Frases de El hombre invisible


¡Está loco! No es un ser humano. Es puro egoísmo. XXV - A la caza del hombre invisible, frases El hombre invisible

Frases de egoísmo


Todos los hombres, incluso los más educados, tienen algo de supersticiosos. XVII - El doctor Kemp recibe una visita, frases El hombre invisible

Frases de superstición


No tenía ningún sitio donde ir, ningún recurso, y nadie en el mundo en quien confiar. Revelar mi secreto significaba delatarme, convertirme en un espectáculo para la gente, en una rareza humana. XXII - En los grandes almacenes, frases El hombre invisible

Frases de espectáculo


Todos hablaban a la vez y aquello no parecía otra cosa que la torre de Babel... La confusión fue muy grande ante la evidencia de un testigo ocular, que seguía gritando: - ¡Un fantasma! VII - El desconocido se descubre, frases El hombre invisible

Frases de fantasma


(...) Era invisible y me estaba empezando a dar cuenta de las extraordinarias ventajas que me ofrecía serlo. Empezaban a rondarme por la cabeza todas las cosas maravillosas que podía realizar con absoluta impunidad. XX - En la casa de Great Portland Street, frases El hombre invisible

Frases de impunidad


Por la noche debió comer y dormir algo, porque, a la mañana siguiente, se encontraba de nuevo activo, con fuerzas, enfadado y malvado, preparado para su última gran batalla contra el mundo. XXVI - El asesinato de Wicksteed, frases El hombre invisible

Frases de malvado


La gente de Sussex era poco supersticiosa, y fueron los acontecimientos ocurridos a principios de abril los que hicieron que se empezara a susurrar la palabra sobrenatural entre la gente del pueblo... IV - El señor Cuss habla con el forastero, frases El hombre invisible

Frases de superstición


La verdad es que tengo todo: cabeza, manos, piernas y el resto del cuerpo. Lo que ocurre es que soy invisible. Es un fastidio, pero no lo puedo remediar. VII - El desconocido se descubre, frases El hombre invisible

Frases de piernas


Yo solo, ¡Es increíble lo poco que puede hacer un hombre solo! Robar un poco, hacer un poco de daño, y ahí se acaba todo. XXIV - El plan que fracasó, frases El hombre invisible

Frases de daño


El genio anglosajón quedó patente en aquella reunión: todo el mundo hablaba, pero nadie se decidía a actuar. VI - Los muebles se vuelven locos, frases El hombre invisible

Frases de reunión


Soy un hombre bastante fuerte y tengo una mano dura; además, soy invisible. No cabe la menor duda de que podría matarlos a los dos y escapar con facilidad, si quisiera. ¿Están de acuerdo? XI - En la posada de la señora Hall, frases El hombre invisible

Frases de invisible


- Usted no entiende -comenzó a decir el forastero- ni quién soy ni qué soy, ¿Verdad? Pues voy a enseñárselo. ¡Vaya que si voy a enseñárselo! En ese momento se tapó la cara con la palma de la mano y luego la apartó. El centro de su rostro se había convertido en un agujero negro. -Tome -dijo, y dio un paso adelante extendiéndole algo a la señora Hall, que lo aceptó automáticamente, impresionada como estaba por la metamorfosis que estaba sufriendo el rostro del huésped. Después, cuando vio de lo que se trataba, retrocedió unos pasos y, dando un grito, lo soltó. Se trataba de la nariz del forastero, tan rosada y brillante, que rodó por el suelo. Después se quitó las gafas, mientras lo observaban todos los que estaban en el bar. Se quitó el sombrero y, con un gesto rápido, se desprendió del bigote y de los vendajes. Por un instante éstos se resistieron. Un escalofrío recorrió a todos los que se encontraban en el bar. - ¡Dios mío! -gritó alguien, a la vez que caían al suelo las vendas. Aquello era lo peor de lo peor. La señora Hall, horrorizada y boquiabierta, después de dar un grito por lo que estaba viendo, salió corriendo hacia la puerta de la posada. Todo el mundo en el bar echó a correr. Habían estado esperando cicatrices, una cara horriblemente desfigurada, pero ¡No había nada! Las vendas y la peluca volaron hasta el bar, obligando a un muchacho a dar un salto para poder evitarlas. Unos tropezaban contra otros al intentar bajar las escaleras. Mientras tanto, el hombre, que estaba allí de pie intentando dar una serie de explicaciones incoherentes, no era más que una figura que gesticulaba y que no tenía absolutamente nada que pudiera verse a partir del cuello del abrigo. VII - El desconocido se descubre, frases El hombre invisible

Frases de metamorfosis

Obras relacionadas

El hombre invisible

El hombre invisible (1897), Herbert George Wells
  • Libro, 1897
  • Original: The invisible man
  • Frases de El hombre invisible: El científico Griffin lleva a cabo un proceso para volverse invisible consigo mismo, pero luego no puede volver a ser visible y su estado mental se vuelve inestable.
  • Libro esencial

Autor

Herbert George Wells (1866-1946): Escritor, novelista, historiador y filósofo inglés, autor de "La máquina del tiempo" (1895), "La isla del doctor Moreau" (1896), "El hombre invisible" (1897) y "La guerra de los mundos" (1898).


Palabras clave

Locura Investigador Falsas apariencias Aventura fantástica Abuso de poder Ciencia ficción Ficción científica Ética científica Hacerse invisible

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