Frases de La puerta


Era aterradoramente perfecta en todos los aspectos, a veces hasta límites insoportables: no ocultaba que mis tímidas palabras de elogio le daban igual, que no tenía necesidad alguna de sentirse en todo momento reconocida, pues sabía de sobra que su rendimiento era excepcional. El acuerdo, frases La puerta

Frases de elogio


El oficio de escritor es de una servidumbre durísima, no puedes bajar la guardia en ningún momento porque si abandonas las frases a medio hacer se rebelan, se van por otro camino y si las recuperas, tienes que enderezarlas para que encajen en la nueva estructura. Hermanos de Cristo, frases La puerta

Frases de oficio


El vocabulario de la portera contenía palabras como "mugre", "farsa callejera" y "escándalo público", mientras que el oficial de policía hablaba en términos de "ley", "solidaridad ciudadana" y "actuación rápida y eficiente". Ambas posturas eran válidas, pero los dos utilizaban lenguajes distintos. Sutu, frases La puerta

Frases de vocabulario


El escritor es como un niño que, jugando, se entrega a su pequeña realidad inventada como si fuera algo muy serio, se esfuerza, se emplea a fondo y, por eso, independientemente de que el resultado de su actividad sea útil o no, se cansa igual que un adulto. El rodaje, frases La puerta

Frases de entrega


Añoraba por ejemplo abrazarla como antaño a mi madre, o contarle todas aquellas confidencias que no compartía con nadie más y que cualquier progenitora, igual que la mía, no captaría por su inteligencia y cultura sino mediante la pura y genuina intuición del amor materno. Sorpresa de navidad, frases La puerta

Frases de amor de madre


Para mantener el equilibrio, lo más indicado sería sumirnos los dos en un estado crónico de agonía o, lo que sería lo mismo, tirarnos a un río y, a punto de ahogarnos, pedirle auxilio; De ese modo, al poder acudir a salvarnos, viviría nuestra relación con la satisfacción y el sosiego necesarios para su economía afectiva. Sorpresa de navidad, frases La puerta

Frases de agonía


Salimos a la calle y durante un tiempo caminamos juntas. Afuera se respiraba la fresca fragancia verde que había dejado la lluvia y, una vez más, me sentí envuelta en la magia del sexto canto de La Eneida mientras andábamos juntas en la densa penumbra y sorteábamos sombras fantasmales bajo la luna esquiva y argéntea. El ayuno, frases La puerta

Frases de penumbra


Durante mis años de estudiante universitaria sentía una gran aversión hacia Schopenhauer. Más adelante la experiencia me enseñó a aceptar una de sus tesis: aquella que sostiene que toda relación afectiva os hace vulnerables ante el sufrimiento, y cuantos más lazos de este tipo establezcamos en esta vida, más flancos débiles tenemos. El rodaje, frases La puerta

Frases de lazos


No debe entregarse nunca a una pasión con toda su alma, porque eso lleva, antes o después pero infaliblemente, a la perdición. Los que lo hacen, terminan mal siempre. Para evitarlo es mejor no querer a nadie; porque si eres capaz de amar, siempre habrá un ser querido que será sacrificado por tu culpa y, si no, serás tú quien se arrojará de un vagón. Nádori-Csabadul, frases La puerta

Frases de pasional


Con su ausencia, tuve que afrontar la desagradable sensación, a la que es imposible acostumbrarse, de que a nadie en absoluto le interesa si has llegado o no a tu casa y si traes noticias buenas o demoledoras, da igual. El hombre de Neanderthal aprendió a llorar, probablemente, al darse cuenta de que, después de matar el bisonte y arrastrar la pieza a su cueva, no tenía con quien compartir su orgullo de cazador ni a quien enseñar sus heridas. Viola, frases La puerta

Frases de desolación


Si (...) creía en algo, era en el tiempo. En su mitología personal, el Tiempo era como el molinero de un molino eterno sin descanso, de cuya tolva salían los acontecimientos según el contenido del saco que se echara a triturar. A todos nos correspondía un costal, sin excepción, incluidos los muertos, con la única diferencia de que estos no podían cargar la harina a hombros para amasar su propio pan, sino que debían hacerlo otros en su lugar. El momento, frases La puerta

Frases de molino


(...) No quería vivir más, porque entre todos habíamos derribado los soportes que habían sostenido su existencia y el aura mítica que la envolvía. Ella era nuestro ejemplo vivo, la protectora de todos, generosa, pródiga con su delantal almidonado con la faltriquera siempre rebosante de caramelos, con su bolsillo del que asomaban como palomas pañuelos blancos de lienzo; Era la reina de la nieve, la seguridad, las primeras cerezas del verano, la primera castaña que caía madura del árbol en otoño, las dulces calabazas al horno en invierno y el brote verde primaveral en el seto del jardín. Era pura, invulnerable, siempre daba lo mejor de sí; Era ella misma y todos nosotros, o más bien era como nos hubiera gustado ser a nosotros. Entrega de premios, frases La puerta

Frases de invulnerable

Obras relacionadas

La puerta

La puerta (1987), Magda Szabó
  • Libro, 1987
  • Original: Az ajtó
  • Frases de La puerta: Una historia en homenaje a la amistad, de una calidad humana extraordinaria. Retrato de la extraña y larga relación entre una escritora y su sirvienta durante veinte años.
  • Libro esencial

La puerta

Autor

Magda Szabó (1917-2007): Escritora, poetisa, ensayista, dramaturga y traductora húngara, autora de "Fresco" (1958), "La balada de Iza" (1963), "Calle Katalin" (1969) y "La puerta" (1987).


Palabras clave

Superación de las dificultades Relaciones personales Dignidad del ser humano Adaptada al cine Manipulación Mujer independiente Valor de la amistad Clases sociales Hungría Sirvienta

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