Frases de El dulce daño

El dulce daño

23 frases de El dulce daño de Alfonsina Storni, libro de 1918.... Ya en su segunda obra poética se deja ver su delicada sensibilidad, la belleza y ritmo de sus imágenes poéticas, la musicalidad y fluencia de su verbo, la desnudez y transparencia de su alma.

Los principales temas, lugares o acontecimientos históricos que destacan en el libro de Alfonsina Storni son: alma en pena, capricho, corazón roto, desnudez, sensibilidad, sensualidad, uso de metáforas.

Frases de Alfonsina Storni Libros de Alfonsina Storni

Frases de El dulce daño Alfonsina Storni

01. En verdad descarriada, que estoy de paso aquí.

Paso


02. ¿Vendrás tú? Por mis jardines vuelan ya las primeras mariposas sobre las rosas.

Jardines


03. Es que en medio a la selva tu voz dulce me llama...

Selva


04. ¿Qué hace tu sombra larga tras mi sombra? ¿Por qué rondas mi casa?

Sombra


05. En el beso de ayer hice mi viaje. Conozco tu alma.

Primer beso


06. Tengo el presentimiento que he de vivir muy poco. Esta cabeza mía se parece al crisol, purifica y consume.

Presentimiento


07. ¿Para qué más? He terminado el viaje. Tus catacumbas inundadas de aguas muertas, oscuras, cenagosas, fueron con mis manos palpadas.

Manos


08. Tu casa está llena de lirios, la mía sonríe amapolas. ¿Has visto rondando en mis patios ramas de tus frondas?

Patio


09. Afuera, sol como no he visto, sobre el mármol blanco de la escalinata. Fijos en la verja siguieron mis ojos, Fijos. Te esperaba.

Esperar a alguien


10. ¿Qué hacen tus ojos largos de mirarme? ¿Qué hace tu lengua, de llamarme, larga? ¿Qué hacen tus manos largas de tenderse hasta mis llamas?

Llamas


11. Tú me quieres alba, me quieres de espumas, me quieres de nácar. Que sea azucena sobre todas, casta. De perfume tenue. Corola cerrada.

Casta


12. Capricho, amado mío, capricho debe ser. Oh, déjame que ría... ¿No ves qué tarde hermosa? Espínate las manos y córtame esa rosa.

Capricho


13. Tus manos ni se acerquen a las mías, apártame tus ojos, tus palabras...Los mohos de tus zócalos secaron raíces de mis plantas.

Raíces


14. ¿Y vendrás tú? Se cubren alegras, mis floreros de madreselvas. Anda por los largos canteros la risa azul del no me olvides y se cargan las vides.

Jardín


15. Selvas tengo en el corazón; árboles gruesos prietos de ramas; yuyos, retamas, flores de malvón, pájaros en las ramas, todo eso tengo en mi corazón.

Pájaros


16. Vivo dentro de cuatro paredes matemáticas alineadas a metro. Me rodean apáticas almillas que no saben ni un ápice siquiera de esta fiebre azulada que nutre mi quimera.

Quimera


17. Escrútame los ojos, sorpréndeme la boca, sujeta entre tus manos esta cabeza loca; dame a beber, el malvado veneno que te moja los labios a pesar de ser bueno.

Beber


18. Pero no me preguntes, no me preguntes nada de por qué lloré tanto en la noche pasada; las mujeres lloramos sin saber, porque sí: es esto de los llantos pasaje baladí.

Llanto


19. Dime al oído la palabra dulce; camoatí zumbador, las letras que se asomen a tus labios han de oler a malvón, y empacarán insectos en el rojo panal del corazón.

Dulce


20. ¿Por qué has llegado tarde? ¿Por qué has venido ahora cuando he sido vencida por llama destructora, cuando he sido arrasada por el fuego divino y voy, cegada y triste, por un negro camino?

Tarde


21. Mi antecesor, el hombre que habitaba cavernas desprovisto de nombre, se ha venido esta noche a tentarme sin duda, porque, casta y desnuda, me iría por los campos bajo la lluvia fina, la cabellera alada como una golondrina.

Golondrina


22. (...) Bebe de las rocas; duerme sobre escarcha; renueva tejidos con salitre y agua; habla con los pájaros y llévate al alba. Y cuando las carnes te sean tornadas, y cuando hayas puesto en ellas el alma que por las alcobas se quedó enredada, entonces, buen hombre, preténdeme blanca, preténdeme nívea, preténdeme casta.

Escarcha


23. ¿Qué diría la gente, recortada y vacía, si en un día fortuito, por ultra fantasía, me tiñera el cabello de plateado y violeta, usara peplo griego, cambiara la peineta por cintilllo de flores; miosotis o jazmines, cantara por las calles al compás de violines, o dijera mis versos recorriendo las plazas libertado mi gusto de vulgares mordazas?

Gusto

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