Frases de El sueño del celta


No era un ateo, ni un agnóstico, sino algo más incierto, un indiferente que no negaba la existencia de Dios -el "principio primero"- pero incapaz de sentirse cómodo en el seno de una iglesia, solidario y hermanado con otros fieles, parte de un denominador común. El Congo IV, frases El sueño del celta

Frases de iglesia


Su expresión era impenetrable. En su mirada dura y fría había algo inflexible. (...) Le recordó esas miradas vacías de humanidad de los jefes de estación de las caucherías del Putumayo, miradas de hombres que han perdido (si alguna vez la tuvieron) la facultad de discriminar entre el bien y el mal, la bondad y la maldad, lo humano y lo inhumano. La Amazonia XII, frases El sueño del celta

Frases de maldad


Tres amantes en una noche, dos marineros entre ellos. ¡Me lo hicieron seis veces! Llegué al hotel caminando con las piernas abiertas como una parturienta. En medio de su mal humor, la enormidad que había escrito le provocó un ataque de risa. Él, tan educado y pulido con su vocabulario ante la gente, sentía siempre, en la intimidad de su diario, una invencible necesidad de escribir obscenidades. Por razones que no comprendía, la coprolalia le hacía bien. La Amazonia XII, frases El sueño del celta

Frases de amantes


Su sola presencia entre los miembros de la Fuerza Pública tenía un efecto intimidatorio: se agrandaban los ojos de los negros, las negras y los negritos cuando lo reconocían, las pupilas blancas de sus caras retintas o azuladas brillaban asustadas imaginando que, ante cualquier error, traspié o falta, el chicote rasgaría el aire con su inconfundible silbido y caería sobre sus piernas, nalgas y espaldas, haciéndolos chillar. El Congo IV, frases El sueño del celta

Frases de opresores


Nunca fui muy religioso, ya se lo dije. Desde que murió mi madre, la religión fue para mí algo mecánico y secundario. Sólo después de 1903, de ese viaje de tres meses y diez días al interior del Congo que le conté, volví a rezar. Cuando creí que iba a perder la razón ante tanto sufrimiento. Así descubrí que un ser humano no puede vivir sin creer. El Congo VII, frases El sueño del celta

Frases de república democrática del congo


Todas las gestiones, promesas, informaciones, se descomponían y disolvían sin que los hechos correspondieran jamás a las palabras. Lo que se hacía y lo que se decía eran mundos aparte. Las palabras negaban los hechos y los hechos desmentían a las palabras y todo funcionaba en la engañifa generalizada, en un divorcio crónico entre el decir y el hacer que practicaba todo el mundo. La Amazonia XII, frases El sueño del celta

Frases de demagogia


A él también el Congo lo había humanizado, si ser humano significaba conocer los extremos que podían alcanzar la codicia, la avaricia, los prejuicios, la crueldad. La corrupción moral era eso, sí: algo que no existía entre los animales, una exclusividad de los humanos. El Congo le había revelado que esas cosas formaban parte de la vida. Le había abierto los ojos. El Congo V, frases El sueño del celta

Frases de avaricia


Herbert fue una de las escasas personas a quien Roger confió su decepción con Stanley, con Leopoldo II, con la idea que lo trajo al África: que el Imperio y la colonización abrirían a los africanos el camino de la modernización y el progreso. Herbert coincidió totalmente con él, al comprobar que la verdadera razón de la presencia de los europeos en el África no era ayudar al africano a salir del paganismo y la barbarie, sino explotarlo con una codicia que no conocía límites para el abuso y la crueldad. Irlanda XIII, frases El sueño del celta

Frases de colonización


Estoy en las orillas de la locura. Un ser humano normal no puede sumergirse por tantos meses en este infierno sin perder la sanidad, sin sucumbir a algún trastorno mental. Algunas noches, en mi desvelo, siento que me está ocurriendo. Algo se está desintegrando en mi mente. Vivo con una angustia constante. Si sigo codeándome con lo que ocurre aquí terminaré yo también impartiendo chicotazos, cortando manos y asesinando congoleses entre el almuerzo y la cena sin que ello me produzca el menor malestar de conciencia ni me quite el apetito. Porque eso es lo que les ocurre a los europeos en este condenado país. El Congo VI, frases El sueño del celta

Frases de sucumbir


Lo entiendo perfectamente... Dios tiene sus procedimientos. Desasosiega, inquieta, nos empuja a buscar. Hasta que un día todo se ilumina y ahí está Él. Le ocurrirá, ya verá. El Congo IV, frases El sueño del celta

Frases de iluminación


Una vez más se dijo que su vida había sido una contradicción permanente, una sucesión de confusiones y enredos truculentos, donde la verdad de sus intenciones y comportamientos quedaba siempre, por obra del azar o de su propia torpeza, oscurecida, distorsionada, trastrocada en mentira. La Amazonia XI, frases El sueño del celta

Frases de contradicción


(...) Éste era uno de los muy escasos políticos que conocía a los que la política no los había privado del humor y a que su acción cívica era totalmente principista y desinteresada: le importaban las ideas y despreciaba el poder. Irlanda XIV, frases El sueño del celta

Frases de empleos públicos

Obras relacionadas

El sueño del celta

El sueño del celta (2010), Mario Vargas Llosa
  • Libro, 2010
  • Frases de El sueño del celta: Historia recrea la vida de Roger Casement, cónsul británico que se hizo famoso por sus denuncias contra las atrocidades y abusos del sistema colonial existente en el Congo Belga, administrado por Leopoldo II, rey de Bélgica.
  • Libro esencial

Autor

Mario Vargas Llosa (1936): Escritor, novelista y ensayista peruano, autor de "La ciudad y los perros" (1963), "Pantaleón y las visitadoras" (1973), "La tía Julia y el escribidor" (1977), "¿Quién mató a Palomino Molero?" (1986), "La Fiesta del Chivo" (2000), "El sueño del celta" (2010).


Palabras clave

esclavitud Ficción histórica Codicia Conspiración Corrupción Tortura Homosexualidad Colonialismo Abuso de poder Genocidio

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