Frases de La colmena


Si el tiempo sobra es porque, como es tan poco, no sabemos lo que hacer con él. Capítulo Tercero, frases La colmena

Frases de pérdida de tiempo


En la casa hubo un disgusto muy serio con la marcha de Socorrito. - ¡Si por lo menos se hubiera ido de Madrid! -decía su hermano Paco, que tenía un concepto geográfico del honor. Capítulo Quinto, frases La colmena

Frases de madrid


La historia tiene ya el número de páginas suficientes para enseñarnos dos cosas: que jamás los poderosos coincidieron con los mejores, y que jamás la política (contra todas las apariencias) fue tejida por los políticos (meros canalizadores de la inercia histórica). Nota a la quinta edición, frases La colmena

Frases de poderosos


Flota en el aire como un pesar que se va clavando en los corazones. Los corazones no duelen y pueden sufrir, hora tras hora, hasta toda una vida, sin que nadie sepamos nunca, demasiado a ciencia cierta, qué es lo que pasa. Capítulo Primero, frases La colmena

Frases de pesar


El dinero no es fácil de encontrar... Hace falta suerte. Todo lo demás lo puede poner uno, pero la suerte no; la suerte viene si le da la gana, y lo cierto es que no le da la gana casi nunca. Capítulo Cuarto, frases La colmena

Frases de prosperidad


En este valle de lágrimas faltan dos cosas: salud para rebelarse y decencia para mantener la rebelión; honestamente y sin reticencias, con naturalidad y sin fingir extrañas tragedias, sin caridad, sin escrúpulos, sin insomnios (tal como los astros marchan o los escarabajos se hacen el amor). Todo lo demás es pacto y música de flauta. Nota a la quinta edición, frases La colmena

Frases de rebelión


La cultura y la tradición del hombre, como la cultura y la tradición de la hiena o de la hormiga, pudieran orientarse sobre una rosa de tres solos vientos: comer, reproducirse y destruirse. La cultura y la tradición no son jamás ideológicas y sí, siempre, instintivas. Nota a la tercera edición, frases La colmena

Frases de tradición


La fidelidad a los demás, si no coincide, como una moneda con otra moneda, con la violenta y propia fidelidad al dictado de nuestra conciencia, no es maña de mayor respeto que la disciplina -o los reflejos condicionados- del caballo del circo. Nota a la quinta edición, frases La colmena

Frases de circo


La noche se cierra, al filo de la una y media o las dos de la madrugada, sobre el extraño corazón de la ciudad. Miles de hombres se duermen abrazados a sus mujeres sin pensar en el duro, en el cruel día que quizá les espere, agazapado como un gato montes, dentro de tan pocas horas. Cientos y cientos de bachilleres caen en el íntimo, en el sublime y delicadísimo vicio solitario. Y algunas docenas de muchachas esperan - ¿Qué esperan, Dios mío? , ¿Por qué las tienen tan engañadas? - con la mente llena de dorados sueños. Capítulo Cuarto, frases La colmena

Frases de madrugada


Han pasado tres o cuatro días. El aire va tomando cierto color de Navidad. Sobre Madrid, que es como una vieja planta con tiernos tallitos verdes, se oye, a veces, entre el hervir de la calle, el dulce voltear, el cariñoso voltear de las campanas de alguna capilla. Las gentes se cruzan, presurosas. Nadie piensa en el de al lado, en ese hombre que a lo mejor va mirando para el suelo; con el estómago deshecho o un quiste en un pulmón o la cabeza destornillada... Final, frases La colmena

Frases de madrid


Algunas caras, desde las próximas mesas, lo miran casi con envidia. Son las caras de las gentes que sonríen en paz con beatitud, en esos instantes en que, casi sin darse cuenta, llegan a no pensar en nada. La gente es cobista por estupidez y, a veces, sonríen aunque en el fondo de su alma sientan una repugnancia inmensa, una repugnancia que casi no pueden contener. Por coba se puede llegar hasta al asesinato; seguramente que ha habido más de un crimen que se haya hecho por quedar bien, por dar coba a alguien. Capítulo Primero, frases La colmena

Frases de repugnancia


Los bancos callejeros son como una antología de todos los sinsabores y de casi todas las dichas: el viejo que descansa su asma, el cura que lee su breviario, el mendigo que se despioja, el albañil que almuerza mano a mano con su mujer, el tísico que se fatiga, el loco de enormes ojos soñadores, el músico callejero que apoya su cornetín sobre las rodillas, cada uno con su pequeñito o grande afán, van dejando sobre las tablas del banco ese aroma cansado de las carnes que no llegan a entender del todo el misterio de la circulación de la sangre. Capítulo Cuarto, frases La colmena

Frases de banco

Obras relacionadas

La colmena

La colmena (1951), Camilo José Cela
  • Libro, 1951
  • Frases de La colmena: Obra ambientada en el Madrid de posguerra, durante unos pocos días de 1943. Las vidas de los personajes se entrecruzan formando un mosaico que, a modo de red, parece construir las celdas de un panal.
  • Libro esencial

Autor

Camilo José Cela (1916-2002): Escritor, novelista, ensayista, poeta, periodista y editor español, autor de "La familia de Pascual Duarte" (1942), "Pabellón de reposo" (1943), "La colmena" (1951) y "Mazurca para dos muertos" (1984).


Palabras clave

Violencia Prostitución Franquismo Guerra civil española Dictadura Decadencia social Clases sociales Madrid Moral burguesa

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