rincones de su corazón. Primera parte - VII, frases Madame Bovary

Frases de apatía


(...) Echó hacia atrás su blanco cuello, que se dilataba con un suspiro, y desfallecida, deshecha en llanto, sacudida por un hondo estremecimiento, se ocultó el rostro y se entregó a él. Segunda parte - IX, frases Madame Bovary

Frases de suspiro


Se dejaba mecer por el vaivén de las melodías y se sentía vibrar de la cabeza a los pies, como si los arcos de los violines sacudieran sus nervios. Segunda parte - XV, frases Madame Bovary

Frases de violín


Cumplía con sus tareas cotidianas como un caballo de noria que da vueltas y vueltas con los ojos vendados sin tener idea de la tarea que está desempeñando... Primera parte - I, frases Madame Bovary

Frases de vida cotidiana


Las dichas futuras, como las riberas de los trópicos, proyectan sobre la inmensidad que las circunda sus genuinas suavidades, sus perfumadas brisas, y el alma se adormece bajo los efectos de aquella embriaguez sin tan siquiera preocuparse del horizonte que no se alcanza a vislumbrar. Segunda parte - III, frases Madame Bovary

Frases de prosperidad


Porque unos labios libertinos o venales le hubieran susurrado frases por el estilo, ahora apenas era capaz de apreciar el candor de las de emma; Habría que erradicar, pensaba, los discursos exagerados que, a fin de cuentas, sólo sirven para encubrir afectos mediocres; Como si la plenitud del alma no se desbordara a veces en metáforas de lo más vanas, ya que nadie puede dar nunca la exacta medida de sus necesidades, conceptos o dolores, siendo como es la palabra humana semejante a un caldero cascado a cuyos sones hacemos bailar a los osos cuando pretendíamos conmover a las estrellas. Segunda parte - XII, frases Madame Bovary

Frases de caldero


¿No le indigna acaso esta conjura del mundo? ¿Existe algún sentimiento que no condene? Los instintos más nobles, las simpatías más puras tienen que soportar el verse perseguidas, calumniadas, y cuando, por fin, dos pobres almas se encuentran, todo se halla perfectamente organizado para que no puedan unirse. Ellas, a pesar de todo, lo seguirán intentando, agitarán sus alas, se llamarán. Pero no importa, tarde o temprano, pasados seis meses o diez años, lograrán unirse y amarse, porque el destino así lo exige y ellas nacieron predestinadas la una para la otra. Segunda parte - VIII, frases Madame Bovary

Frases de dos almas


Se le borraron algunos detalles, pero persistió la añoranza. Primera parte - IX, frases Madame Bovary

Frases de añoranza

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Madame Bovary

Madame Bovary (1856), Gustave Flaubert
  • Libro, 1856
  • Frases de Madame Bovary: Una joven esposa insatisfecha, casada con un hombre que sólo busca exhibirla como si fuera un trofeo... Amores, amantes y prejuicios en esta magnífica crítica a la clase alta francesa de principios del siglo XIX.
  • Libro esencial

Autor

Gustave Flaubert (1821-1880): Escritor, novelista y dramaturgo francés, autor de "Madame Bovary" (1856), "Salambó" (1862), "La educación sentimental" (1869), "La tentación de San Antonio" (1874) y "Tres cuentos" (1877).


Palabras clave

Suicidio Infidelidad Problemas de pareja Huérfanos Condición de la mujer Pasión prohibida Clases sociales Matrimonio sin amor Muerte por envenenamiento Obras cumbres de la literatura universal

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