Frases de El hombre sin atributos

El hombre sin atributos

27 frases de El hombre sin atributos (Der Mann ohne Eigenschaften) de Robert Musil, libro de 1942.... Historia de Ulrich, un burgués de 32 años, sobre el fondo de una recreación de la sociedad austriaca anterior a 1914. En la novela, el personaje principal, matemático de formación, dedicar un año de su vida para saber qué hacer con ella.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Robert Musil son: ambientada en el imperio austrohúngaro, antisemitismo, burguesía, capitalismo, coacción totalitaria, paso del tiempo, primera guerra mundial, vacío existencial.

Frases de Robert Musil

Frases de El hombre sin atributos Robert Musil

01. La realidad siente un deseo absurdo de irrealidad.

Irrealidad


02. A las ciudades se las conoce, como a las personas, en el andar.

Ciudad


03. Nos lanzamos de rodillas en el subsuelo del tiempo y creemos pertenecer al presente.

Presente


04. La verdad era más romántica de cuanto los curiosos se podían imaginar

Imaginar


05. (...) Porque un objeto desentrañado pierde de golpe su volumen y se reduce a un concepto.

Conceptos


06. Con la sola inteligencia no se puede ser moral ni hacer política. La inteligencia no basta.

Inteligencia


07. Usted quiere que yo posea cualidades que no puedo tener, y hacer cosas que me son imposibles de alcanzar.

Cualidades


08. Al fin se apoderaba de su ser una furia impotente, como la que ataca al bebedor privado de su botella.

Furia


09. Dos mil hombres condenaron a muerte a vuestro amigo Moosbrugger porque ellos no lo van a ejecutar con sus propias manos.

Pena de muerte


10. Llama la atención la inseguridad con que se hace un arreglo entre una conducta objetivamente justa y otra subjetivamente justa.

Conducta


11. Y ahora aparecían sus convicciones con las raíces fuera, adherido a ellas el fango volcánico de la vida.

Raíces


12. Todas las explicaciones empíricas son ilusorias y no salen del círculo de los conocimientos inferiores, perceptibles a los sentidos.

Sentidos


13. Un político, que extermina hombres para ascender, es considerado, según su éxito, como un facineroso o como un héroe.

Políticos


14. La gran villanía de hoy día no consiste en cometerla, sino en despreocuparse de ella; ésta crece en el vacío.

Vacío


15. En lo inestable tiene el futuro más posibilidades que en lo estable, y el presente no es más que una hipótesis, todavía sin superar.

Inestable


16. Y así, Diotima quedó contagiada por la misma melancolía de Arnheim, la cual llegó al final a resultarle un placer halagüeño, bello, triste y casi sensual.

Melancolía


17. ¿Progreso? -contestó Hans Sepp por todo lo alto-. ¡Piense usted en los hombres que tuvo la humanidad hace cien años, antes de que se diera el progreso: Beethoven, Goethe, Napoleón, Hebbel!

Progreso


18. Un hombre que quiere la verdad se hace científico; un hombre que quiere dar libre juego a su subjetividad se hace, posiblemente, escritor; pero, ¿Qué debe hacer un hombre que quiera algo de intermedio entre los dos?

Subjetividad


19. Porque sólo los locos, los desequilibrados y los maniáticos pueden resistir largo tiempo al fuego del entusiasmo; el hombre sano debe contentarse con declarar que, sin una chispa de este misterioso fuego, la vida no vale la pena vivirse.

Resistir


20. En el campo -seguía pensando-, los dioses se acercan a los hombres, uno es algo y vive su vida; no obstante, en la ciudad, donde tienen lugar miles de acontecimientos más, nadie es ya capaz de relacionarse con ellos: así comienza la célebre abstracción de la vida.

Abstracción


21. El egoísmo es la propiedad más segura de la vida humana. Gracias a él han conseguido el político, el soldado y el rey ordenar tu mundo con astucia y coacción. Ésa es la melodía de la humanidad; Tú y yo tenemos que reconocerlo. Desterrar la coacción supondría debilitar el orden.

Coacción


22. Pretendía, al parecer, que su delito fuera considerado como crimen político, y a veces daba la impresión de no luchar para sí, sino para la organización jurídica. La táctica que el juez oponía era la de costumbre: ver en todas las acciones del asesino esfuerzos torpes y astutos para eximirse de responsabilidad.

Táctica

Obras similares

Obras que comparten tramas, ideas o sucesos históricos con "El hombre sin atributos" de Robert Musil.

Libros parecidos

Síguenos