Frases de El tribunal de las almas

El tribunal de las almas

21 frases de El tribunal de las almas (Il tribunale delle anime) de Donato Carrisi, libro de 2012.... Con la desaparición de una joven estudiante, empezarán a salir a la luz hechos terribles que sucedieron en Roma, casos archivados sin resolver. ¿Quién está detrás de esto?.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Donato Carrisi son: asesino en serie, esoterismo, internet, italia, misterio, personas desaparecidas, secretos, tormentoso pasado, vaticano, venganza.

Frases de Donato Carrisi Libros de Donato Carrisi

Frases de El tribunal de las almas Donato Carrisi

01. Había pagado con la vida tanta belleza.

Feminicidio


02. Los niños no necesitan recuerdos, aprenden olvidando.

Crecimiento


03. Para algunos, la mayor aspiración era repetir una existencia tranquila y sin demasiados sobresaltos, siempre igual a sí misma. Era la condición de un tácito pacto con el destino, renovado día a día.

Aspiración


04. El bien siempre tiene un precio... El mal es gratis.

Gratis


05. A veces hace falta oscuridad para ver mejor las cosas.

Oscuridad


06. Necesitamos la memoria sólo para ser felices.

Memoria


07. No existen monstruos (...), sino personas normales que cometen crímenes horrendos.

Crímenes


08. El mal no se esconde en la oscuridad. Está en las sombras.

Sombra


09. No te dejes engañar: no me he quedado ciego. Es el mundo el que se ha apagado a mi alrededor.

Engañar


10. Hay algo peor que la indiferencia por el dolor de los demás: la banalidad con la que tratamos de mitigarlo.

Banalidad


11. Cuando no tienes más recursos a los que apelar, lo último que te queda es la fe en un Dios en el que no crees.

Falsedad


12. La tercera lección que había aprendido era que las casas tienen su olor, que pertenece a quien las habita y siempre es distinto, único.

Olor


13. El mayor miedo de todo ser humano, incluso el de aquel que ha elegido vivir como un eremita, no es la muerte, sino el hecho de morir solo.

Miedo a la muerte


14. Si el responsable de las acciones de un individuo es el propio individuo, ¿Dónde reside su culpa? ¿Forma parte de su cuerpo, de su alma o de su identidad?

Culpa


15. Eso es simple curiosidad. Y los curiosos pecan de soberbia.

Soberbia


16. En el fondo, se había convertido en una especie de ejemplo. Le había enseñado el valor de la disciplina y de la abnegación. Se adaptaba a las circunstancias, incluso a las más hostiles.

Ejemplo


17. La tecnología era una ayuda para los invidentes.... Podía llevar a cabo actividades normales como navegar por Internet, chatear o enviar y recibir correo. Nadie en la red podría notar la diferencia. En el ciberespacio, la diversidad desaparece.

Diversidad


18. Sucede siempre ante una muerte violenta... Se retiran los cadáveres, se seca la sangre y la gente vuelve a pasar por esos lugares sin darse cuenta de nada. La vida vuelve y ocupa los espacios que le habían sido robados.

Cadáver


19. La muerte se adueñaba de los recuerdos, incluso de los más bonitos, y los inseminaba con el dolor, convirtiendo la memoria en insoportable. La muerte se convertía en propietaria del pasado. La duda era peor, porque se adueñaba del futuro.

Insoportable


20. (...) Sabía que cada vez que se introduce una información en Internet, ésta ya no puede eliminarse. Es como la mente humana: sólo se necesita un detalle para despertar una cadena de sinapsis que hace llegar a la memoria algo que creíamos que habíamos olvidado. La red no olvida.

Internet


21. Como si respondieran a una especie de código genético que identificara su grupo de pertenencia e hiciera aflorar en todos ellos características afines. Por ejemplo, los matriculados en Derecho eran indisciplinados y competitivos; los de Medicina, rigurosos y con un escaso sentido del humor; los de Filosofía eran melancólicos y vestían con ropas de tallas más grandes; los arquitectos, en cambio, iban despeinados y tenían la cabeza en las nubes.

Código

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