Frases de Los culpables

10 frases de Los culpables de Juan Villoro, libro de 2007... Seis cuentos y una novela corta, donde los protagonistas son hallados en el punto más alto de su conflicto, ya sea que decidan perpetrar un asesinato, traicionar a un amigo o filmar un desnudo que podría arruinar su carrera

También puedes leer todas las frases de Juan Villoro que tenemos o ver su bibliografía en libros de Juan Villoro

Los culpables

01.Los fantasmas se aparecen, los muertos nada más regresan.

Frases de aparecer


02.Hay que correr en pos de una puerta de salida.

Frases de salida


03.Estuve a punto de morir con los Tucanes de Mexicali. He visto fotos de gente que juega en campos minados. En cualquier guerra hay personas desesperadas, suficientemente desesperadas para que no les importe perder un pie con tal de chutar un balón. Tal vez si yo estuviera en la guerra sentiría que no hay nada más chingón que patear algo redondo como el cráneo de tu enemigo.

Frases de rival


04.Pasamos el resto de la noche viendo estrellas fugaces, como cuerpos perdidos en el desierto.

Frases de estrella fugaz


05.Desde que mi amigo me saludó formando una pistola con el índice y el pulgar, supe que el viaje era un pretexto para ligársela.

Frases de pretexto


06.El infame cuentista describía bien un gesto nervioso, la forma en que ella se toma el pelo para formar un tirabuzón. Clara sólo lo suelta cuando decide algo que no puede comunicar.

Frases de infame


07.El Tomate trabaja para una revista de viajes. Vive en un edificio horrendo que da al Viaducto. Desde ahí describe las playas de Polinesia. En forma excepcional esta vez sí recorría los sitios de los que iba a escribir: Oaxaca y Yucatán.

Frases de revista


08.Siempre hay que creerle a un masajista. Es el único que dice la verdad en un equipo, el único que no tiene otra ilusión que aliviar un músculo con spray antidolor. Esa fue la primera señal que me había convertido en un apestado.

Frases de equipo


09.En el viaje anterior nos habían advertido: "Los van a asaltar en el Istmo de Tehuantepec". En aquella ocasión viajamos en un camión Flecha Turquesa o Astro de la Mañana. Nos asaltaron a bordo del camión. Un hombre sometió al conductor con un machete mientras otro nos revisaba los bolsillos. Recuerdo sus ojos inyectados de sangre y su aliento a mezcal cuando dijo: "Es su día de suerte: nomás imaginen que se hubieran caído a una barranca".

Frases de bolsillos


10.Estoy tan a disgusto con la realidad que los aviones me parecen cómodos. Me entrego con resignación a las películas que no quiero ver y la comida que no quiero probar, como si practicara un disciplinado ejercicio espiritual. Un samurai con audífonos y cuchillo de plástico. Suspendido, con el teléfono celular apagado, disfrutando el nirvana en el que no hay nada que decidir. La aviación es eso para mí: una manera de posponer los números que pueden alcanzarme.

Frases de nirvana

Frases de obras similares