Frases de Kafka en la orilla

Kafka en la orilla

24 frases de Kafka en la orilla (Umibe no Kafuka) de Haruki Murakami, libro de 2002.... Un niño huye de su casa y conoce a numerosas y misteriosas personas. Todos los personajes comienzan a converger para revelar una verdad impactante.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Haruki Murakami son: asesinato, edipo, escapar, hechos sin sentido aparente, hechos sobrenaturales, huérfanos, incesto, refugio en biblioteca, soledad, surrealismo.

Frases de Haruki Murakami Libros de Haruki Murakami

Frases de Kafka en la orilla Haruki Murakami

01. En la vida, todo es una metáfora.

metáfora


02. En el viaje, un compañero, y en la vida, compasión.

compasión


03. Lo que sea que estés buscando no va a llegar de la manera que te lo esperas.

búsqueda


04. A veces, las estrellas despiden de pronto una fuerte luz, como si hubiesen tenido de pronto una idea importante.

estrella


05. Quizá se experimente una felicidad mayor al poseer algo que simbolice la libertad que poseyendo la libertad en sí misma.

verdadera felicidad


06. El puro presente no es sino el fugitivo progreso del pasado royendo el futuro. A decir verdad, toda percepción ya es memoria.

percepción


07. Hay obras que poseen cierto tipo de imperfección que cautiva el corazón de las personas justamente por eso, por ser imperfectas...

imperfecciones


08. Estás perdido en el laberinto del tiempo. Y el problema más grave es que tú no tienes ganas en absoluto de encontrar la salida.

salida


09. Éste es el lugar que estábamos buscando, ¿No? Y dentro de esta biblioteca hay algo, está la cosa esa tan importante que andamos buscando, ¿Correcto?

biblioteca


10. Estás dentro de una hipótesis. Estás fuera de ella. Estás dentro. Estás fuera. Inspiras, retienes el aire, espiras. Inspiras, retienes el aire, espiras.

respiración


11. Lo que ya ha sucedido es igual que un plato roto en mil pedazos. Por muy esforzadamente que lo intentes, ya no podrás devolverlo a su estado original.

pedazos


12. La mente de los niños es muy maleable y se puede moldear de muchas maneras. Pero una vez que se ha moldeado y endurecido cuesta mucho volver atrás.

aprendizaje


13. Vence el miedo y la ira que hay en ti. Deja entrar dentro de ti una luz clara que vaya fundiendo el hielo de tu corazón. Eso es volverse fuerte de verdad.

fuerte


14. Y sólo una persona que haya sido discriminada sabe lo que eso representa y lo profundamente que hiere. La herida es diferente en cada persona y en cada persona deja una huella distinta.

discriminación


15. En cuanto a la felicidad, sólo existe de un tipo, pero si hablamos de infortunios, los hay de mil tipos distintos. Tal como dijo Tolstoi, la felicidad es una alegoría; la desdicha, una historia.

infelicidad


16. Dos guerreros se hacen amigos y juran ser hermanos de por vida. Entre samuráis, este juramento era muy importante. Hacer esta promesa equivalía a poner la vida en manos del otro, a entregarla gustosamente por el otro de ser necesario. Eso significaba.

samurái


17. Solo con contemplar la sonrisa que aflora a sus labios puedes trazar el hermoso camino que seguiría un corazón feliz. Al igual que puedes inmovilizar en el fondo de tus pupilas el rastro de luz que ha dejado una luciérnaga en la oscuridad.

pupilas


18. Más que un cielo tachonado de estrellas, parece que las hayan esparcido al azar. Ni siquiera en el planetarium se ven tantas. Algunas son gigantescas, rebosantes de vida. Parecen hallarse al alcance de la mano. La visión es tan hermosa que quita el aliento.

cielo estrellado


19. Temes a la imaginación. Y a los sueños más aún. Temes a la responsabilidad que puede derivarse de ellos. Pero no puedes evitar dormir. Y si duermes, sueñas. Cuando estás despierto, puedes refrenar, más o menos, la imaginación. Pero los sueños no hay manera de controlarlos.

dormir


20. Cerrar los ojos... No va a cambiar nada. Nada va a desaparecer simplemente por no ver lo que está pasando. De hecho, las cosas serán aún peor la próxima vez que los abras. Sólo un cobarde cierra los ojos. Cerrar los ojos y taparse los oídos no va a hacer que el tiempo se detenga.

se detuvo el tiempo


21. Cada uno de nosotros sigue perdiendo algo muy preciado –dice cuando el teléfono deja de sonar-. Oportunidades importantes, posibilidades, sentimientos que no podrán recuperarse jamás. Esto es parte de lo que significa estar vivo. Pero dentro de nuestra cabeza, porque creo que ahí es donde debe estar, hay un pequeño cuarto donde vamos dejando todo esto en forma de recuerdos.

cuarto


22. Lo que yo deseo, la fuerza que yo busco, no es aquella que te lleva a perder o a ganar. Tampoco quiero una muralla para repeler las fuerzas que lleguen del exterior. Lo que yo deseo es una fuerza que me permita ser capaz de recibir todo cuanto proceda del exterior y resistirlo. Fortaleza para resistir en silencio cosas como la injusticia, el infortunio, la tristeza, los equívocos, las incomprensiones.

fortaleza


23. En resumen, lo que tú no quieres es que yo siga adelante, ¿verdad? ¿No es cierto? Eso lo sé incluso yo. Lo preveía. Tú no quieres que prosiga. Pero yo, sin embargo, quiero avanzar. Y, si me preguntas por qué, pues te diré que es porque ésta es una de esas ocasiones que no se presentan todos los días. Y no quiero dejarla escapar. Porque ésta es una de esas oportunidades que se dan una sola vez en la vida.

avanzar


24. A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir cruzándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta.

tormenta

Obras similares

Obras que comparten tramas, ideas o sucesos históricos con "Kafka en la orilla" de Haruki Murakami.

Síguenos