Frases de La sonrisa etrusca


24 frases de La sonrisa etrusca, libro de 1985.

01.Solo vale la serenidad, cuando debajo hay fuego.

Frases de serenidad


02.Manos de hombre, manos para todo: salvar y matar...

Frases de manos


03.La felicidad, tan intensa que le duele, anega sus palabras.

Frases de dicha


04.Qué importa mi boca cerrada, ¡Cuando piensas con alma te oyen!

Frases de alma


05.No es un matorral ardiendo; sino un manantial para siempre. No hay sed que no apague.

Frases de sed


06.Duerme tranquilo (...) El aire huele a mies recién cortada y es dulce, dulce respirar, estar vivo...

Frases de estar vivo


07.Ya está dado el paso definitivo, ya el recuerdo deja de ser nostalgia para ser liberación...

Frases de liberación


08.En un súbito impulso se abrazaron, se abrazaron, se abrazaron. Metiendo cada uno en su pecho el del otro hasta besarse con los corazones.

Frases de corazones


09.Si el niño no estuviera tan profundamente dormido sentiría en su moflete de nardo la lágrima resbalada desde la vieja mejilla de cuero.

Frases de cuero


10.En la conducta humana lo que no es orgánico es social. (...) Nuestra conducta es genes, adrenalina, etcétera, combinados con la educación y los condicionamientos sociales.

Frases de genes


11."Aunque me mientas, dime que me quieres". Yo se lo repetía, y muchas cosas dulces...(...) Seguramente era feliz, sí, seguramente...Era bonito, ¿Sabes? ; hacer feliz es bonito...

Frases de dulces


12.(...) Sereno ante la puerta que pronto traspasará, porque ya sabe como vencer al destino, atrincherándose en lo indestructible: el momento presente. Viviendo el ahora en todo su abismo.

Frases de indestructible


13.Recuerda bien lo que te digo, hijito; no lo olvides: las mujeres te sorprenderán siempre. Crees que ya conoces toda la baraja, desde la reina a la sota, y te sale carta nueva.

Frases de importancia de la mujer


14.A veces, al pasar con los platos a espaldas de la tía, Simonetta dedica al viejo risueñas muecas de complicidad. Así su presencia juvenil hace florecer unas lilas en el corazón cansado.

Frases de complicidad


15.El viejo se sorprende a sí mismo estrujando contra su pecho el cuerpecillo cálido y, asustado, afloja el brazo por temor a ahogarle, para volver a estrecharlo en el acto, no se le vaya a caer...

Frases de pecho


16.¿Cuánto tiempo aún podrá contemplar ese rostro invulnerable que siempre le inspiró seguridad? La vida les ha distanciado, llevándoles a mundos diferentes y, sin embargo, ¡Cómo echará de menos la sombra protectora del viejo roble!

Frases de invulnerable


17.Allí se levantaría enseguida, para su ronda matinal: pisar la tierra húmeda todavía del relente nocturno, respirar aire recién nacido, ver ensancharse la aurora por el cielo, escuchar los pájaros... Allí sí, pero aquí...

Frases de ronda


18.Nunca estarás solo, Brunettino mío; todas mis noches son tuyas. Tengo mucho que contarte, todo lo que te conviene saber; lo que yo tardé en aprender, pues tengo la cabeza dura, y hasta lo que no he sabido hasta ahora contigo.

Frases de solo


19.Y los silencios lo cantan todo, son la vida entera de cada uno resucitando, reconstruyéndose y requiriendo a la otra para completarse; son las existencias de ambos abrazándose en un trenzado de anhelos y esperanzas. Por eso tras de cada silencio fluyen las revelaciones...

Frases de silencio


20.A la mañana siguiente Andrea acaba transigiendo, después de consultar su maldito libro de criar niños, donde dice a qué hora exacta deben despertarse y cuándo han de tener hambre ¡Como si eso no lo supieran de siempre las madres que no saben leer!

Frases de criar


21.Ella ofrece su mejilla como cuando él le llevó las rosas y él se quita el sombrero y la besa en las dos. Cuando se aleja, después de verla entrar, se lleva consigo una suavidad en los labios, un roce de cabellos en su frente, un sereno perfil en su memoria.

Frases de labios


22.Se detienen ante un quiosco. Le fascinan las portadas de las revistas; como a los niños las estampas. ¡Qué culos, qué tetas! Ahora lo enseñan todo. De gusto, los ojos no envejecen... Pero también cabrea. ¡Pura mentira de papel nada más! Calentarse y no tocar; ¡Hace falta ser tan frío como los milaneses para aguantarlo!

Frases de frío


23.Dios no hizo bien las cosas: deberíamos vivir tantas veces como los árboles, que pasado un año malo echan nuevas hojas y vuelven a empezar. Nosotros sólo una primavera, sólo un verano y al hoyo...Por eso has de echar bien tus ramas desde ahora. Yo nací en pedregal y no me quejo, llegué a enderezarme solo. Pero pude haber florecido mejor...

Frases de empezar


24.Experiencia trivial, me diréis. Pero, pensadlo bien: ¿Acaso no es milagro la luna, el mar, una rama en la brisa, todo lo cotidiano? ¿No es mágica la palabra? ¿No os asombra que yo, ahora mismo, mediante sencillos signos, esté reviviendo para vosotros el temblor de aquella emoción? Llamamos trivial al milagro que nos pasa inadvertido, pero yo aquella noche tuve suerte. La vida me dio clarividencia y el niño se me hizo futuro germinando en mis brazos, dispuesto a colmarse de gentes y experiencias, pasiones y secretos. Me vi ya muerto, pero recordado en él. Me deleité en ser viejo porque así paladeaba mejor aquel instante inmortal. Me hice simple cuna de su puro existir, sentí como carne mía la suya en mis brazos...

Frases de cotidiano

Obras relacionadas

La sonrisa etrusca

La sonrisa etrusca (1985), José Luis Sampedro
  • Libro, 1985
  • Enfermo de cáncer, Salvatore Roncone es trasladado por su hijo Renato a Milán para recibir tratamiento médico. Cuando conoce a su nieto Bruno, aparece en él algo que creía extinto
  • Libro esencial

Autor

José Luis Sampedro (1917-2013): Escritor, humanista, político y economista español, autor de "El río que nos lleva" (1961), "Octubre, octubre" (1981), "La sonrisa etrusca" (1985), "La vieja sirena" (1990) y "Reacciona" (2011).


Palabras clave

Resistencia Importancia de la familia Lucha contra la enfermedad Amor por la naturaleza Cáncer Vida rural Relación abuelos-nietos Complicidad

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