Frases de La campana de cristal


El suelo parecía maravillosamente sólido. Era consolador saber que me había caído y que no podía caer más abajo.

Frases de caer


Pensé que la cosa más hermosa del mundo debía de ser la sombra, el millón de formas animadas y callejones sin salida de la sombra.

Frases de sombra


La odio -dije, y esperé a que cayera el golpe. Pero la doctora Nolan sólo me sonrió como si algo la hubiera complacido mucho, muchísimo, y dijo: -Supongo que sí.

Frases de doctor


(...) Luego, simplemente se quedó parado frente a mí y yo seguí mirándolo. No pude pensar más que en el pescuezo y la molleja de un pavo y me sentí muy deprimida.

Frases de deprimido


(...) Tenía que estar tan emocionada como la mayoría de las demás chicas, pero no lograba reaccionar. Me sentía muy tranquila y muy vacía, como debe de sentirse el ojo de un tornado que se mueve con ruido sordo en medio del estrépito circundante.

Frases de reaccionar


Así que empecé a pensar que tal vez fuera cierto que casarse y tener niños equivalía a someterse a un lavado de cerebro, y después una iba por ahí idiotizada como una esclava en un estado totalitario privado.

Frases de estado totalitario


Hay algo de desmoralizante en observar a dos personas que se excitan más y más locamente entre sí, especialmente cuando la única persona que sobra en la habitación es uno mismo.

Frases de excitación


Si ser neurótica es decir dos cosas mutuamente excluyentes en el mismo momento, entonces soy endemoniadamente neurótica. Estaré volando de una a otra cosa mutuamente excluyente durante el resto de mi vida.

Frases de neurótico


Me vi a mí misma sentada en la bifurcación de ese árbol de higos, muriéndome de hambre sólo porque no podía decidir cuál de los higos escoger. Quería todos y cada uno de ellos, pero elegir uno significaba perder el resto, y, mientras yo estaba allí sentada, incapaz de decidirme, los higos empezaron a arrugarse y a tornarse negros y, uno por uno, cayeron al suelo, a mis pies.

Frases de incapaz


El silencio me deprimía. No era realmente el silencio. Era mi propio silencio. Sabía perfectamente que los coches hacían ruido y la gente que iba dentro de ellos y la que estaba detrás de las ventanas iluminadas de los edificios hacían ruido, y el ruido hacía ruido, pero yo no oía nada. La ciudad colgaba en mi ventana, chata como un cartel, brillando y titilando, pero muy bien podía no haber estado allí, por lo que a mí concernía.

Frases de depresión


Debe de haber unas cuantas cosas que un baño caliente no puede curar, pero yo conozco muchas; siempre que estoy triste hasta morir, o tan nerviosa que no puedo dormir, o enamorada de alguien a quien no veré en una semana, me deprimo, pero sólo hasta el punto en que me digo: "Tomaré un baño caliente". Medito en el baño. El agua tiene que estar bien caliente, tan caliente que apenas se soporte el poner el pie dentro. Entonces uno se desliza suavemente, hasta que el agua le llega al cuello.

Frases de cuarto de baño


No me animé a preguntarle si había otras maneras de tener bebés. Por alguna razón lo más importante para mí era el hecho de ver salir al bebé de una misma y tener la seguridad de que es el de una. Pensé que ya que era necesario soportar ese dolor de todas maneras, daba lo mismo permanecer despierta. Siempre me había imaginado a mí misma apoyándome sobre los codos en la mesa de partos después que todo hubiera terminado, mortalmente pálida, por supuesto, sin maquillaje y debido a la terrible prueba, pero sonriente y radiante, con el cabello suelto hasta la cintura tendiendo las manos hacia mi primer bebé, pequeño y pataleante, y diciendo su nombre, cualquiera que fuese.

Frases de bebés

Obras relacionadas

La campana de cristal

La campana de cristal (1963), Sylvia Plath
  • Libro, 1963
  • Original: The bell jar
  • Frases de La campana de cristal: Novela semi autobiográfica, en la que el descenso del protagonista en una enfermedad mental recuerda el de la propia autora en lo que pudo ser un trastorno bipolar.
  • Libro esencial

Autor

Sylvia Plath (1932-1963): Escritora, poetisa y novelista estadounidense, autora de "El coloso" (1960), "La campana de cristal" (1963), "Ariel" (1965) y "Johnny Panic y la Biblia de sueños" (1977).


Palabras clave

Autobiografía Sexualidad Suicidio Búsqueda de la felicidad Relaciones personales Depresión Condición de la mujer Enfermedad mental Mayoría de edad Trastorno bipolar

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