Frases de El samurái


El samurái no podía comprender por qué estaba tan obsesionado con ese hombre flaco que tenía ambos brazos clavados en una cruz. Si verdaderamente todo era una formalidad, no era necesario repetir una y otra vez las mismas palabras. No había ninguna razón para que tan amargas emociones brotaran en su interior.

Frases de cruz


Estaba en esa celda desde el día anterior, calculando las posibilidades de que lo ejecutaran o lo liberaran. Consideraba sin pasión las alternativas, como un mercader que examina fríamente dos platillos de polvo de oro para determinar cuál pesa más.

Frases de alternativa


(...) Supongo que en alguna parte del corazón de los hombres está el anhelo de que alguien nos acompañe durante toda nuestra vida, aunque sólo sea un perro sarnoso. Ese hombre se convirtió en un perro por el bien de la humanidad. El samurái repitió esas palabras como si hablara consigo mismo.

Frases de samurái


Si usted es un hombre repulsivo, yo también lo soy... Nadie tiene un solo rostro o una sola expresión...

Frases de rostro


No puedo entender la clara distinción que estos europeos hacen entre el bien y el mal. Les cuesta ver que también las cosas buenas pueden estar ocultas bajo el mal. Esa es la auténtica razón de que Dios pueda servirse de su magia. Se sirvió incluso de mis pecados y me puso en el camino de la salvación.

Frases de salvación

Obras relacionadas

El samurái

El samurái (1980), Shusaku Endo
  • Libro, 1980
  • Original: Samurai
  • Frases de El samurái: Una fallida misión diplomática de cuatro samuráis y un sacerdote español que marcará un hito en la historia: ser los primeros japoneses en pisar tierra europea.
  • Libro importante

Autor

Shusaku Endo (1923-1996): Escritor, novelista, dramaturgo, ensayista y crítico literario japonés, autor de "La gente blanca" (1955), "El mar y el veneno" (1958), "Silencio" (1966), "Escándalo" (1986), "El samurái" (1980) y "Río profundo" (1993).


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