Frases de Madame Bovary


32 frases de Madame Bovary, libro de 1856.

01.En su deseo se confundían las sensualidades del lujo con las alegrías del corazón, la elegancia de las costumbres con las delicadezas del sentimiento...

Frases de delicadeza


02.Nunca estuvo tan bella como en aquella época. Tenía esa indefinible belleza derivada de la alegría, del entusiasmo, del éxito, y que no es otra cosa, a fin de cuentas, que la resultante de esa feliz armonía entre el carácter y las circunstancias.

Frases de encantos


03.(...) Al fin y al cabo, se parecía a todas sus demás amantes; Y el encanto de la novedad, al caer poco a poco como un vestido, dejaba al desnudo la eterna monotonía de la pasión, que siempre adopta las mismas formas y parecido lenguaje.

Frases de monotonía


04.Era tal la indiferencia con que consideraba ahora cuanto había a su alrededor, y tenía a un mismo tiempo palabras tan afectuosas, miradas tan altivas y modales tan variados, que ya no era posible distinguir el egoísmo de la caridad, ni la corrupción de la virtud.

Frases de modales


05.¿Acaso ignora usted que hay almas que viven sin cesar atormentadas, almas que necesitan entregarse alternativamente al ensueño y a la acción, a las más puras pasiones y a los goces más desenfrenados, hasta el punto de darse finalmente a toda clase de caprichos y de locuras?

Frases de frenesí


06.Creía ella que el amor tenía que llegar de súbito, entre grandes destellos y fulgores, como huracán de los cielos que se desencadena sobre la vida, la trastorna, arranca las voluntades como si fueran hojas y arrastra hacia el abismo el corazón entero. Ignoraba que, en las azoteas de las casas, la lluvia acaba por formar lagos cuando los canalones se obstruyen, y así hubiera permanecido segura de su virtud, de no haber descubierto súbitamente una grieta en la pared.

Frases de amar es correr riesgos


07.Consideró incómodo todo pudor. La trató sin miramientos. Hizo de ella un ser sumiso y corrupto. Era una especie de sumisión idiota basada en una admiración incondicional por él, y que al mismo tiempo suponía una fuente de voluptuosidad para ella, una especie de beatitud que la enajenaba; De ese modo, su alma se hundía en la embriaguez y se dejaba anegar en ella, encogida, como el duque de clarence en su tonel de malvasía.

Frases de sumisión


08.En la ciudad, con el tumulto de las calles, el barullo de los teatros y el esplendor de los bailes, llevarían una de esas existencias en las que el corazón se dilata y se exaltan los sentidos. En cambio, la suya era una vida fría como un desván cuyo tragaluz da al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la sombra por todos los rincones de su corazón.

Frases de vivir en la ciudad


09.¡No tengo necesidad de ir a una iglesia a besar bandejas de plata y a engordar con mi bolsillo a un hatajo de farsantes que se alimentan mejor que nosotros! Porque a ese dios se le puede honrar de igual modo en un bosque, en el campo, y hasta contemplando la bóveda celeste, como hacían los antiguos.

Frases de iglesia


10.Un hombre, al menos, es libre; puede entregarse a las pasiones, recorrer países, superar obstáculos, gustar las dichas más exóticas. Pero a una mujer todo esto le está continuamente vedado. Inerte y flexible a un mismo tiempo, tiene en contra suya las molicies de la carne, junto con los rigores de la ley. Su voluntad, como el velo de su sombrero sujeto por un cordón, palpita a todos los vientos; siempre hay algún deseo que arrastra y alguna conveniencia social que refrena.

Frases de condición de la mujer


11.Entonces, en la carretera que extendía hasta perderse de vista su interminable cinta de polvo, por los caminos hondos donde los árboles se curvaban formando bóveda, por los senderos donde los trigos le llegaban hasta las rodillas, con el sol sobre su espalda y aspirando la brisa de la mañana, colmado el corazón de las delicias de la noche, tranquilo el ánimo, satisfecha la carne, avanzaba rumiando su felicidad, como quien, después de una comida, sigue saboreando el gusto de las trufas que digiere.

Frases de deleite


12.Fue así como los apetitos de la carne, la codicia del dinero y las melancolías de la pasión vinieron a confundirse en un mismo sufrimiento; y en vez de desviar su imaginación de él, aún más se aferraba a su recuerdo, excitándose en el dolor y buscando cuantas ocasiones se presentaban para padecerlo. Un plato mal servido o una puerta entreabierta la exasperaban, se lamentaba de los vestidos de terciopelo que no tenía, de la dicha que le faltaba, de sus sueños demasiado elevados, de su casa demasiado exigua.

Frases de codicia


13.El más mediocre libertino ha soñado alguna vez con sultanas, y no hay notario que no lleve dentro de sí los despojos de un poeta.

Frases de mediocre


14.(...) Pretendía saber lo que se entendía exactamente en la vida por las palabras dicha, pasión y embriaguez que le habían parecido tan bellas en los libros.

Frases de dicha


15.Había concluido la sesión y la multitud empezó a dispersarse. Ahora, una vez leídos los discursos, cada cual volvía a ocupar su rango y la vida reanudaba su curso normal: los amos maltrataban a los criados, y éstos golpeaban a los animales.

Frases de hipocresía


16.Una especie de rigidez monacal realzaba la expresión de su semblante. Ni el menor destello de tristeza o de ternura suavizaba aquella pálida mirada. Del roce cotidiano con los animales, había adquirido su mutismo y su placidez.

Frases de destello


17.La audacia de su deseo protestó contra el servilismo de su conducta, y por una especie de hipocresía ingenua, acabó por considerar que aquella prohibición de verla era como un derecho que él se concedía para amarla.

Frases de prohibición


18.La suya era una vida fría como un desván cuyo tragaluz da al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la sombra por todos los rincones de su corazón.

Frases de apatía


19.(...) Echó hacia atrás su blanco cuello, que se dilataba con un suspiro, y desfallecida, deshecha en llanto, sacudida por un hondo estremecimiento, se ocultó el rostro y se entregó a él.

Frases de suspiro


20.Se dejaba mecer por el vaivén de las melodías y se sentía vibrar de la cabeza a los pies, como si los arcos de los violines sacudieran sus nervios.

Frases de violín


21.Cumplía con sus tareas cotidianas como un caballo de noria que da vueltas y vueltas con los ojos vendados sin tener idea de la tarea que está desempeñando...

Frases de vida cotidiana


22.Las dichas futuras, como las riberas de los trópicos, proyectan sobre la inmensidad que las circunda sus genuinas suavidades, sus perfumadas brisas, y el alma se adormece bajo los efectos de aquella embriaguez sin tan siquiera preocuparse del horizonte que no se alcanza a vislumbrar.

Frases de prosperidad


23.Porque unos labios libertinos o venales le hubieran susurrado frases por el estilo, ahora apenas era capaz de apreciar el candor de las de emma; Habría que erradicar, pensaba, los discursos exagerados que, a fin de cuentas, sólo sirven para encubrir afectos mediocres; Como si la plenitud del alma no se desbordara a veces en metáforas de lo más vanas, ya que nadie puede dar nunca la exacta medida de sus necesidades, conceptos o dolores, siendo como es la palabra humana semejante a un caldero cascado a cuyos sones hacemos bailar a los osos cuando pretendíamos conmover a las estrellas.

Frases de caldero


24.¿No le indigna acaso esta conjura del mundo? ¿Existe algún sentimiento que no condene? Los instintos más nobles, las simpatías más puras tienen que soportar el verse perseguidas, calumniadas, y cuando, por fin, dos pobres almas se encuentran, todo se halla perfectamente organizado para que no puedan unirse. Ellas, a pesar de todo, lo seguirán intentando, agitarán sus alas, se llamarán. Pero no importa, tarde o temprano, pasados seis meses o diez años, lograrán unirse y amarse, porque el destino así lo exige y ellas nacieron predestinadas la una para la otra.

Frases de dos almas


25.Se le borraron algunos detalles, pero persistió la añoranza.

Frases de añoranza


26.¿Cómo querías que viviera sin ti? La felicidad crea hábito y luego ya no se puede vivir sin ella.

Frases de hábito


27.La palabra humana semejante a un caldero cascado a cuyos sones hacemos bailar a los osos cuando pretendíamos conmover a las estrellas.

Frases de conmover


28.(...) Volvía a sentir el pálpito de su corazón y la sangre circulando por su carne como un río de leche.

Frases de pulso


29.Las exigencias monetarias son, de cuantas borrascas se desatan sobre el amor, las más frías y devastadoras.

Frases de exigencia


30.A los ídolos es mejor no tocarlos: algo de su dorada capa se queda inexorablemente entre los dedos.

Frases de ídolos


31.Ahora sí que conocía la mezquindad de las pasiones que el arte exageraba.

Frases de mezquindad


32.¡Cómo añoraba los inefables sentimientos de amor que por aquel entonces trataba de imaginarse por medio de los libros!

Frases de añoranza

Obras relacionadas

Madame Bovary

Madame Bovary (1856), Gustave Flaubert
  • Libro, 1856
  • Una joven esposa insatisfecha, casada con un hombre que sólo busca exhibirla como si fuera un trofeo... Amores, amantes y prejuicios en esta magnífica crítica a la clase alta francesa de principios del siglo XIX
  • Libro esencial

Autor

Gustave Flaubert (1821-1880): Escritor, novelista y dramaturgo francés, autor de "Madame Bovary" (1856), "Salambó" (1862), "La educación sentimental" (1869), "La tentación de San Antonio" (1874) y "Tres cuentos" (1877).


Palabras clave

Suicidio Infidelidad Problemas de pareja Huérfanos Condición de la mujer Pasión prohibida Clases sociales Matrimonio sin amor Muerte por envenenamiento Obras cumbres de la literatura universal

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