Frases de La Joven de la perla - Página 2

23. Se me ocurrió que la escena era demasiado clara. Aunque yo valoraba la claridad y el orden por encima de todas las cosas, sabía por sus otros cuadros que tenía que haber cierto desorden sobre la mesa, algo en lo que se prendiera el ojo.

Claridad


24. (...) Tiene que haber un poco de desorden en la escena para que contraste con la calma de ella...Algo que choque al ojo. Pero también tiene que ser agradable de ver, y lo es, porque el tapete y su brazo están en una posición parecida.

Desorden


25. El negocio de aquel hombre era guardar secretos. Sabía que no me iba a hacer preguntas, ni decirle a nadie que había ido a verlo. Tantos objetos pasaban por su mano que había perdido la curiosidad por la historia que habría detrás de cada uno.

Hacer preguntas


26. Después de aquello vino un tiempo de mucha pesadumbre y tristeza. Todo lo que hasta entonces había significado algo, (...), dejó de ser importante, aunque seguía estando allí, como cuando te das un golpe y se te queda un bultito bajo la piel: sólo te acuerdas cuando lo tocas.

Golpe


27. Nosotros no necesitamos cosas que nos ayuden a ver a Dios... Tenemos Su Palabra, y eso nos basta. Él sonrió. - ¿Sabías, Griet, que a mí me educaron en la fe protestante? Me convertí al catolicismo al casarme. Así que no es necesario que me prediques. Ya he oído esas palabras muchas veces.

Predicar


28. Los católicos y los protestantes tienen diferentes actitudes con respecto a la pintura -me explicó sin dejar de mover la espátula-, pero no tienen por qué ser tan distintas como tú te crees. La pintura puede tener un propósito espiritual para los católicos, pero tampoco debes olvidar que los protestantes ven a Dios en todas partes, en todas las cosas. ¿O es que acaso no están celebrando también la Creación Divina cuando pintan cosas cotidianas, como sillas y mesas, aguamaniles, soldados y criadas?

Espiritual

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