Frases de El gato que venía del cielo

El gato que venía del cielo

35 frases de El gato que venía del cielo de Takashi Hiraide, libro de 2001.... Historia de una pareja y un gato que los adopta como dueños, convirtiéndose en el centro de una intriga con tintes policiacos y filosóficos. Una novela sobre la belleza y la sensibilidad.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Takashi Hiraide son: creer en el amor, ficción con gatos, grandes amigos, intrigas, la fragilidad de la vida, recuerdos, sensibilidad, ternura.

Frases de Takashi Hiraide Libros de Takashi Hiraide

Frases de El gato que venía del cielo Takashi Hiraide

01. (...) Eran pequeños descubrimientos llenos de ternura.

Ternura


02. Estaba convencida de que era un regalo del cielo.

Regalos


03. Para mí Chibi es un amigo que me comprende, un amigo con apariencia de gato.

Gatos


04. Todos los muebles habían desaparecido, era un lugar vacío donde solo habitaban sombras.

Muebles


05. Entraba hasta lo más profundo de la casa, hasta el fondo mismo de nuestros corazones...

Corazones


06. La escena de mi mujer apartando la cortina para espiar al gato era digna de contemplar.

Escena


07. Tenía la impresión de que las palabras ni siquiera se tomaban la molestia de formarse.

Impresión


08. ¿Cómo era posible que el afecto compartido por un mismo ser amado pudiera transformarse en resentimiento?

Resentimiento


09. El recuerdo de quien venía a visitarnos hacía tan poco tiempo se apoderó de mí.

Recuerdo


10. Al cabo de un rato, Chibi regresó solo y mi mujer le preguntó: "Fanguito es amiga tuya, ¿verdad?".

Buen amigo


11. A primera vista eran fragmentos de nubes flotantes. Indecisas, oscilaban despacio a izquierda y derecha a merced del viento.

Nubes


12. Los gatos que salen de las casas no dudan un instante en cruzar fronteras que solo existen para los humanos.

Gatos


13. Mi corazón saltó de alegría. Sí. Definitivamente era él. Todo sucedió en un momento fugaz que duró eternamente.

Fugaz


14. ¿Cómo manejar siquiera la pequeña corriente que suponía esa mudanza cuando no éramos más que simples juguetes del destino?

Mudanza


15. Tan blanco, tan pequeño, como un pájaro con los ojos bien abiertos que a pesar de todo se golpea contra un faro.

Faro


16. Lo que a ella le resultaba extraño a mí me parecía natural. Y con razón, porque Chibi era un gato misterioso.

Extraño


17. Miré al cielo. El olmo de la casa vecina balanceaba suavemente sus ramas despojadas de todas sus hojas contra el límpido azul invernal.

Hoja


18. Incluso cuando las reiteradas visitas de Chibi se transformaron en hábito, siguió sin maullar y nunca dejó que lo cogiéramos en brazos.

Hábito


19. Hasta allí prodigaban su exuberancia, y la infinita hojarasca de finales de otoño tenía el efecto de arrancar suspiros a la anciana propietaria.

Exuberancia


20. Me doy cuenta ahora, pero aquel fue un tiempo en el que jugamos inconscientes en la cresta de una ola entre la salud y lo irreparable.

Inconsciente


21. Me embargó la profunda calma de aquel lugar, experimenté una misteriosa paz, como si una mano familiar me acariciase el pecho a la altura del corazón.

Calma


22. Deslizarse hacia un interior a través del intersticio de una puerta, ¿No es acaso un gesto espontáneo, un gesto de la misma naturaleza que el que hace brotar un arroyo?

Espontáneo


23. La luna llena fluía como un río caudaloso teñido de blanco, colmando con toda su enormidad los cuatro metros cuadrados de cristal atravesado en damero por finísimos hilos de metal.

Cristal


24. Fue así como empezó el año. El 7 de enero, la noticia de la muerte del emperador recorrió el país. Casi simultáneamente concluí mis dos trabajos pendientes. Ambos trataban sobre béisbol.

Béisbol


25. La ausencia del gato transformó el jardín en un paisaje sin alma. Me sorprendió constatar cómo la mirada es capaz de engalanar con colores un lugar o, por el contrario, despojarlo de ellos.

Paisaje


26. Poco a poco, Chibi empezó a formar parte de nuestra rutina diaria, de igual manera que una pequeña corriente de agua brota de un manantial, empapa el suelo y perfila una inclinación imperceptible en el terreno.

Cotidiano

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