Frases de El expediente del náufrago

El expediente del náufrago

27 frases de El expediente del náufrago de Luis Mateo Díez, libro de 1992.... Libro de Luis Mateo Díez.

Frases de Luis Mateo Díez

Frases de El expediente del náufrago Luis Mateo Díez

01. Esa profundidad que en el despertar alcanza la desolación más intensa, tal vez porque es el instante del mayor desvalimiento, el momento en que aún no son posibles las defensas que inventamos para subsistir.

Despertar


02. A tal musa tales poemas.

Musa


03. Del abrazo que va culminando la entrega surgen resquebrajaduras que yo percibo como insistentes recelos y en esa contradicción del deseo y del rechazo siento que mi ardor se extingue y hay un momento extremo en el que ya no sé a dónde asirme, como si el cuerpo que me pertenece no soportara ya ni la mínima caricia, ni el menor contacto.

Rechazo


04. Ni siquiera en estas historias tan irremediables las cosas suceden sin ambigüedad...

Ambigüedad


05. Esa falta de respeto absoluta a lo que se puede ser, a lo que se puede hacer, cuando hay conciencia del talento, es imperdonable.

Mediocres


06. Nunca podremos alcanzar la fortuna de la vida los que para ella no estamos preparados.

Fortuna


07. Cuando no hay grandeza para emprender cosas grandes, ajenas a la miseria de lo que somos, se conforma uno con esas inquinas y malevolencias.

Emprender


08. La desgracia sobreviene y la desdicha hay que cultivarla.

Desdicha


09. La santidad (...) es lo que está más cerca de la inopia, en ese límite de la estulticia humana que preside la inocencia absoluta.

Santidad


10. Quien se acerca a la desgracia (...) corre el riesgo de contagiarse.

Riesgo


11. Los barrios no son distintos a los patios de vecindad, siempre se habla más de la cuenta.

Barrio


12. Domesticar la bestia que todos llevamos dentro es parte fundamental de nuestro destino, y el modo más razonable de hacerlo es dándole de comer...

Bestia


13. La santidad sólo es peligrosa para quien la cultiva.

Santidad


14. El cine es el instrumento moderno de la mentira. (...) Esas imágenes que se suceden con tanto artificio son una caricatura de la vida.

Artificio


15. Sentí esa advertencia que nos hace ponernos en guardia cuando el azar no parece suficiente coartada para que algo se repita con sospechosa exactitud.

Advertencia


16. Los que están poseídos por la quimera deben saber navegar entre la miseria de sus manías y la grandeza de sus obsesiones.

Manía


17. La mediocridad es el condimento más amargo de la existencia.

Mediocridad


18. Todos los felinos tienen el alma traicionera. No hay mayor superchería que la del animal doméstico.

Gatos


19. Estas cosas que nunca se cuentan son las que más se recuerdan, y por algo será.

Ocultar


20. Todos estamos predestinados a la soledad, pero hay quien la alcanza sin que todavía le corresponda y entonces es muy duro aceptarla como conviene.

Soledad


21. La conciencia del servidor público cuando se jubila (...) es una conciencia vacía, una conciencia despojada. Volver a uno mismo se hace imposible porque los restos de lo que privadamente fuimos se diluyeron al fin. Yo no me encuentro, no sé quién soy, más allá del puesto que detenté.

Funcionario público


22. Lo público anega lo privado, que es una manera de intentar aniquilarlo y de dejar así a la persona demediada. Pero cuando, en contadas ocasiones, lo privado se inmiscuye en lo público y rebasa su ámbito ajeno y secreto, es siempre para mal, para contribuir a la desgracia. Porque sólo lo peor de lo privado, lo oscuro, lo negativo, es sacado a flote para poner de relieve el riesgo de su contaminación.

Privado


23. A los fallecidos que no devengan se les da carpetazo. El muerto solitario no deja huella burocrática, (...). El que no tiene familia es como si no tuviese memoria.

Difuntos


24. La vida (...) es cosa de enterradores. La tarea más noble es, a la vez, la más perversa: inhumar y echar escombro a lo que perdemos.

Escombros


25. Uno tiene en la vida lo que le cae encima y el naufragio es una vicisitud que sólo pueden correr quienes navegan, aquellos que en la vida se adentran como en el mar.

Naufragar


26. No hay que engañarse, una cosa es la materia sublime de la lírica y otra la mísera humana que la procrea.

Lírica


27. La quimera a todos los hace muy pagados de sí mismos porque (...) nadie cree más en lo que hacen los otros que en lo que hace él, ni nadie es capaz de resignarse a considerar que lo suyo es mediano.

Quimera

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