Frases de Madame Bovary


En su deseo se confundían las sensualidades del lujo con las alegrías del corazón, la elegancia de las costumbres con las delicadezas del sentimiento... Primera parte - IX, frases Madame Bovary

Frases de delicadeza


Nunca estuvo tan bella como en aquella época. Tenía esa indefinible belleza derivada de la alegría, del entusiasmo, del éxito, y que no es otra cosa, a fin de cuentas, que la resultante de esa feliz armonía entre el carácter y las circunstancias. Segunda parte - XII, frases Madame Bovary

Frases de encantos


(...) Al fin y al cabo, se parecía a todas sus demás amantes; Y el encanto de la novedad, al caer poco a poco como un vestido, dejaba al desnudo la eterna monotonía de la pasión, que siempre adopta las mismas formas y parecido lenguaje. Segunda parte - XII, frases Madame Bovary

Frases de monotonía


Era tal la indiferencia con que consideraba ahora cuanto había a su alrededor, y tenía a un mismo tiempo palabras tan afectuosas, miradas tan altivas y modales tan variados, que ya no era posible distinguir el egoísmo de la caridad, ni la corrupción de la virtud. Segunda parte - XIV, frases Madame Bovary

Frases de modales


¿Acaso ignora usted que hay almas que viven sin cesar atormentadas, almas que necesitan entregarse alternativamente al ensueño y a la acción, a las más puras pasiones y a los goces más desenfrenados, hasta el punto de darse finalmente a toda clase de caprichos y de locuras? Segunda parte - VIII, frases Madame Bovary

Frases de frenesí


Creía ella que el amor tenía que llegar de súbito, entre grandes destellos y fulgores, como huracán de los cielos que se desencadena sobre la vida, la trastorna, arranca las voluntades como si fueran hojas y arrastra hacia el abismo el corazón entero. Ignoraba que, en las azoteas de las casas, la lluvia acaba por formar lagos cuando los canalones se obstruyen, y así hubiera permanecido segura de su virtud, de no haber descubierto súbitamente una grieta en la pared. Segunda parte - IV, frases Madame Bovary

Frases de amar es correr riesgos


Consideró incómodo todo pudor. La trató sin miramientos. Hizo de ella un ser sumiso y corrupto. Era una especie de sumisión idiota basada en una admiración incondicional por él, y que al mismo tiempo suponía una fuente de voluptuosidad para ella, una especie de beatitud que la enajenaba; De ese modo, su alma se hundía en la embriaguez y se dejaba anegar en ella, encogida, como el duque de clarence en su tonel de malvasía. Segunda parte - XII, frases Madame Bovary

Frases de sumisión


En la ciudad, con el tumulto de las calles, el barullo de los teatros y el esplendor de los bailes, llevarían una de esas existencias en las que el corazón se dilata y se exaltan los sentidos. En cambio, la suya era una vida fría como un desván cuyo tragaluz da al norte y donde el hastío, araña silenciosa, tejía su tela en la sombra por todos los rincones de su corazón. Primera parte - VII, frases Madame Bovary

Frases de vivir en la ciudad


¡No tengo necesidad de ir a una iglesia a besar bandejas de plata y a engordar con mi bolsillo a un hatajo de farsantes que se alimentan mejor que nosotros! Porque a ese dios se le puede honrar de igual modo en un bosque, en el campo, y hasta contemplando la bóveda celeste, como hacían los antiguos. Segunda parte - I, frases Madame Bovary

Frases de iglesia


Un hombre, al menos, es libre; puede entregarse a las pasiones, recorrer países, superar obstáculos, gustar las dichas más exóticas. Pero a una mujer todo esto le está continuamente vedado. Inerte y flexible a un mismo tiempo, tiene en contra suya las molicies de la carne, junto con los rigores de la ley. Su voluntad, como el velo de su sombrero sujeto por un cordón, palpita a todos los vientos; siempre hay algún deseo que arrastra y alguna conveniencia social que refrena. Segunda parte - III, frases Madame Bovary

Frases de condición de la mujer


Entonces, en la carretera que extendía hasta perderse de vista su interminable cinta de polvo, por los caminos hondos donde los árboles se curvaban formando bóveda, por los senderos donde los trigos le llegaban hasta las rodillas, con el sol sobre su espalda y aspirando la brisa de la mañana, colmado el corazón de las delicias de la noche, tranquilo el ánimo, satisfecha la carne, avanzaba rumiando su felicidad, como quien, después de una comida, sigue saboreando el gusto de las trufas que digiere. Primera parte - V, frases Madame Bovary

Frases de deleite


Fue así como los apetitos de la carne, la codicia del dinero y las melancolías de la pasión vinieron a confundirse en un mismo sufrimiento; y en vez de desviar su imaginación de él, aún más se aferraba a su recuerdo, excitándose en el dolor y buscando cuantas ocasiones se presentaban para padecerlo. Un plato mal servido o una puerta entreabierta la exasperaban, se lamentaba de los vestidos de terciopelo que no tenía, de la dicha que le faltaba, de sus sueños demasiado elevados, de su casa demasiado exigua. Segunda parte - V, frases Madame Bovary

Frases de codicia

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Madame Bovary

Madame Bovary (1856), Gustave Flaubert
  • Libro, 1856
  • Frases de Madame Bovary: Una joven esposa insatisfecha, casada con un hombre que sólo busca exhibirla como si fuera un trofeo... Amores, amantes y prejuicios en esta magnífica crítica a la clase alta francesa de principios del siglo XIX.
  • Libro esencial

Autor

Gustave Flaubert (1821-1880): Escritor, novelista y dramaturgo francés, autor de "Madame Bovary" (1856), "Salambó" (1862), "La educación sentimental" (1869), "La tentación de San Antonio" (1874) y "Tres cuentos" (1877).


Palabras clave

Suicidio Infidelidad Problemas de pareja Huérfanos Condición de la mujer Pasión prohibida Clases sociales Matrimonio sin amor Muerte por envenenamiento Obras cumbres de la literatura universal

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