Frases de La isla del tesoro


Dicen que la cobardía es contagiosa; pero la discusión, por el contrario, enardece. IV. El cofre

Frases de discusión


El corazón me latía en la boca, cuando salimos al frío de la noche y emprendimos nuestra peligrosa aventura. IV. El cofre

Frases de aventura


Yo soy el que se ríe el último; soy yo quien ha gobernado este maldito asunto desde el principio; y os tengo ahora mismo el miedo que podía tenerle a una mosca. Puede usted matarme, si quiere, o dejarme ir. Pero una cosa voy a decirle, y no la repetiré: si me deja libre, lo pasado, pasado, y cuando os juzguen por piratas, trataré de salvar a todos los que pueda. Esa es la única elección, y no a mí a quien corresponde. Matando a uno más no ganaréis nada, pero, si me dejáis con vida, tendréis un testigo a vuestro favor para salvaros del patíbulo. XXVIII. En el campamento enemigo

Frases de testigo


(...) Tampoco yo creía en sus palabras, pues la verdad es que era un hombre con la lengua muy suelta; pero, sin embargo, algo en el corazón me decía que al menos en esta ocasión decía la verdad y a nadie había confiado la situación de la isla. IX. Las municiones

Frases de isla


No voy a relatar todos los pormenores de nuestro viaje. Diré que, en su conjunto, fue satisfactorio. La goleta era un magnífico barco; la tripulación demostró su competencia y el capitán Smolett dio pruebas de su talento en el mando. Pero sucedieron dos o tres cosas, antes de alcanzar el término de nuestro viaje, que debo relatar. X. La travesía

Frases de tripulación


La canción de los piratas había terminado, finalmente, y toda aquella mermada pandilla, alrededor del fuego, entonaba ahora aquella otra que tantas veces yo había oído: "Quince hombres en el cofre del muerto, ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Y una botella de ron! El ron y Satanás se llevaron al resto. ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Y una botella de ron! ". XXIII. A la deriva

Frases de botella


-Eres un chico valiente, y además eres inteligente -dijo Silver apretando su mano con tal fuerza, que hasta el barril donde yo estaba tembló-, y te diré que tienes la mejor estampa de caballero de fortuna que han visto estos ojos. Yo ya había empezado a entender el sentido de aquellas palabras. Cuando él decía "caballeros de fortuna", se refería, ni más ni menos, a vulgares piratas. XI. Lo que escuché desde el barril de manzanas

Frases de pirata


(...) Trasladar un segundo cargamento puede parecer más osadía de la que en verdad representaba, porque, si los piratas tenían sin duda la ventaja de su número, nuestras eran las armas. Ninguno de los que permanecían en tierra tenía mosquete y, antes de que pudieran acercársenos a tiro de pistola, ya habríamos dado buena cuenta de media docena, al menos. XVI. Cómo abandonamos el barco

Frases de pistola


Lo que usted desea es que conservemos el secreto de nuestros propósitos y que astutamente convirtamos nuestros camarotes de popa en una especie de fortín, manteniendo bajo vigilancia la pólvora y las armas, y defendido por los criados de mi amigo, que son de toda nuestra confianza. En otras palabras: que teme usted la posibilidad de un motín. IX. Las municiones

Frases de motín


La isla no estaba habitada; mis compañeros se habían quedado muy atrás, y ante mí no palpitaba más que la vida salvaje de misteriosos animales y extrañas plantas. Anduve vagando sin rumbo bajo los árboles. A cada paso descubría plantas en flor que me eran desconocidas; vi alguna serpiente, y una de ellas irguió de improviso su cabeza sobre un peñasco y escuché su silbido áspero como el de un trompo al girar. ¡Si hubiera sabido que se trataba de un enemigo mortal y que aquel sonido era el famoso cascabel! XIV. El primer revés

Frases de serpiente


Cuando embarranquemos -pregunté-, ¿Cómo podremos volver a sacarlo a flote? -Ah -replicó-, tú tomas una maroma y la llevas a tierra, cuando la marea ya esté baja; la fijas en uno de aquellos grandes pinos; la traes a bordo y le das otra vuelta en el cabestrante, y ya no hay más que esperar la pleamar, y sale a flote él solo como la cosa más natural. Y ahora, muchacho, pon atención. Estamos ya sobre el sitio justo y el barco navega demasiado rápido. ¡Un poco a estribor! ¡Ahí! ¡Sostén firme! ¡A estribor!... ¡Ahora un poco a babor! ¡Sostén firme! XXVI. Israel Hands

Frases de barco


Todo el interior de la empalizada en el declive de la duna había sido rozado para levantar el fortín, y como mudos testigos quedaban las rotas cepas que indicaban la vieja y hermosa arboleda. El suelo había sido erosionado por las aguas o por el aluvión, al perder la protección del bosque, y sólo por donde corría el arroyuelo se veía ahora una capa de musgo, algunos helechos y yedra. Pero ya en los límites de la empalizada, el bosque recobraba su densidad lo que perjudicaba ciertamente nuestra defensa, pletórico de abetos en las zonas más interiores, y de encinas, hacia el mar. XIX. La guarnición de la empalizada

Frases de muralla

Obras relacionadas

La isla del tesoro

La isla del tesoro (1883), Robert Louis Stevenson
  • Libro, 1883
  • Original: Treasure island
  • Frases de La isla del tesoro: Una historia en la cual la busca mítica de un objeto preciado actúa como móvil para la huida hacia escenarios exóticos donde la libertad es posible.
  • Libro esencial

Autor

Robert Louis Stevenson (1850-1894): Escritor, novelista, ensayista, poeta y abogado escocés, autor de "Narraciones maravillosas" (1882), "La isla del tesoro" (1883), "El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde" (1886) y "Secuestrado" (1886).


Palabras clave

Adaptada al cine Aventura marina Piratas Ambientada en una isla Búsqueda del tesoro Barcos Travesía marina Ambientada en alta mar

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