Frases de La balada de Iza


No sin una inmensa tristeza, debía reconocer que la presencia constante de su anciana madre la irritaba. II. Fuego 4, frases La balada de Iza

Frases de mal humor


La noche era suave, demasiado suave para una noche de otoño, y en el jardín los árboles susurraban como al paso de grandes alas algodonosas. IV. Aire 2, frases La balada de Iza

Frases de suave


Se bajó de la barandilla del puente, recogió la cartera y emprendió el camino de regreso al edificio principal. No habló hasta llegar al límite del bosque. Allí se detuvo, se quedó mirándole para dar énfasis a cada una de sus palabras y le dijo que haría política mientras viviera. Era una idea necia, pero en aquel instante pensó que se casaría con aquella muchacha. III. Agua 2, frases La balada de Iza

Frases de cartera


Sintió que la desconocida la estaba calibrando, dudando de si dirigirle la palabra o no. Casi temblaba de felicidad: por fin alguien quería hablar con ella. II. Fuego 3, frases La balada de Iza

Frases de conversación


Para él todas las estaciones del año se traducían en estilos pictóricos: el invierno era un bosquejo en tiza; La primavera una acuarela; El verano un óleo; El otoño, un aguafuerte o un linóleo. IV. Aire 2, frases La balada de Iza

Frases de clima


Nunca pudo comprarse un libro, porque no le alcanzaba con lo que cobraba, pero sí periódicos. Costaban unos céntimos y también servían para aprender, sobre todo, de política. III. Agua 1, frases La balada de Iza

Frases de periódico


No conocía la zona, y sentía que en otra ocasión podría haber disfrutado de su belleza, pero ahora solo sabía que el austero paisaje le resultaba conmovedor. IV. Aire 2, frases La balada de Iza

Frases de paisaje


Cree que el pasado no es hostil, y no ha comprendido que es una explicación, una referencia, una clave del enigma que nos plantea el presente. IV. Aire 4, frases La balada de Iza

Frases de hostil


Te amaba como nunca he querido ni querré a nadie, te amaba sin condiciones, sin reproche alguno. Yo siempre fui tuyo y tú nunca fuiste mía, estabas lejos de mí incluso cuando te tenía entre mis brazos. IV. Aire 5, frases La balada de Iza

Frases de incondicional


Siempre se había burlado de sus padres diciéndoles que cada cuarto de la casa parecía un almacén de muebles y que, si nadie fumaba, ¿Por qué seguían guardando el tamiz del tabaco? Tenía razón, como siempre tenía razón; Pero no comprendía que los viejos sienten un enorme apego a los objetos, que para ellos significan más que para los jóvenes. II. Fuego 2, frases La balada de Iza

Frases de tabaco


Cuando volvía a Budapest nunca se daba la vuelta, ya que la ponía nerviosa que los dos ancianos la siguieran con la mirada hasta que desaparecía por el pasaje Budenz; temía que se resfriaran o se emocionaran demasiado, pero nunca logró quitarles la costumbre de quedarse allí fuera, hiciera el tiempo que hiciese, agitando manos y pañuelos mientras aún atisbaban un trocito de ella o del taxi. IV. Aire 5, frases La balada de Iza

Frases de pañuelo

Obras relacionadas

La balada de Iza

La balada de Iza (1963), Magda Szabó
  • Libro, 1963
  • Original: Pilátus
  • Frases de La balada de Iza: La anciana señora Szöcs vive en un pequeño pueblo húngaro y acaba de perder a su marido. Iza, su hija, se la lleva a vivir con ella y comienza una difícil y enriquecedora relación.
  • Libro esencial

La balada de Iza

Autor

Magda Szabó (1917-2007): Escritora, poetisa, ensayista, dramaturga y traductora húngara, autora de "Fresco" (1958), "La balada de Iza" (1963), "Calle Katalin" (1969) y "La puerta" (1987).


Palabras clave

Falta de comunicación Empatía Vejez Conflictos familiares Mujeres Relación madre-hija Aislamiento Vida rural Hungría Resistencia al cambio Incomprensión

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