Frases de Las leyes de la atracción

Las leyes de la atracción

24 frases de Las leyes de la atracción (The rules of attraction) de Bret Easton Ellis, libro de 1987.... Una pandilla de niños ricos gira frenéticamente en una ronda obsesiva de sexo, drogas y rock and roll... Reflejo elegante, irónico y descarnado de los universitarios de New Hampshire en los ochenta.

Frases de Bret Easton Ellis

Frases de Las leyes de la atracción Bret Easton Ellis

01. A nadie le gusta la persona adecuada.

Persona adecuada


02. Jamás pensé que moriría un viernes. Cualquier otra noche, pero un viernes...

Jamás


03. ¿No os parece que el Rock'n'roll mató a la poesía?

Rock


04. La vida es como una errata tipográfica: constantemente estamos escribiendo y reescribiendo las cosas, una y otra vez.

Mejora continua


05. No obraba con pasión. Simplemente obraba.

Tedio


06. La semilla del amor ha prendido, y si no podemos arder juntos, arderé yo sola.

Semillas


07. Se puso a contarme la historia de su vida, que no era muy interesante, y cuando Rockpile empezó a cantar "Heart" subí el volumen, ahogando la voz de ella...

Aburrido


08. El amor está por todas partes, no hay que fingir, puedes tener todo el que quieras, ¿Por qué no?

Fingir


09. Me apetece gritar, pero no lo hago porque la idea me excita de verdad.

Grito


10. ¿Qué quieres decir? ¿Saber cómo soy? -le pregunto-. ¿Conocerme? Nadie sabe cómo es nadie, nunca. Jamás. Nunca sabrás cómo soy yo.

Conocerte


11. Pero ¿Qué se puede hacer en el college aparte de beber cerveza o abrirse las venas?

Universidad


12. Y es una historia que te podría aburrir pero no tienes que escuchar, me dijo ella, porque ella siempre supo que iba a ser así, y lo fue...

Aburrimiento


13. Faltaba algo. Él no sabía qué. Confundido, siguió follándosela, y antes de correrse, pensó: no me acuerdo de la última vez que hice el amor estando sobrio...

Hacer el amor


14. Te espero en la cafetería...Lo que hace allí dentro me resulta tan dolorosamente obvio (¿Cocaína? , ¿O será crack?) que me avergüenza su falta de responsabilidad y su capacidad para fastidiarme.

Adicción


15. Me digo: ten calma, porque me apetece gritar y me apetece acercarme a ti y besarte en la boca y apretarte contra mí y decir: "Te amo te amo te amo", mientras nos desnudamos, mientras empieza el sexo.

Te amo


16. Por algún motivo pienso en aquella noche en el café cuando él me andaba buscando; ¿Todavía estaba enamorado de mí? ¿Tenía celos de las otras personas con las que yo estaba? Creo que tengo que pegar una cosa con la otra.

Celos


17. Sólo espero que llegue diciembre para dejar este sitio. Porque no sé cuánto más voy a seguir soportando el beber cerveza sin parar y ver la cantidad de puntos que consigue en Pole Position, un videojuego en el que es insuperable.

Cerveza


18. ¿Quién puede despertar al mundo con una sonrisa? ¿Quién es capaz de coger un día sin importancia y de repente convertirlo en un día que merezca la pena? Tú, chica, y deberías saberlo. Con cada movimiento y cada mirada lo demuestras.

Despertar


19. La cocaína, extrañamente, no nos volvía habladores. Nos metíamos unas líneas y en vez de ponernos a hablar como locos, veíamos la televisión y fumábamos, sin decirnos nada, ni allí sentados, ni en el MG, ni en los cafés.

Cocaína


20. Cuando dos serpientes de cascabel luchan, lo hacen de acuerda con reglas estrictas ninguna usa los dientes venenosos, el objetivo consiste únicamente en obligar a que la otra tenga la cabeza pegada al suelo unos cuantos segundos, así se establece cuál es la que manda. Luego suelta la presa y la que ha perdido se aleja.

Reglas


21. Luego volvía a acelerar y no paraba hasta encontrar un motel adecuado. Y en las habitaciones de estos moteles era donde esnifábamos la cocaína que llevaba, y debido a la cocaína los días, ya breves, parecían más breves, y conducía muy deprisa, tratando de llegar a un destino desconocido.

Cocaína


22. No sabía lo que le iba a decir una vez que la encontrara. Lo único que quería era verla. Y pensando en ella en ese plan, después de buscarla por todo el campus, volví a mi cuarto y me hice una paja, pensando en ella. Fue algo completamente espontáneo, algo que no pude evitar.

Espontáneo


23. Miró a aquella chica tan fea del vestido rojo tratando de parecer indiferente. Yo miré las pintadas que había en la mesa: "Has perdido". "No hay gravedad. Es la Tierra la que chupa". "La Banda de la Tachuela durmió aquí". " ¿Qué fue del amor de los hippies?". "El amor apesta". "La mayoría de los taxistas son licenciados". Y me quedé allí sentado sintiéndome el amante desgraciado. Pero luego me acordé de que, claro, ahora tan sólo soy desgraciado.

Desgraciado


24. ¿Cómo es?, pensaba. Las preguntas me desfilaban por la cabeza: ¿Enloquece en la cama? , ¿Se corre con facilidad? , ¿Le gusta el sexo oral? , ¿Le importa que un chico se le corra en la boca? Entonces comprendí que no iría a la cama con una chica si ella no quería. Yo tampoco me iría a la cama con una chica sí ella no podía o no quería tener un orgasmo porque entonces, ¿De qué servía? Si no consigues que una chica se corra, ¿Para qué molestarte? Eso siempre me pareció como hacer preguntas en una carta.

Orgasmo

Obras similares

Obras que comparten tramas, ideas o sucesos históricos con "Las leyes de la atracción" de Bret Easton Ellis.

Síguenos