Frases de Los indiferentes


El que por indiferencia no siente nada, debe fingir.

Frases de indiferencia


Siempre es la misma causa... Indiferencia, siempre indiferencia... Entonces -concluyó irritado-, más que fingirte que caigo en tus brazos, que estoy muriéndome de pasión por ti, de hacerte declaraciones..., Al ver que no me salen prefiero no hacer nada.

Frases de frialdad


Sentía un poco de compasión por su amiga extraviada en el error, pero al mismo tiempo se alegraba de no ser culpable de lo que ella le acusaba. No sabía cómo hablarle, si con desprecio o con piedad.

Frases de culpable


(...) Habría querido apasionarse por aquella cuestión vital, protestar. "Veamos -pensaba-, se trata de nuestra existencia. De un momento a otro podemos encontrarnos sin saber materialmente de qué vivir". Pero por muchos esfuerzos que hiciera, aquella ruina le era extraña; Era lo mismo que contemplar a alguien que se está ahogando, y no mover un dedo.

Frases de vital


Sentáronse los tres en el frío comedor, alrededor de la mesa excesivamente grande. Comieron sin mirarse, con movimientos helados, deferentes, sacerdotales, como si celebraran un rito. No hablaban. Aquel silencio, apenas interrumpido por el ruido de las cucharas en los platos, en la deslumbradora luz del día que se reflejaba sobre el blanco mantel y que recordaba el espeluznante ruido del instrumental del cirujano durante las operaciones; Aquel silencio glacial privado de intimidad fastidiaba a la madre sociable y locuaz.

Frases de mesa


Pero un opaco disgusto le oprimía. Sus pensamientos eran áridos, desiertos; Sin fe, sin una esperanza a la sombra de la cual poder reposar y reconfortarse. La falsedad y la abyección que le llenaban el alma las veía siempre en los demás. Era imposible arrancarse de los ojos aquella mirada desalentada, impura, que se interponía entre él y la vida.

Frases de disgusto


No existía para él ni la fe, ni la sinceridad, ni la tragedia. En su aburrimiento, todo le parecía ridículo, falso, pobre. Pero comprendía las dificultades y los peligros de su situación. Era necesario apasionarse, moverse, sufrir, vencer aquella debilidad, aquella piedad, aquella falsedad, aquella sensación de ridículo. Era necesario volverse trágico y sincero.

Frases de falsedad


(...) Estos amorosos desahogos no duraron más de un minuto. Después se levantó pesadamente de la cama. - ¿Y ahora? -Preguntó entre bromas y veras, sin arreglarse los cabellos en desorden que le daban un aspecto de borracho-. ¿No te parece que ya es hora de que nos vayamos a dormir? Tengo un sueño... Un sueño terrible...

Frases de adulterio


La embargaba una ligera y dolorosa impaciencia. Preveía que, por caminos indirectos y tortuosos, la madre conseguiría al fin hacer, como siempre, su pequeña escena de celos al amante; No sabía cuándo ni de qué modo, pero estaba tan segura de ello como de que el sol brillaría al día siguiente y de que la noche le sucedería. Esta clarividencia le daba una sensación de temor. No había remedio. Todo estaba dominado por una mezquina fatalidad.

Frases de fatalidad


Su madre, excitada e interesada; Leo, falso, y carlota, que, atónita, lo contemplaba, le parecieron en aquel momento ridículos y envidiables precisamente porque se aferraban a aquella realidad y consideraban la palabra "canalla" como un insulto, mientras que, para él, gestos, palabras, sentimientos, todo era un juego de ficciones vano e inútil.

Frases de falso


(...) Entonces tuvo una idea desesperada. Ya que la última prueba había fracasado y ningún estimulante, ni el más violento, había conseguido galvanizar su espíritu muerto, ¿No sería mejor decidirse de una vez por todas a fingir odio, desdén, fingir sin parsimonias, con largueza; Es más, con grandiosidad, como si le sobraran reservas? Loca idea. "Es el fin", pensó, y tuvo la verdadera sensación de renunciar para siempre a aquel inalcanzable alivio de las fuentes espontáneas, límpidas y continuas de la vida.

Frases de hipocresía


Jamás había querido saber nada de los pobres, ni siquiera conocerlos de nombre. Se había negado siempre a admitir la existencia de las gentes humildes que trabajaban duramente y vivían de un modo miserable. "Viven mejor que nosotros -había dicho siempre-. Nosotros tenemos más sensibilidad y más inteligencia, y por eso sufrimos más que ellos". Y ahora, de pronto, veíase obligada a engrosar la turba de los miserables. La misma sensación de repugnancia, de humillación, de miedo, que había experimentado un día al pasar en un coche por entre una muchedumbre harapienta y amenazadora de huelguistas, oprimíala ahora.

Frases de muchedumbre

Obras relacionadas

Los indiferentes

Los indiferentes (1929), Alberto Moravia
  • Libro, 1929
  • Original: Gli indifferenti
  • Frases de Los indiferentes: Novela existencialista que narra la historia de una familia con comportamientos corruptos, que acaban vencidos por su apatía y falta de dignidad.
  • Libro esencial

Autor

Alberto Moravia (1907-1990): Escritor, novelista, dramaturgo, guionista y periodista italiano, autor de "Los indiferentes" (1929), "La mascarada" (1941), "El conformista" (1947), "El desprecio" (1954) y "El tedio" (1960).


Palabras clave

Hipocresía Discriminación Indiferencia Dignidad del ser humano Corrupción Falsas apariencias Envidia Fascismo Existencialismo Apatía

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