Frases de El jardín de Venus

5 frases de El jardín de Venus de Félix María Samaniego, libro de 1785... Colección de poesía erótica, de tono humorístico y contenido procaz, que fue intensamente censurada en el momento de su creación

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El jardín de Venus

01.El guardia la obedece metiéndose en el lecho que le ofrece, cuyo calor benéfico al momento le templa el instrumento, y mucho más sintiendo los abrazos con que en amantes lazos la dama que le entona expresiva y traviesa le aprisiona.

Frases de acostarse


02.(...) La madre, que su miedo conocía, si a su hija algún joven la pedía con el honesto fin del casamiento, procedía con tiento, sin quitarle del todo la esperanza, hasta que en confianza al galán preguntaba sigilosa si muy grande o muy chica era su cosa.

Frases de casamiento


03.Un convento ejemplar benedictino a grave aflicción vino porque en él se soltó con ciega furia el demonio tenaz de la lujuria, de modo que en tres pies continuamente estaba aquel rebaño penitente. Al principio, callando con prudencia, hacía cada monje la experiencia de sujetar con mortificaciones las fuertes tentaciones.

Frases de convento


04.En una humilde aldea el Jueves Santo la pasión predicaban y, entre tanto, los payos del lugar que la escuchaban a lo vivo la acción representaban, imitando los varios personajes en la figura, el gesto y los ropajes. Para el papel sagrado de nuestro Redentor crucificado eligieron un mozo bien fornido que, en la cruz extendido con una tuniquita en la cintura mostraba en lo restante su figura, a los tiernos oyentes, en pelota, para excitar su compasión devota.

Frases de compasión


05.La mozuela, que estaba embebecida cuando llegó este apuro, gozando una fortísima embestida, pensó un medio seguro para que la función no se dejase si a su galán la tía allí encontrase. Montó en él ensartada, tapándole su cuerpo y puesta en popa, mientras la tía de jeringa armada llegó a la cama, levantó la ropa por un ladito y, como mejor pudo, enfiló el ojo del rollizo escudo. En tanto que empujaba el caldo con cuidado, la sobrina gozosa respingaba sobre el cañón de su galán armado, y la vieja, notando el movimiento, la dijo: - ¿Ves como te dan contento las lavativas, y que no te asustan? ¡Apuesto a que te gustan! A lo cual la sobrina respondió: - ¡Ay! , Por un lado sí, por otro no.

Frases de cañón

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