Frases de Los muchachos de zinc

Los muchachos de zinc

28 frases de Los muchachos de zinc de Svetlana Alexievich, libro de 1991.... Testimonios de soldados, oficiales, políticos, enfermeras, prostitutas y madres sobre una guerra devastadora en Afganistán siempre negada por la URSS que provocó la muerte de miles de jóvenes soviéticos.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Svetlana Alexievich son: afganistán, brutalidad, cementerio, censura, coacción totalitaria, corrupción política, crímenes de guerra, entrevistas, guerra afgano-soviética, hijos muertos en guerras sin sentido, masacre, mentiras, recuerdos, soldados, unión soviética, violencia.

Frases de Svetlana Alexievich Libros de Svetlana Alexievich

Frases de Los muchachos de zinc Svetlana Alexievich

01. El olvido es una forma de mentira.

Olvido


02. Aquí lo bueno se mejora, y lo malo se agrava.

Mejorar


03. Hay que reclamar un espacio para lo diminuto, lo personal y lo aislado.

Personal


04. Tiene la boca completamente llena de sangre y encima se pone a hablar.

Boca


05. Aquí los hombres ven la sangre y se vuelven bestias. Pierden los cabales...

Bestia


06. De noche tengo miedo porque vuelvo a ver...En los sueños no soy ciego...

Ciego


07. Yo rastreo el sentimiento, no el suceso. Cómo se desarrollan nuestros sentimientos, no los hechos.

Sentimiento


08. En la memoria guardo mi propio cementerio personal, mi propia galería de retratos. Enmarcados en negro.

Memoria


09. Después del combate se te hace insoportable contemplar la belleza... ¡Sientes ganas de acribillarlo todo a balazos!

Combate


10. Había visto a un hombre quedar reducido a la nada en un segundo, como si nunca hubiera existido.

Nada


11. Solo hay un gramo de humano en el ser humano. Una gota. Es lo que comprendí en la guerra.

Gota


12. ¿Ha oído usted mear a un mosquito? Pues la política es una cosa aún más fina.

Política


13. ¿Qué significa vivir con la guerra, recordarla? Significa que nunca estás solo. Siempre hay dos: tú y ella, la guerra...

Guerra


14. Los pájaros no temen a la muerte. Siguen tranquilamente posados, observan. Ni los niños. Ellos también siguen sentados, miran, curiosean. Igual que los pájaros.

Miedo a la muerte


15. ¿Qué comprendí allí? Que el bien nunca gana. Que el mal en el mundo no disminuye. Que el hombre es espantoso. Y la naturaleza es bella... Y la arena.

Bella


16. La guerra es un arduo trabajo y es un crimen, pero con el paso de los años solo se recuerda el arduo trabajo mientras que el crimen se olvida.

Crímenes de guerra


17. "Admiro a las madres". Las admiro también por el hecho de haberse convertido en las únicas defensoras del nombre de sus hijos cuando la Patria los ha arrojado a la deshonra.

Madre


18. A mi mejor amigo, que era como mi hermano, me lo traje de una incursión metido en bolsas de plástico... La cabeza por un lado, las piernas por otro, los brazos...

Explosivos


19. En las clases de instrucción política nos hablaban de los actos de valentía, del heroísmo. Afganistán, decían, es como la España de los años treinta.

Afganistán


20. En el cementerio nos sentíamos bien porque recordamos a nuestros hijos... ¿Cuánto más viviremos? Con este dolor en el alma no se puede vivir una vida larga. Ni con estas ofensas.

Cementerio


21. (...) La torreta me protegió, la ola expansiva se llevó a los demás. Lo primero que hice fue tocarme, comprobar: ¿La cabeza está en su sitio? ¿Los brazos, las piernas? Todo bien, hay que continuar.

Explosión


22. En el cementerio estoy bien. Solo estoy bien con mi hijo. Es fácil localizarme, siempre estoy o bien en el trabajo o bien allí. En el cementerio... es como si mi hijo viviese allí...

Cementerio


23. Pensar en la muerte es como pensar en el futuro. Algo le ocurre al tiempo cuando piensas en la muerte, cuando la observas. Al lado del miedo a la muerte está el atractivo de la muerte...

Muerte


24. No hay placer en asesinar a un hombre. Matas para que no te maten a ti. La guerra no es solo la muerte, hay algo más. La guerra tiene su propio olor. Su propio sonido.

Asesinar


25. Después de Chernóbil, de Afgán, de los acontecimientos de la Casa Blanca, nosotros no estamos a la altura de lo que nos ocurre. No analizamos nuestro pasado, siempre somos las víctimas. ¿Tal vez sea por eso que todo se repite?

Chernóbil

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